Griñán fuerza cambios en Sevilla y Cádiz tras pactar con Rubalcaba

  • El consejero Menacho entra en Cádiz, así como la consejera Martínez Aguayo en Sevilla · Ferraz logra un puesto seguro para Gómez de Celis, pero deja fuera a las minorías de Málaga, Córdoba y Almería

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El PSOE cerró ayer por la tarde su "lío" andaluz; lío, porque así lo calificó el secretario de Política Institucional de los socialistas españoles, Antonio Hernando, quien admitió en TVE que éste ha sido un episodio que en nada les beneficia. En efecto, el acuerdo alcanzado por la secretaria de Organización del PSOE andaluz, Susana Díaz, con las provincias de Sevilla y de Cádiz bien podría haberse cerrado el fin de semana pasado, sin necesidad de pasar por la dimisión de un secretario provincial, como el sevillano José Antonio Viera, y sin hacer públicas, de un modo casi impúdico, las tensiones internas en este partido. Básicamente, el presidente de la Junta y secretario general de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, consigue colocar a más personas de su confianza en las listas, en especial, la de Cádiz, y a cambio, en Sevilla, Alfonso Gómez de Celis, que fue el apoderado de Alfredo Pérez Rubalcaba durante el 38º Congreso, pasa del puesto número nueve al séptimo, que es mucho más seguro en unas elecciones donde el PP podría arrancar varios escaños al PSOE en cada una de las provincias andaluzas. Las minorías partidarias de Rubalcaba en Almería, Córdoba y Málaga no consiguen nada. Ni el almeriense Martín Soler ni el cordobés Joaquín Dobladez ni el malagueño José Aguilar entran en la nómina que el PSOE presentará a las elecciones del 25 de marzo. A pesar de que destacados miembros de la dirección federal del PSOE, como Óscar López -el nuevo secretario de Organización- o Gaspar Zarrías, intentaron que algunos de estas minorías entraran -entre otras razones porque sus apoyos fueron claves para la victoria de Rubalcaba sobre Carme Chacón-, el secretario general ha optado por no forzar las relaciones con Griñán ni dejarlo en una situación que proyectase debilidad, toda vez que es el candidato a las elecciones del 25 de marzo. Los hombres de confianza que Griñán ha logrado introducir en la lista de Cádiz apoyaron a Carme Chacón en el congreso de Sevilla.

No obstante, para entender lo sucedido durante estos últimos días en el PSOE andaluz no sólo se puede considerar que ha habido una guerra entre partidarios de Griñán-Chacón y de Rubalcaba; se han cruzado más intereses. Por ejemplo, el rubalcabista Alfonso Gómez de Celis y Griñán no mantienen malas relaciones, aunque quien fue apoderado de Rubalcaba en el escrutinio del 38º Congreso y Susana Díaz sí son tan incompatibles como el agua y el aceite. En principio, Gómez de Celis iba a ser enviado al puesto número nueve, una posición insegura, mientras que en el siete estaba Carmelo Gómez, de la confianza de Susana Díaz. Otro hombre de confianza de Griñán, como Miguel Ángel Vázquez, responsable de Comunicación de la Ejecutiva, se han quedado fuera de la lista de Sevilla, un hecho que explicaría la entrada de la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, en la nómina sevillana. Martínez Aguayo es del círculo de confianza de Griñán más que una mujer de Susana Díaz o del aparato del partido, y ha sustituido en el puesto número seis a Carmen Tovar, quien fuera la mujer de confianza y la negociadora del dimitido José Antonio Viera, ya ex secretario general del PSOE sevillano, cuya representación ha sido asumida ahora por una gestora dirigida por el histórico Manuel Gracia.

En la provincia de Cádiz, el consejero de Gobernación, Francisco Menacho, y el delegado de la Junta en esta provincia, José Manuel Jiménez Barrios, ocuparán los puestos tercero y quinto. Griñán había aceptado que Luis Pizarro, que le dimitió como consejero de Gobernación y provocó una sonada crisis de gobierno, liderara la lista gaditana, pero quería a estos dos hombres. Y lo ha conseguido. Sin embargo, la lectura que se hace desde la dirección gaditana, muy enfrentada con Griñán, es que, entre los seis primeros puestos, hay cuatro de la mayoría gaditana, la del secretario general, Francisco González Cabaña, y dos de la minoría que se posicionó a favor de Carme Chacón. Según la dirección de Cádiz, la oferta que les hicieron el domingo los intermediarios de Susana Díaz fue de tres a tres, algo que no se aceptó y se respondió sacando a todos los griñanistas de la lista, incluido su consejero de Gobernación.

Hay dos griñanistas más que entran en Cádiz, Rafael Márquez e Isabel Armario, aunque en los puestos séptimo y octavo, considerados poco seguros. Porque el "lío" socialista también ha revelado, tanto en Sevilla como en Cádiz, cuán bajas son las expectativas. En Sevilla cuentan ahora con 11 escaños, y en Cádiz, con ocho.

El acuerdo que se alcanzó ayer, y que será ratificado hoy en el Comité Director del PSOE, comenzó a fraguarse el lunes pasado en Madrid, donde Rubalcaba estuvo reunido con Griñán y Susana Díaz durante varias horas. Fuentes de Ferraz admitieron a este medio que había gran malestar con el PSOE andaluz por que su crisis interna había competido en proyección pública con la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Rajoy, unos días en los que, en vez de lanzarse en tromba contra el PP desde la comunidad, la atención estuvo centrada en la dimisión del secretario provincial de Sevilla y las tensiones internas.

Griñán no iba a aceptar que, desde Ferraz, le cambiasen las listas para meter a destacados rubalcabistas que se habían quedado fuera en Almería, Málaga y Córdoba. Lo había declarado, públicamente, cuando aseguró que no permitiría "recursos de alzada" -es decir, que Ferraz cambiase decisiones tomadas en el Comité Director de Andalucía-, pero, según ha sabido este medio, el candidato a la Presidencia de la Junta lo explicitó en Madrid con mayor contundencia. A Rubalcaba tampoco le quedaba otra salida que intentar rescatar a algunos de los suyos sin que, a la vez, eso supusiera un correctivo para quien también es candidato de su partido.

Ya ayer, y en la sede de la calle de San Vicente del PSOE andaluz, el Comité Regional de Listas comenzó la reunión a las 13:00 horas, y no fue hasta cerca de las 18:45 horas cuando Díaz pudo cerrar un acuerdo con el secretario provincial de Cádiz, Francisco González Cabaña. Hubo varios encuentros, salidas para el almuerzo y consultas al exterior en un ambiente muy tenso donde las caras evidenciaban el desgaste no ya sólo personal, sino el del propio partido gobernante, que a un mes y medio de sus elecciones más decisivas, se enroco en una batalla de liderazgos que no se cerrará, realmente, hasta la noche del 25-M, el día de las elecciones autonómicas. Y es que muchos socialistas admiten ya sin tapujos que van a perder las elecciones autonómicas y que, entonces, se abrirá un proceso en un congreso muy abierto, donde puede haber nuevos y varios candidatos a la Secretaría General sin descartar que, incluso con la derrota, José Antonio Griñán también aspirase a seguir al frente de su partido en Andalucía.

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