Andalucía diseña una "nueva cultura turística" contra la crisis

  • La comunidad autónoma atrajo el año pasado a 22,1 millones de turistas, un 11,9% menos. La Junta se muestra “optimista” para este año y destaca el aumento del gasto y la estancia media de los viajeros

El modelo turístico ha cambiado en el mundo y ya nadie puede frenar su progresión. El turista busca viajes por internet a última hora, compara todo tipo de precios en la

internet y quiere vivir experiencias nuevas, auténticas y autóctonas en un mercado caracterizado por la globalización. En este contexto, el sector sólo tiene dos opciones:

adaptarse o morir. La Junta de Andalucía es consciente de este cambio y apuesta por el desarrollo de lo que ha venido a llamar una “nueva cultura turística”, máxime en un momento de gran incertidumbre porla crisis económica.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, aseguró en la inauguración de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que se celebra en Madrid, que este año se iniciará esa “nueva cultura turística” que pivotará sobre el proyecto de Andalucía Sostenible y sobre el VII Acuerdo de Concertación Social recientemente firmado entre el Gobierno autonómico, la patronal y los sindicatos. El objetivo, según Griñán, es “ampliar la oferta y mejorar la marca de Andalucía haciéndola más rica en contenidos”.

Se trata de preservar un valor seguro como el turismo de sol y playa, pero añadirle complementos como el turismo de salud, el gastronómico, el de parajes naturales o el deportivo con la creación de nuevos paquetes turísticos y la elaboración de recorridos pioneros.

En esta línea, el presidente de la Junta de Andalucía destacó el proyecto del Guadalquivir, al que definió como “estrella” ya que engloba aspectos medioambientales o turísticos e integra a la mayoría de las provincias de la región. El consejero de Turismo, Comercio y Deporte, Luciano Alonso, apuntó, por su parte, que se está trabajando para incluir al Museo Picasso de Málaga en el eje formado por los museos de París y Barcelona sobre el pintor malagueño con la intención de crear un triángulo y atraer a más turistas, en especial, franceses.

La clave final es captar al mayor número de viajeros posible, siendo este objetivo más necesario que nunca pues Andalucía, como el resto de destinos españoles, está perdiendo turistas por la crisis económica. El año pasado llegaron a la región 22,1 millones de viajeros, lo que supuso un descenso del 11,9% respecto al ejercicio anterior, según los datos facilitados por el Gobierno regional.

Llegaron menos personas y, por lo tanto, disminuyó el número de pernoctaciones hoteleras, un elemento clave a la hora de analizar la rentabilidad económica de un destino. En 2009 se contabilizaron en Andalucía 40,7 millones de pernoctaciones, un 7,9% menos que en 2008. Alonso señaló que “aunque hubiera preferido dar otro número, no es un mal dato ya que supone un descenso menor que el que han sufrido otros sectores productivos u otros destinos turísticos”.

La interpretación de esos registros varía en función de la procedencia del turista. En plena crisis, con altos crecimientos de desempleo y recesión económica, los viajeros

prefieren no arriesgar sus ingresos y dirigirse a lugares más cercanos.

El turista español, de hecho, ha sido el que ha salvado la temporada turística andaluza pues sus pernoctaciones apenas disminuyeron un 3,1% respecto al año anterior.

“Ha sido mejor de lo esperado ya que el PIB ha caído por encima del 4% y el consumo de los hogares un 5,5%”, señaló el consejero. Sin embargo, en el plano internacional los resultados han sido bien distintos. El número de viajeros cayó un 8,8% y las pernoctaciones un 13,5%. Gran Bretaña es el primer cliente foráneo andaluz y el que ha sufrido el mayor descalabro por su mala situación económica y por la fuerte depreciación de la libra respecto al euro. Los viajeros han disminuido en un 14,3% y las pernoctaciones un 20%. No obstante, los turistas alemanes, franceses o nórdicos han experimentado descensos menores y los italianos incluso han aumentado un 1,5%.

La promoción turística, tanto en España como en el extranjero, va a seguir siendo una prioridad en el presente año hasta el punto que, pese a la crisis, Griñán hizo hincapié en que “no hemos bajado ni un segundo en la promoción porque queremos captar el corazón de los turistas para que, si ahora no pueden venir a Andalucía por la razón que sea, quieran hacerlo en el futuro”.

Todas esas acciones promocionales son, en palabras del consejero, la “siembra” que esperan recoger a medio o largo plazo. Nadie sabe qué va a ocurrir este año aunque Alonso quiso transmitir ilusión al asegurar sentirse “extremadamente optimista”. Justificó ese ánimo en la visualización de “un cambio de tendencia favorable en los últimos meses que indica que 2010 podría ser mejor que 2009” y “porque los empresarios creen en Andalucía ya que se han creado 3.500 nuevas plazas hoteleras en la comunidad hasta sumar un total de 249.000”. También hay que apuntar en el haber de la industria turística andaluza el hecho de que el gasto medio por viajero se elevó el pasado año un 5,2%, hasta los 527 euros, y que la estancia media se ha incrementado un leve 0,3% hasta los 8,8 días.

Por otra parte, Andalucía ha tenido un mejor comportamiento que otras regiones competidoras españolas como Canarias, Baleares, Cataluña o Comunidad Valenciana, cuyos descensos de viajeros han estado en torno al 10,5%. El 2010 se presenta difícil y queda por ver si esa “nueva cultura” tiene efecto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios