El Gobierno prioriza ahora la deuda histórica al pacto sobre financiación

  • El secretario de Hacienda confía en resolver "pronto" las cuestiones que impidieron el acuerdo hace dos semanas · La Junta insiste en su horquilla de entre 1.148 y 1.742 millones · Cataluña se solidariza

En un castillo de naipes donde 17 manos diferentes quieren poner su carta, es complejo conseguir el equilibrio. En la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, el Gobierno quiere hacer las veces de pegamento para que el reparto del dinero satisfaga a todas las autonomías, cada una con su propia baraja de intereses.

La complejidad de levantar este edificio se escenificó ayer en las jornadas de UGT sobre la reforma de la financiación territorial, donde intervinieron por parte del Estado Carlos Ocaña, secretario de Economía y Hacienda; José Antonio Griñán, vicepresidente económico de la Junta y Antoni Castells, conseller de Economía de la Generalitat de Cataluña, además de sus homólogos en Asturias (PSOE) y Valencia (PP), entre otros.

Los últimos capítulos de discrepancias entre los destacados dirigentes socialistas -desacuerdo Gobierno-Junta en deuda histórica o los planteamientos entre Cataluña y Andalucía sobre financiación- propiciaban una foto conjunta de consenso, pero esquivaron los objetivos y las imágenes fueron bilaterales.

La expectación quedó para las declaraciones. En el primer frente, deuda histórica, que la Junta vinculó a la financiación: cuando haya acuerdo, se hablará de apoyar la financiación. Los dirigentes socialistas andaluces habían señalado a Ocaña como responsable del incumplimiento del Estatuto que fijaba cuantificar la deuda el día 20, y éste llegó con una promesa en la cartera. La cuantía de la deuda se cerrará "pronto, antes de los seis meses" que se dieron de prórroga y antes de que se cierre el nuevo modelo de financiación. "Eso me gustaría y no está tan lejano ni tan difícil", aseguró.

Con su afirmación, Ocaña respondió al órdago de la Junta. ¿Y por qué está cerca ahora y no se cumplió hace dos semanas? Diferencias en la metodología para cuantificar la deuda, dijo Ocaña, que no compartió la Junta. "No vamos a rebajar nuestras pretensiones, pues argumentalmente no nos han dado ninguna razón para que pueda ser menos de esa cantidad", defendió Griñán la horquilla aprobada en el Parlamento, entre 1.148 y 1.742 millones de euros.

Si "contento" se mostró Griñán por el anuncio del Gobierno de no agotar el plazo, el consejero catalán Antoni Castells se solidarizó con la reivindicación andaluza. "Recibimos comentarios muy hostiles, ridiculizando y minimizando el cumplimiento de nuestro Estatuto e igual que pido respeto para el mío, también con el andaluz". Lo apoyó el consejero de Asturias Jaime Rabanal, aunque dudó si es el momento oportuno por la crisis.

En financiación, Andalucía y Cataluña mantuvieron sus criterios para distribuir los fondos. Griñán insistió en "pagar por renta y recibir por población" y Castells en premiar el esfuerzo a las que más contribuyen fiscalmente. Para el representante de la Generalitat, el modelo del Estatut es "generalizable y el mejor para España".

El pacto al que ha llegado el tripartito -PSC, ERC y ICV- con CiU sobre una postura conjunta en financiación sería "muy importante" simularlo en Andalucía con PP e IU, deseó Griñán.

Javier Arenas, presidente del PP-A, afirmó a Efe que está dispuesto a acudir a un notario con el presidente de la Junta para firmar el documento del PP sobre financiación que Chaves aceptó en una reunión en septiembre, y sobre la deuda, tildó de "engaño" el anuncio del Gobierno de cuantificarla antes de seis meses.

Si el Ministerio ratifica su compromiso con Andalucía, debe tener en cuenta que en su agenda ya tiene comprometido con ICV la financiación antes de noviembre. Si le tiembla el pulso, el castillo se le tambaleará por un lado o por otro.

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