Salir a comer

El tamaño aquí no importa

  • La Moraga y Montana VITA dan la posibilidad de disfrutar de la mejor cocina malagueña en versión tapas

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La cultura de tapas, algo tan propio de la gastronomía andaluza y malagueña, parece estar en vías de extinción. Con el afán de evitarlo y ofrecer una cocina de gran calidad hecha a pequeña escala surgió hace un año y medio La Moraga y recientemente, el restaurante Montana se ha sumado a esta buena causa con un nuevo espacio dentro de su local: Montana VITA, especializado en vinos y tapas. Ambos tienen en común la raíz malagueña y andaluza indispensable al hablar de tapas, ese pequeño placer culinario, en el que el tamaño no importa.

El gastrobar La Moraga (C/ Fresca 12) lleva la firma de Dani García, el chef malagueño, que ha llevado hasta su local del centro de Málaga su visión de la cocina tradicional malagueña, con toques de fusión y servida de forma contemporánea. Así, en la variada carta de este local exclusivo para las tapas no es de extrañar que gran parte de los ingredientes sean tan malagueños como los molletes de Antequera o el salchichón de Cártama. Además, es posible encontrar tapas con la emblemática impronta de Dani García como su gazpacho de cereza, tan reconocido internacionalmente, sus milhojas de foie o las croquetas de pringá. Otra de las tapas estrella es la Bull Burguer, una hamburguesa de rabo de toro con setas y servida con una mayonesa hecha con el propio jugo de la carne. Para acompañar estos pequeños delirios cuenta con una carta con más de 30 referencias de vino y para los más glamourosos también hay champán rosado y Moët Chandon. Además, La Moraga es el único lugar de Málaga donde se puede disfrutar de un Hipnotic, una bebida que se hizo famosa en Nueva York, entre otras cosas, por ser la bebida favorita de Paris Hilton. Se sirve con hielo y está hecha a base de frutas tropicales, arándanos, maracuyá, vodka y coñac.

El restaurante Montana (Compás de la Victoria, 5) inaugura hoy oficialmente su Montana VITA, con el que pretende deshacerse de la etiqueta de lujo que puede rodear al local y adaptarse a los bolsillos afectados por la crisis. Con el fichaje de un nuevo cocinero, Álvaro Redondo, han elaborado una completa carta, en la que han hecho "memoria gastronómica" para no perder esa raíz malagueña en un mundo, el de la cocina, en el que la fusión y la evolución empieza a hacer estragos. El gerente del establecimiento Pepe Nalda asegura que la elaboración de esta carta le ha supuesto engordar 15 kilos, pero ha merecido la pena, ya que ahora Montana VITA ofrece más de 20 tapas distintas para todos los paladares.

Una cocina cercana y familiar es el la base de sus platos , así como el cuidado extremo de la materia prima, con visitas diarias al mercado y una selección muy cuidada de los productos que utilizan para elaborar, por ejemplo, una ensalada malagueña, los tacos de pulpo sobre patata confitada y cacahuetes caramelizados al curry, el flamenquín de presa ibérica o los rollos de gambas de Málaga, acompañados de una vinagreta japonesa. Montana VITA reinventa su espacio durante todo el día, con cambios de luz, decoración y música según el momento del día: almuerzo, sobremesa y cena. Ahora sólo queda que el cliente elija el mejor momento para contribuir a recuperar una tradición que no debe perderse.

El término Gastrobar fue acuñado por el crítico gastronómico José Carlos Capel para referirse a aquellos bares de tapas a cargo de un chef de prestigio. En Málaga, La Moraga y el Traga Tapas, en Ronda, cuentan con esta consideración.

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