El Abogado del Estado pide mantener la multa al policía que no usó cinturón

  • El agente fue detenido por la Guardia Civil en acto de servicio cuando perseguía a unos delincuentes sin usar la citada medida de seguridad.

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El Abogado del Estado ha pedido este martes que se mantengan los 150 euros de multa y retirada de tres puntos del carné de conducir al Policía Nacional que fue detenido por la Guardia Civil por no llevar el cinturón de seguridad puesto cuando perseguía a unos delincuentes.

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo 5 de Sevilla ha dejado este martes visto para sentencia el juicio planteado por el agente E.R., cuya abogada ha alegado que se trataba de un "estado de necesidad" pues el policía perseguía a unos delincuentes y el cierre del cinturón dificultaba sus movimientos defensivos para sacar el arma.

Se trata de que "el mal causado no sea mayor que el que se pretende evitar", ha dicho la letrada, mientras que el Abogado del Estado ha pedido que se confirme la multa porque el policía "fue reincidente" ya que fue detenido una primera vez, la Guardia Civil le dejó marchar y volvió a cometer la misma infracción.

El policía nacional fue detenido el 23 de abril de 2007 cuando circulaba por la carretera Sevilla-Utrera en un vehículo camuflado siguiendo al cabecilla de una banda de delincuentes chinos que se dedicaban a explotar a compatriotas.

El policía recibió el alto de la Guardia Civil por no llevar puesto el cinturón, y tras explicar que estaba de servicio persiguiendo a unos sospechosos, el agente le respondió que él también estaba trabajando y que siempre se ponía el cinturón, pero pese a ello le dejó seguir.

Después de ese primer incidente, el coche policial continuó su marcha a gran velocidad para intentar alcanzar a los delincuentes y fue entonces cuando la Guardia Civil volvió a adelantarle y le obligó a detenerse en el arcén.

El agente multado ha dicho a los periodistas a la puerta de los juzgados que la próxima vez "se lo pensará dos veces" si para cumplir la ley debe poner en peligro su patrimonio y su familia, y ha asegurado que no ve el incidente como un enfrentamiento entre cuerpos policiales aunque le sorprendió "el comportamiento airado" del guardia civil, que "parecía estar haciendo el servicio de su vida".

Su compañero de patrullero, por su parte, ha dicho al juez que vio "un poco agresivo" al guardia civil, y que, a su juicio, lo lógico sería que se hubiese incorporado a la persecución.

El sospechoso a quien perseguían, que consiguió huir, era el dueño de un restaurante chino en el que, según las investigaciones policiales, trabajaban compatriotas en situación irregular y en condiciones de explotación laboral.

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