Maíllo reivindica que IU es "la única opción de izquierdas" para el 22-M

  • El líder regional y Garzón se encuentran con las bases tras la ruptura del pacto y tachan a Díaz de "vasalla de los poderes financieros"

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Desde que hace una semana la presidenta de la Junta de Andalucía formulara ya su decisión de romper el pacto de Gobierno, las declaraciones de los dirigentes de Izquierda Unida han adquirido toda la crudeza que, desde semanas antes, Diego Valderas había tratado de templar en su condición de vicepresidente cómodo en el sillón del poder. Si la semana pasada Alberto Garzón, candidato de IU a la Moncloa, acusó a Díaz de instrumentalizar de manera "indecente" el viaje al Sahara de Valderas -declaraciones que le valieron el calificativo de "radical" por parte de la presidenta-, ayer ya no había motivo alguno para que escondiera lo que verdaderamente piensa de la dirigente socialista: "Es una vasalla de los poderes financieros". "La estabilidad para quién, para los que se mueren de hambre, para los que no tiene cómo calentarse o para los que no tienen empleo, o la estabilidad para bancos y ricos de Andalucía", criticó Garzón, la esperanza de IU a nivel federal que añadió "el Congreso y el Senado están secuestrados, pero tenemos las llaves".

Sonoro aplauso y ovación.

Fue en el marco de un acto en Sevilla, sobre los cimientos de la antigua cárcel franquista de La Ranilla, donde la militancia de IU en la capital se encontró por primera vez tras la ruptura del pacto. Sobre el papel, era un acto convocado para llamar a la movilización de cara al 28F bajo el lema La fuerza de la izquierda; en la práctica el de ayer fue el primer encuentro de mandos con las bases para explicar qué había llevado hasta este abrupto divorcio unilateral en el Gobierno andaluz.

"Querían que Izquierda Unida fuera sumisa, porque cuando llega la hora de la verdad, cuando llega la hora de hacer políticas de izquierdas, molestamos", defendió Antonio Maíllo, el candidato a la Presidencia de la Junta al que, una vez librado del tutelaje de Valderas desde el Ejecutivo autonómico, ha logrado un discurso entusiasta capaz de conectar con las bases que ayer rebasaron las expectativas de los organizadores y desbordaron el pequeñísimo salón de actos. "Cuando IU se lanza sí o sí a hacer políticas de izquierdas, el PSOE saca la patita de la derechización", por eso, reclamó, "necesito vuestro apoyo".

Para poder realizar esas políticas y poner en marcha "prioridades" de su programa electoral como la banca pública o la renta básica que ahora "se han quedado en la cuneta", el responsable andaluz de la coalición pidió "más fuerza" porque "con 12 diputados no se puede". "El PSOE no sirve como elemento de transformación", terció.

Para Maíllo, el PSOE empezó a "construir excusas" para apartar del Gobierno a IU. Y fue, como en la series de intriga, una concatenación de episodios. "Primero dijeron que el Sahara no se toque, pero a nuestros hermanos del Frente Polisario no los vamos a olvidar"; luego "que si el referéndum que IU decidió en asamblea" para valorar la acción de Gobierno y la ejecución de los compromisos del programa -banca pública, renta básica, suministros vitales o ley de agricultura-, "molestaba"; y para finalizar, "argumentaron el giro radical de IU por Alberto Garzón".

Radical. El adjetivo que unos se apropian, otros se sacuden y otros blanden como arma sigue siendo hoy objeto de debate en los ambientes domésticos por lo que Maíllo quiso compartir con el auditorio una escena familiar: "Tengo un hermano que no es muy político pero que nos vota por simpatía, claro -risas y aplausos cerrado de los presentes- y me dijo; Antonio, que os llamen radicales está fenomenal, ¡que la gente está hasta el gorro de esta gente!".

Es, básicamente, ése el sentimiento que quiere despertar IU. Ahora. "La asamblea de balance de IU votó a favor de investigar la responsabilidad política de toda la corrupción, de los cursos de formación, por la que se ha obligado a devolver 20 millones de euros, y de la rama andaluza de la Gürtel", dijo, para criticar con dureza "la desvergüenza" del blindaje en los puestos de la Cámara de Cuentas de PP y PSOE y "el bochornoso epílogo de la legislatura" que ha sido la colocación en la Diputación Permanente del Parlamento Andaluz de "los tres consejeros preimputados en los ERE".

Y en esta época de balance, "tiempos de pedir apoyo, son tiempos de ideología y de posicionamiento", Maíllo quiere aplaudir "el orgullo por el trabajo bien hecho, pese a las contradicciones ha habido mucha ejecutoria". Porque si bien el grueso de leyes se ha quedado en el camino, "nosotros somos los que hemos impedido que se pague con dinero del Gobierno andaluz se pague la defensa de los imputados de los ERE".

Sin hablar de convergencias ni apenas aludir a Podemos -que en ese momento congregaba a más de doscientas mil personas en la Puerta del Sol de Madrid-, Maíllo pidio el voto "para la única fuerza de izquierdas con opciones" de Despeñaperros para abajo.

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