La Junta abrirá el grifo del aval y las cajas revisarán su política de créditos

  • Chaves anuncia para marzo 2.100 millones en avales a empresas, pymes y compradores de VPO, pero la banca pide todavía más · Las cinco entidades niegan que se rechacen solicitudes solventes de préstamos

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La Junta y las cinco cajas andaluzas sellaron ayer un "compromiso de unidad" para ayudar al tejido empresarial y a las familias en la reunión que mantuvieron para debatir la política crediticia en esta etapa de vacas flacas. La primera puso sobre la mesa una inyección de 2.100 millones en avales directos e indirectos a empresas, pymes y compradores de VPO a partir de marzo, y los segundos anunciaron que revisarán sus criterios de concesión de crédito, ante la constante presión política y social de que no están prestando a los niveles que deberían.

Pero la sintonía en este encuentro, que todas las partes definieron como "provechoso" y de "estímulo", fue relativa. El almuerzo de trabajo entre presidente andaluz, Manuel Chaves, y los presidentes de Cajasol, Cajagranada, Cajasur, Unicaja y Caja de Jaén, acabó en un pulso. Para el Gobierno andaluz está claro que la demanda del crédito ha caído y también lo es, y "con casos concretos" en la mano, que se están denegando no sólo las solicitudes insolventes sino también las solventes. Para las cajas no es ni mucho menos así.

El presidente de la Federación Andaluza de Cajas de Ahorro (FACA) y de Unicaja, Braulio Medel, defendió que sus criterios no han variado: las peticiones crediticias que se rechazan ahora se hubieran rechazado también hace tres años. "¡Es que parece que es algo que ha florecido ahora!", llegó a decir Medel, molesto ante la "carga" que, a su juicio, están soportando las cajas en esta coyuntura y que dijo que no se sustenta en "datos objetivos" .

No obstante, acabó por admitir que la inestabilidad financiera puede haberles llevado a mantener una "actitud más cautelosa" que justificó en que el dinero que administran no es propio, sino de la gente que se lo confía. Con pudor recordó que la base del negocio bancario es: "cuantos más préstamos solventes demos, mejor nos irá", y concluyó que "las cajas somos las primeras en reflexionar porque es nuestro negocio", de ahí que a corto plazo vayan a estudiar qué hacer.

Y si la Junta quiso apretar las tuercas a las cajas, a las que Chaves pidió un "esfuerzo adicional para atender a la demanda", éstas también pusieron alguna pega. Pese a considerar las medidas de los Gobiernos central y autonómico como "buenas", Medel hizo hincapié en varias ocasiones que el grueso de las quince propuestas "están aprobadas, pero no en vigor". A este toque de atención por un posible retraso, añadió que una vez éstas se apliquen, habrá que ver su efectividad y si se necesitan otras nuevas, sugiriendo ya una ampliación de los márgenes del aval público.

Por ahora, las únicas líneas de avales de la Junta son las que verán la luz en el Consejo de Gobierno del próximo 24 de febrero. Como detalló Chaves, a los 1.500 millones en titulizaciones de activos a renta fija para las entidades que presten dinero a empresas, sobre todo pymes, y particulares para la compra de VPO, se sumará por vez primera un nuevo paquete de 600 millones en activos financieros para avalar directamente a empresas. Ambas propuestas, recogidas en los Presupuestos andaluces de 2009, se resolverán por vía de urgencia para que puedan estar disponibles el próximo mes de marzo.

Con estas partidas y los 30.000 millones del Instituto de Crédito Oficial, el presidente andaluz concluyó que hay un volumen de dinero "suficiente" para que se garantice el crédito de inmediato. "Las cajas son cautelosas, lo puedo entender, pero esto tienen que abordarlo ya", dijo, atendiendo a la premisa de que "si el crédito se atora, la economía se atasca".

En aras a facilitar una solución común entre administración pública y sector financiero, ambos pondrán en marcha grupos de trabajo para buscar salida a las empresas cuyo negocio es viable pero que tienen problemas de circulante, y otro, para sacar al mercado el stock de viviendas que tienen las cajas y ayudar a la recuperación del sector inmobiliario, que podría venir de la mano de mecanismos como el alquiler con opción a compra.

En una ocasión tan propicia como ésta, con la Junta y las cajas en la misma mesa, la fusión de todas ellas en una sola entidad financiera ni siquiera salió a relucir. El problema del crédito fue lo suficientemente preocupante como para que el debate fuera monográfico.

El presidente andaluz ya tiene programada en su agenda una próxima reunión, con fecha aún por determinar, para abordar este asunto con las cooperativas de crédito.

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