La Guardia Civil detiene en Almuñécar a un hombre que llegó a robar cuatro casas en un día

  • Es el protagonista de una de las mayores oleadas de robos en España· Ha llegado a realizar 46 asaltos demostrados en tres meses, pero se piensa que pudieron ser 60

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Sus cifras sobrecogen. Alarman incluso sus perseguidores, los mismos que han conseguido detenerlo. Se trata del protagonista y único autor de "una de las mayores oleadas de robos que se recuerdan en España". El comunicado con el que ayer la Guardia Civil informaba de su detención no dejaba lugar a dudas: había caído uno de los ladrones más activos del país. Alguien sobre cuya captura habían puesto toda su dedicación y esfuerzo un buen número de efectivos del Instituto Armado. Un tipo voraz, insaciable.

Se podría decir que a lo largo de sus 32 años de vida, a M. A. R. B. sólo le ha dado tiempo de cometer robos. Hay que tener en cuenta que hace seis meses que salió de prisión tras cumplir una condena de 12 años, también por robo. Estamos hablando, pues, de un reincidente. Desde entonces ha sido un no parar de asaltos a viviendas (en su mayoría vacías) de la Costa de Granada y sus alrededores. Cayó en Almuñécar, donde se había desatado una importante "alarma ciudadana" por la proliferación de robos en domicilios.

Concretamente, la Guardia Civil del municipio sexitano ha podido demostrar su implicación en 46 asaltos en un plazo de tres meses. No obstante, han sido muchos más. La cifra podría superar los sesenta: "Es posible que la mayoría de robos que se denuncien o se hayan denunciado en los últimos meses sean obra mía", dijo a los guardias civiles que lo detuvieron.

La actividad delicitiva de M. A. R. B. podría ser calificada de frenética. Era capaz de robar en 3 o 4 viviendas en una sola noche. Esto suponía, obviamente, un gran trabajo, que M. A. no se permitía realizar con el estómago vacío. Según informó el Instituto Armado, el joven se detenía en las casas que robaba y se daba suculentos banquetes a costa de los desdichados propietarios, que además se veían privados de dinero, joyas y todo aquel objeto de valor de que dispusieran.

En cifras: los investigadores han conseguido contabilizar más de 60.000 euros en efectivo robados por el detenido. Pero el valor de las joyas sustraídas en estos mismos robos es incalculable. La mayor parte de lo que robaba lo gastaba en vicios: droga y mujeres, para más datos. En dependencias policiales recibían noticias suyas un día sí y otro también. Las denuncias de asaltos a viviendas eran continuas, lo que obligó a la Guardia Civil a intensificar sus servicios de vigilancia, con el fin de dar con el presunto autor de tanto robo.

El trabajo de los agentes no tardó en dar su fruto. M. A. R. B. no era muy cuidadoso en sus actuaciones y fue identificado gracias a las huellas dactilares y a las huellas de sus zapatillas, que fueron apareciendo de forma paulatina en 33 viviendas de Almuñécar.

En el resto de los inmuebles, hasta los 46 que la Guardia Civil ha demostrado que presuntamente robó, han sido testigos, o bien la proximidad geográfica y temporal las pruebas que lo incriminan.

Su captura no fue fácil. El joven no tenía domicilio conocido y los investigadores tuvieron que esperar a que pasase la noche en casa de otro conocido delincuente de Almuñécarpara detenerle. Tras ser puesto a disposición judicial, se determinó su ingreso en prisión. Allí, probablemente, tendrá que reprimir su voracidad.

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