Cae en Sevilla una banda que estafó a más de 50.000 personas

  • La organización captaba a las víctimas a través de eventos publicitarios y las convencía para invertir en una empresa. La compañía cambiaba el dinero de dólares a una moneda inventada.

La Policía Nacional ha desarticulado una banda de delincuentes especializada en la comisión de estafas masivas. En la operación han sido detenidas 20 personas, ocho de las cuales fueron arrestadas en Sevilla, según informó ayer la Dirección General de la Policía en un comunicado. Los investigadores creen que el grupo habría obtenido más de 50 millones de euros tras estafar a más de 50.000 personas mediante un timo piramidal. De ellas, 6.000 serían residentes en España y el resto en el extranjero.

La investigación se ha prolongado durante más de un año y medio. En este periodo, los agentes de la Policía Nacional pudieron constatar la existencia de una empresa que captaba a sus víctimas a través de actos publicitarios, como eventos en hoteles de lujo, vídeos promocionales o charlas formativas. A estas personas se les ofrecía unos ingresos extraaordinarios por comprar una serie de paquetes de rentabilidad de la empresa.

Este dinero era convertido por la empresa estafadora en una moneda virtual inventada, que no tenía valor alguno, y que imposibilitaba así a los afectados recuperar sus inversiones. La investigación comenzó tras la denuncia de un antiguo trabajador de la empresa, presentada en la Agregaduría de Interior en Bolivia, y varias denuncias más presentadas en distintos puntos de España. Estas últimas fueron analizadas por expertos policiales en fraude financiero y blanqueo de capitales.

Los miembros de la organización habían creado una amplia red de clientes, que luego serían las víctimas. Éstos eran captados a través de numerosos actos publicitarios. Organizaban grandes eventos en hoteles, con gastos pagados, vídeos promocionales y charlas formativas. El objetivo era atraer a personas que buscasen algún tipo de ingreso extra y conseguir la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo posible.

Estos ingresos surgían de la compra de unos packs que la empresa ofrecía y que, en teoría, empezarían a dar beneficios de forma rápida con el simple hecho de insertar una serie de anuncios de la compañía en la red. Las ganancias conseguidas irían en proporción directa al pack contratado. Estos paquetes ofrecían una rentabilidad muy elevada. Por ejemplo, con una inversión de 18.000 dólares americanos, se podrían llegar a conseguir anualmente hasta 67.600, prorrateados en pagas semanales de 1.300 dólares cada una.

Al ver esta rentabilidad, las víctimas no dudaban en invertir en la compañía. Algunas de ellas incluso convencieron a amigos y familiares para que hicieran lo mismo, con lo que el número de afectados fue creciendo de manera rápida.

Una vez captadas las víctimas, la compañía convirtió todo el dinero que aquellas tenían acumulado en sus cuentas -que estaba en dólares americanos- en una moneda virtual inventada por la propia empresa. En esta divisa recibirían las víctimas el pago a sus servicios. La Policía apunta en su nota que esta moneda no tiene valor alguno, ni está integrada en el tráfico monetario ni mercantil habitual, por lo que las víctimas veían cómo sus dólares fueron transformados en algo inservible.

La única opción para recuperarlos era endosarle este dinero falso a nuevas víctimas, haciendo que éstas les paguen en moneda real. Esto convertía el timo en una estafa piramidal y suponía además un sistema muy efectivo para la empresa, ya que el dinero en dólares no sale realmente de sus arcas y simplemente cambia la titularidad de la persona que lo ha aportado.

Este dinero se encuentra colocado en diferentes cuentas en paraísos fiscales, o en otros países que ofrecieran grandes beneficios fiscales. El volumen final de la estafa, según la Policía, podría ascender a 50.000 euros, con un número de víctimas que podría oscilar en torno a las 50.000 personas en todo el mundo. De ellas, 6.000 serían residentes en España, si bien es difícil calcular cuántas víctimas hay en Sevilla.

En la operación, la Policía logró detener a 20 personas, ocho de ellas en la provincia de Sevilla. El resto de los arrestados se reparten de la siguiente manera: cuatro en Arrecife (Las Palmas), dos en la provincia de Alicante, dos en la de Málaga, dos en Madrid, una en Valencia y otra en Langreo. Además, se han realizado cinco registros en los que se han intervenido 18 equipos informáticos: portátiles, discos duros, CPU y tabletas. También se ha requisado abundante documentación relacionada con estafas y blanqueo de capitales. En estos registros, la Policía ha decomisado 15.505 euros y dos vehículos de alta gama.

Paralelamente, se ha bloqueado una cuenta bancaria en Letonia con más de cinco millones de euros, casi 22 millones de dólares americanos, 2.600 dólares canadienses, 1.600 libras esterlinas y 365 dólares australianos. La Policía cree que todo este dinero procedía de la estafa investigada. La investigación la impulsó el juzgado de Instrucción 16 de Sevilla y luego pasó al juzgado central de Instrucción 3 de la Audiencia Nacional. La operación ha sido realizada de forma conjunta por el Grupo de Blanqueo de Capitales de la Jefatura de Sevilla y agentes especializados de la UDEF central, en colaboración con agentes de la Jefatura de Andalucía Oriental, Valencia, Asturias y Canarias.

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