El resto del tintero

Diego se va al Sahara

  • El PSOE va a comenzar la campaña con el objetivo de ganar por mayoría absoluta o quedarse muy cerca de los 55 escaños, mientras IU se aleja en su proceso de convergencia.

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DIEGO Valderas se va en abril a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, podrá llevarse el maletín de cuero negro de vicepresidente de la Junta porque se lo regaló su sucesor, el socialista Manuel Jiménez Barrios, pero el cargo se lo queda el chiclanero, al menos, hasta el 22 de marzo. Después de las elecciones, Susana Díaz desea gobernar en solitario, pero al PSOE le hará falta Izquierda Unida en muchos ayuntamientos y diputaciones, y entonces comenzará de nuevo a hablarse de pactos. La conformación del acuerdo en Andalucía tendrá, pues, tres hitos en este 2015: el 22 de marzo, día de las andaluzas; el 24 de mayo, de las municipales, y en noviembre, posiblemente, las generales. Si Valderas y otros de los cascos azules de IU no se hubiesen marchado, el acuerdo sería menos complicado, pero el nuevo coordinador, Antonio Maíllo, y su amigo Alberto Garzón no considerarán ningún pacto con el PSOE hasta que no hayan resuelto su existencia. Ellos querrían converger con Podemos, pero los podemos no los quieren: sólo desean sus cuadros y dejar las siglas de IU como se rechazan las espinas de una dorada después de comida. Pablo Iglesias y Alberto Garzón son como primos, pero el primero goza de la praxis que le falta al segundo. La hoja de ruta la ha bautizado el propio Garzón, y es convergente.

Susana Díaz está acatarrada y embarazada de tres meses y, como además es presidenta de la Junta y le queda una dura campaña electoral por delante, ha tenido que guardar cama y ha dejado a Pedro Sánchez en Valencia con el resto de barones sin tierras del PSOE. En el cuartel general socialista, que se reparte entre el de la calle San Vicente y San Telmo, donde está la esencia gris del susanato, no están pensando, sin embargo, en pactos, sino en lograr la mayoría absoluta o una cifra de parlamentarios que se acerque a los 55. No se trata sólo de la voluntad de mayoría, a la que aludió Felipe González el jueves pasado, sino a un conjunto de encuestas que le indicaría que es un horizonte asumible.

González recibió en el Hotel Alfonso XIII el Premio Manuel Clavero, y en el ambiente se notó la sintonía que hay entre el ex presidente y la presidenta: los líderes se reconocen entre sí. "Se ve en los gestos", dijo González al referirse a los líderes en general, pero con la intención puesta en Susana Díaz, quien minutos antes había demostrado al auditorio cómo hablan los que están tocados por la empatía. En cierto sentido, estas elecciones adelantadas son para Susana Díaz lo que para Felipe González fue el referéndum de la OTAN: una apuesta personal en la que, si se salda con derrota, ella será la primera en caer. Ambos son sevillanos y en un piso del Tardón, de donde es Susana Díaz, comenzó a reunirse el primer núcleo del PSOE después de la Guerra Civil, en la casa de Alfonso Fernández, el jiennense que sirvió de enlace entre la Segunda República y el clan de la tortilla, el amigo de los padres de Gaspar Zarrías y Cándido Méndez que fue machacado epistolarmente por Rodolfo Llopis, paranoico en su exilio.

El líder también adelanta un escenario, y Susana Díaz cree que IU le hubiese dado un año de inestabilidad durante todo 2015 a causa de sus flirteos con Podemos y de los resultados de las sucesivas elecciones. Por eso decidió ella y adelantó la ruptura, una voladura controlada en un buen momento electoral.

"Lo peor que te puede ocurrir en unas elecciones es salir de sobrados, y sé de lo que hablo". Y tanto. Quien realiza la advertencia es uno de los dirigentes del PP que estuvo en la primera línea de la última campaña electoral de Javier Arenas. En el PP han tirado, no obstante, de la escuela arenista de elecciones, se traen al gaditano Antonio Sanz de director de campaña y han preparado a la legión del alcaldes que se quedó en casa en las autonómicas. Javier Arenas será un perdedor pero sólo le faltó algo para convertirse en presidente andaluz: una gotita de humildad. Haber ido a debatir a Canal Sur Televisión. Ni en IU ni el PSOE descartan de nuevo un pacto o un acuerdo de legislatura, y si hace falta, se irá forjando a lo largo del año más intenso de la política española desde 1996.

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