El resto del tintero

Juanma Moreno zarandea al PP

  • El presidente de los populares reduce una Ejecutiva condicionada por las componendas provinciales y prepara la renovación de las listas al Congreso Los parlamentarios andaluces se examinarán en la web

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Juan Manuel Moreno fue elegido presidente del PP hace un año y medio en un congreso de componendas provinciales. El malagueño saltó como un paracaidista de Moncloa sobre un partido deprimido y revuelto tras la precipitada dimisión de Javier Arenas y la travesía del desierto de Juan Ignacio Zoido. Ni José Luis Sanz, alcalde de Tomares, ni José Antonio Nieto, el ex alcalde de Córdoba, pudieron alzarse con una presidencia a la que aspiraban de la mano de Cospedal, de tal modo que Moreno Bonilla -a partir de entonces Juanma Moreno- se avino a la solución de una dirección tan extensa como poco operativa para eludir más fricciones. Mañana por la mañana presentará una nueva dirección en lo que puede ser el inicio del cambio para un partido que vivirá momentos decisivos en los próximos meses, cuando Rajoy se examine ante los españoles en unas elecciones que posiblemente serán en diciembre. A Juanma Moreno le han tocado tiempos difíciles, todas las comparaciones numéricas le vienen mal: el PP tiene ahora en el Congreso a 33 diputados andaluces, que podrían reducirse a algo menos de 20 después de las generales. En las próximas semanas, nombrará a un responsable de la campaña en Andalucía, sabedor de que la comunidad es el pilar que Mariano Rajoy necesita para ganar.

La actual cúpula del PP andaluz está compuesta por 12 miembros, y se quedarán en menos de diez. Se da por hecho que saldrán tres o cuatro vicesecretarios. Uno de ellos, el único seguro de su salida, es el alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, a quien también podrían sumarse el cordobés Miguel Ángel Torrico y el onubense David Toscano. Juanma Moreno se queda con el núcleo duro formado por Loles López, como secretaria general, Carlos Rojas, como portavoz parlamentario, Patricia Navarro, Patricia del Pozo, y los vicesecretarios Ana Mestre, Virginia Pérez y Antonio Martín. Es posible la incorporación de algunos de los alcaldes que más éxito han logrado en las poblaciones rurales, caso del de Cabra, Fernando Priego. Uno de los problemas que debe resolver la nueva dirección es el de la portavocía. Desde los tiempos de Zoido, el PP optó por repartir este cargo, lo que en la práctica se ha convertido en que nadie es referente en esta materia. Así como en el PSOE, Juan Cornejo, el secretario de Organización, es el encargado de marcar todos los lunes la semana política, en el PP se turnan las voces sin que ninguna de ellas aporte una visión global. Sobre el papel, el portavoz es Elías Bendodo, presidente de la Diputación de Málaga, un hombre de bastante poder en el partido pero de escasa presencia tanto en el Parlamento andaluz como en la sede regional de la calle San Fernando de Sevilla.

José Luis Sanz, alcalde de Tomares y anterior aspirante al liderazgo del PP, se queda fuera de esta dirección. El Supremo ha archivado recientemente un caso de contrataciones en el Ayuntamiento de Tomares, pero no parece que Moreno vaya a recuperar para la primera línea a su antiguo competidor, aunque sea una de las personas que mejor conoce el partido. "Él tampoco quiere ser recuperado", se contestó desde la dirección del PP a una pregunta sobre Sanz.

Una vez que cuente con esta nueva Ejecutiva, Moreno nombrará a un director de la campaña de las generales. Antonio Sanz no puede ser por su cargo de delegado del Gobierno en Andalucía, aunque buscará otra persona de peso. Uno de los cambios que deberá afrontar el PP es la renovación de las listas provinciales a las generales, donde confluirán el interés de los más veteranos por mantenerse y a intención de algunos ex alcaldes de capitales por colocarse en el Congreso. En Málaga, Celia Villalobos, es diputada desde 1989, tan veterana como Teófila Martínez, ex alcaldesa de Cádiz y actualmente senadora. Gabino Puche, por Jaén, lleva seis legislaturas en el Congreso, aunque una de las servidumbres del PP andaluz es la cantidad de cuneros que lleva en sus listas. Rafael Hernando, el portavoz en el Congreso, es diputado por Almería aunque sea de Guadalajara; la ex ministra Elvira Rodríguez lidera la lista de Jaén, y Sevilla tiene por cartel al ministro Cristóbal Montoro. Es previsible que Javier Arenas, parlamentario autonómico, desee estar en el Congreso en esta legislatura, lo que planteará un doble problema en esta circunscripción si el ex alcalde Juan Ignacio Zoido también desea estar en la Cámara baja. No obstante, la configuración de las listas de las generales es un asunto casi exclusivo de Mariano Rajoy, al menos en los puestos de salida.

Juanma Moreno no sólo retocará su dirección y las listas, también va a introducir un nuevo método de trabajo a sus parlamentarios autonómicos. A cada uno de ellos se le asignará una comarca de la provincia por la que han sido elegidos, de tal modo que se conviertan en "diputados de proximidad". Cada parlamentario deberá colocar en la web del grupo las reuniones y contactos que ha mantenido con vecinos y asociaciones locales, y contará con un supervisor que los analice. El PP también creará un grupo llamado Ágora Rural, que estará dirigido por un alcalde, y se dedicará en exclusiva a mejorar la extensión del partido en los pueblos de menos de 20.000 habitantes, los núcleos donde el PP ha sido tradicionalmente más débil.

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