Co-razones para Carmen

  • Mar Moreno explica en diez motivos por qué apoya sin dudas la candidatura a la Secretaría General del PSOE de Chacón.

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ME gusta el PSOE, su historia y su futuro. Nuestra historia es admirable, una historia de militantes anónimos y de grandes personalidades políticas que han marcaron hitos, que han hecho brillar la luz y el progreso en tantos momentos de la historia de España y de Andalucía. Me gusta el PSOE. Me gusta el compromiso con una sociedad mejor que ha traído a esta gran casa a tantas personas valiosas, generosas, inconformistas, a las que les interesa algo más de lo que sucede estrictamente en su familia, en su trabajo o en su negocio. Siento una profunda admiración por tantos y tantas militantes que todos los días debaten en la gran cámara de la realidad cotidiana. Dedicamos el 99% de nuestra actividad política a defender nuestras ideas y nuestros logros. Nuestra tarea fundamental es actuar y trabajar en la sociedad y por la sociedad, en nuestro caso trabajar por Andalucía, apoyando la labor de Pepe Griñán, un político honesto, solvente y humano como pocos he conocido. El partido, también requiere nuestra atención. Cada cuatro años hacemos un alto en el camino para hablar de nuestra organización, de nuestros horizontes, también de nuestros líderes. Es imprescindible hacerlo con libertad y con confianza, con reflexión y con pasión. Los mismos que critican el ruido de nuestro debate interno, envidian nuestro nivel de democracia orgánica. De todo eso va este congreso. No sólo de Carmen o de Rubalcaba, por cierto, dos candidatos extraordinarios. Agradezco al Grupo Joly esta tribuna para compartir algunos de los argumentos que me hacen apoyar la candidatura de Carmen Chacón.

La cita más importante que el socialismo español tiene en agenda son las elecciones andaluzas del próximo 25 de marzo. El tándem Griñán-Chacón a los ojos de cualquier sociólogo es un tándem completo, un tándem que refleja mejor que ningún otro la realidad social española y andaluza de la que forman parte personas jóvenes, personas maduras, hombres y mujeres. Carmen en mi opinión suma en las elecciones andaluzas y es capaz de conectar con su autenticidad y sus nuevos planteamientos con más progresistas andaluces y españoles.

El partido siempre ha acertado al arriesgar. La resistencia de los sectores más conservadores del partido a los cambios internos es un clásico en el PSOE, diría que un clásico en cualquier organización humana. Felipe González ganó sin el apoyo del PSOE histórico y el partido acertó. José Luis Rodríguez Zapatero ganó el 35 Congreso sin el apoyo de los sectores más tradicionales del partido y el acierto se plasmó en una inmediata victoria electoral contra todo pronóstico. El debate generacional implícito en esta elección es una legítima pulsión vital que en modo alguno excluye a nadie. La generosidad y la visión de futuro son los atributos de las personas que nunca envejecen, y quienes carecen de ellas nunca son jóvenes.

Carmen quiere un liderazgo compartido. Cree en los equipos. No se considera poseedora de las mejores ideas, está dispuesta a defender nuestras mejores ideas. Su inteligencia emocional es la cualidad más demandada en el liderazgo social y empresarial contemporáneo. Carmen se rodeará de los más leales entre los capaces, no de los más capaces entre los leales, porque si este partido no cambia su política de recursos humanos, nos iremos haciendo cada vez más pequeños, cada vez más endogámicos y débiles.

Urge relanzar un proyecto socialdemócrata europeo renovado y contemporáneo, con un perfil que no se preste a confusiones. Carmen tiene una experiencia internacional y una visión de Europa extraordinaria. No sólo recargará al PSOE, su proyecto incluye el fortalecimiento de una voz socialdemócrata fuerte europea. Los partidos como el nuestro no pueden seguir haciendo política nacional mientras los mercados hacen política global. Sólo los conservadores desean que no levantemos la voz y la mirada hacia el resto del planeta porque están cómodos compartimentando el único demos que podrá frenar a los poderosas fuerzas globales no democráticas: el demos global.

Hay mucho PSOE por hacer. Nos gusta el PSOE, creemos en los partidos políticos, creemos en la autoridad y la fortaleza de nuestras direcciones democráticas, pero también creemos que el principal aliento de un partido progresista es la participación y la cercanía a la vida cotidiana de las personas. Las agrupaciones feudales han debilitado nuestro proyecto político más allá de lo razonable. Aunque parezca mentira, se habla poco de política en nuestras agrupaciones. Un partido político en pleno siglo XXI, en plena era del conocimiento, debe ser un espacio vivo de intercambio permanente de ideas, de información, de movilización. La inmensa mayoría de quienes se acercan al PSOE no buscan un cargo o una prebenda. La inmensa mayoría de la militancia da mucho más de lo que pide, y a veces no sabe muy bien lo que dar, cuándo darlo, dónde darlo. Carmen Chacón en mi opinión representa un modelo de partido más abierto, con más democracia, más participación, más información y más activismo social.

Carmen aspira a ser candidata en las próximas elecciones generales. La inversión que este partido realice en el asentamiento y fortalecimiento de su liderazgo será también una inversión en clave electoral. En el improbable caso de que Carmen fracasara en su consolidación y proyección social llegaríamos al mismo punto al que nos parece conducir la otra alternativa: un liderazgo nuevo a las puertas de las generales. Luego no existe riesgo ni pérdida alguna, sólo expectativa de éxito.

Estaría bueno que no me gustara que una mujer cogiera el timón del PSOE. Lo digo sin complejos. Está muy bien eso de que no se debe votar a una mujer por el hecho de serlo, pero ese planteamiento ofende. El control de calidad en los niveles en los que está planteada la elección desecha cualquier duda sobre su preparación, experiencia y capacidad. Entre dos candidatos extraordinarios ¡cómo no he de preferir a una mujer sabiendo que su sola presencia se convertirá en un faro, en una referencia para muchas otras mujeres que todavía no han conseguido romper el techo de cristal!

El socialismo no es compatible con las fronteras ni con ningún prejuicio sobre el origen o condición de las personas. Para mí no es ningún inconveniente, si acaso un aliciente que Carmen Chacón sea catalana. Me siento más cerca de una familia modesta de Cataluña que de un potentado andaluz. Si Carmen Chacón fuera nacionalista militaría en CiU o en ERC. Carmen decidió militar en el PSC-PSOE para luchar por la igualdad, no por los privilegios. La participación de catalanes en el Gobierno de España y en la vida política española no solo es legítima, es conveniente. Es del todo incoherente pretender cohesionar a la sociedad española, minimizar la fuerza de los nacionalismos y al mismo tiempo vetar para los asuntos nacionales a catalanes que como Chacón defienden un proyecto de igualdad y cohesión para toda España.

La experiencia y la solvencia de una mujer con 41 años, profesora de Derecho Constitucional, con estudios de grado y posgrado en universidades españolas, europeas y americanas, que ha sido concejala, vicepresidenta del Congreso de los Diputados, ministra de Vivienda y ministra de Defensa no se puede cuestionar. Ni González ni Zapatero tenían una experiencia semejante cuando llegaron a ser secretarios generales o Presidentes del Gobierno.

10º Me queda una razón, no sé si la última o la primera: apoyo a Carmen Chacón porque me lo dice el corazón. El corazón no es sólo un músculo. El corazón es un GPS que nos conduce por el mundo como seres humanos. Reivindico los sentimientos, si los ignoramos no entenderemos al conjunto de las personas que como nosotros siente, cree, busca, duda, anhela, sin moverse en la perfecta racionalidad de los ordenadores. El corazón me dice que Carmen Chacón lo hará bien, y además hará el bien, que no es poco. Espero con emoción el acertado e inapelable criterio de los delegados y delegadas.

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