Activan una orden internacional para localizar a el Rafi en Marruecos

  • El mecanismo permite contactar a las policía de los dos países y ampliar la búsqueda, ya que el otro preso que se fugó de la cárcel hace seis días es marroquí

La búsqueda de Rafael Hidalgo Castro, el Rafi, uno de los presos que se fugaron la pasada semana de la cárcel de Sevilla-1, ha traspasado la frontera de España. Así lo apuntó ayer el subdelegado del Gobierno en Córdoba, Jesús María Ruiz, quien destacó el "importante despliegue" que existe tanto por parte de los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía como de los pertenecientes a la Guardia Civil.

A pesar de manifestar que el seguimiento que se está haciendo en Córdoba se reduce exclusivamente a la investigación realizada en la provincia, Ruiz detalló que "parece lógico pensar que todo el mundo" se encuentra tras la pista del presunto homicida de Bujalance. También concretó que "existe un sistema internacional requisitorial", un mecanismo que permite que las policías de España como del resto de países conozcan a las personas que son buscadas por sus problemas con la justicia.

Al referirse a la posibilidad de que el Rafi pueda estar en Marruecos, el país de origen del compañero de celda con el que se fugó, el subdelegado incidió en la relevancia que tiene la orden de búsqueda internacional que se activa para este tipo de situaciones, si bien admitió que desconoce si se ha producido un contacto directo entre los gobiernos de España y Marruecos para abordar el caso. Ruiz mostró asimismo su deseo de que la captura del Rafi se produzca "cuanto antes" para que pueda "reintegrarse" en el centro penitenciario del que salió hace ya seis días, sin que nada más se haya sabido de su paradero.

En cuanto al despliegue policial que se está efectuando en Córdoba, las fuentes consultadas por El Día señalan que se están ciñendo a la localidad de Bujalance, y más concretamente a la barriada en la que habita la familia del preso huido, por si decide contactar con sus más allegados.

La fuga de la prisión Sevilla-1 de el Rafi y Mohamed Larbi Elimlami ha puesto de relieve todo un cúmulo de deficiencias en este centro penitenciario de la ciudad hispalense Así, como ya avanzó ayer este periódico, de las 24 cámaras de vigilancia de las que dispone el recinto penitenciario, 11 de ellas no funcionaban la noche en la que se produjo la fuga de los internos. cuatro de esas cámaras estaban inutilizables, según verificaron los operarios de la empresa encargada del mantenimiento de los sistemas de seguridad a la mañana siguiente a la huida de los reclusos.

Pero no sólo se han detectado problemas con las cámaras y los sensores de movimiento, ya que uno de los aparatos de vídeo que se emplean para la grabación de las imágenes lleva estropeado desde hace unos tres meses. Al día siguiente de la huida se revisaron las grabaciones disponibles y se comprobó que no habían registrado nada relacionado con la fuga de los dos internos.

Las deficiencias en la seguridad también afectan a una valla metálica del perímetro interior de la cárcel, que se cayó debido a las intensas precipitaciones y que dos meses después sigue sin haber sido reparada. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denunció además que el lugar donde se produjo la fuga dista 400 metros de la garita más próxima y que los cristales blindados llevan "más de una década" sin ser limpiados desde el exterior, por lo que la visión a esa distancia resultaba más que difícil, si a eso se une que la noche de la fuga llovió con intensidad.

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