Carrasco choca con la negativa del PP para ser el nuevo director de la RTVA

  • La decisión de los populares puede retrasar su elección a noviembre · El candidato dice que no es incompatible una televisión pública "con público, calidad y neutralidad"

El reto más inmediato para la RTVA no será el apagón analógico, sino superar el último obstáculo puesto por el PP al nombramiento de su nuevo director. El candidato propuesto por el PSOE, Pablo Carrasco, que ayer compareció en el Parlamento para esbozar su modelo de gestión, se encontró con la negativa de los populares, que no entraron a debatir su idoneidad y justificaron su decisión en la ruptura de las reglas del juego por los socialistas en una negociación que se alargaba demasiado.

Para los populares, el sobre sorpresa con el nombre y el curriculum de Carrasco que recibieron la pasada semana supuso que el PSOE pusiera fin a las conversaciones con un "esto es lo que hay", que consideran inaceptable y al que, como explicó su portavoz, José Luis Rodríguez, añaden otra lectura: la continuidad del modelo vigente hasta ahora de una radio y televisión pública al servicio de quien está en el poder.

Esta versión fue rebatida por el portavoz en esta comisión, Miguel Ángel Vázquez, que situó la propuesta de Carrasco en las conversaciones "oficiales y oficiosas" a tres bandas mantenidas con PP e IU sobre el perfil del candidato -con trayectoria profesional en lo público y en lo privado y sin vínculo político alguno-.

Las razones, por tanto, serían de otra índole y tendrían que ver con la pretensión del PP de ir más allá de reemplazar a un director por otro, sino cambiar el "modelo" de RTVA, que significaría cambiar más nombres de la cúpula directiva, algo que fue un punto de fricción con el PSOE, que delegó en el nuevo director la responsabilidad de nombrar a su equipo.

La negativa popular tendrá como efecto inmediato que el relevo de Rafael Camacho no quede resuelto en el próximo Pleno, si no que habrá que esperar a noviembre. La Ley de la RTVA fija en el plazo máximo de un mes la elección por el Parlamento de este cargo y en este periodo tienen que celebrarse las tres vueltas que se contemplan y en sesiones distintas. De no cambiar el PP de postura, dado que en la primera vuelta, por dos tercios, y la segunda, por tres quintos, no suman lo suficiente PSOE e IU -su portavoz, Diego Valderas, quiso darle un voto de "confianza"-, el nombramiento por mayoría absoluta no llegaría hasta el Pleno de los días 4 y 5 de noviembre.

El modelo de gestión desgranado por Carrasco se asienta en el respeto "escrupuloso" a la Ley de la RTVA y en la combinación de neutralidad y pluralismo político, calidad y audiencias, con parrillas variadas e innovadoras que permitan resistir al apagón analógico de 2010 que transformará el mercado audiovisual. "No es incompatible hacer una televisión pública con calidad y con público", afirmó Carrasco, que anunció que elevará al Consejo de Gobierno los programas y contratos para que reciban su visto bueno de acuerdo con la Carta de Servicio Público que apruebe el Parlamento. Conocedor del sector audiovisual privado -es director general de la productora ZZJ-, también miró a éste recordando que la RTVA debe seguir "fomentándolo" para que "sea fuerte dentro y fuera de Andalucía".

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