Mata a su hermano de un 'macetazo'

  • La muerte se produjo el sábado, días después de que la discusión entre Antonio T.T. y Juan T.T. en su domicilio de La Isla, culminara con el fatal golpe del primero

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Un buen susto se llevó el agente de turno en la puerta de la Comisaría de la Policía Nacional de San Fernando cuando el pasado 25 de enero, a las nueve de la mañana, apareció un hombre de mediana edad con el rostro, la ropa y las manos ensangrentadas. Asustado, nervioso, explicó que había tenido una espectacular pelea con su hermano, con el cual vivía, una trifulca que a él, confesaba esta vez, se le había ido de las manos.

Porque estaba furioso, ido, cuando, en el fragor de la discusión, había arrojado una maceta sobre él, con tal fuerza, con tal tino, que le propinó un golpe tremendo en la cabeza, de tal manera que éste cayó fulminado en el suelo, con la conciencia ya completamente perdida, comenzando de inmediato a sangrar abundantemente.

Él, abrumado, desde su domicilio de la calle San Nicolás, se desplazó entonces hasta las dependencias policiales para confesar lo ocurrido. Era muy temprano. Inmediatamente una patrulla policial le tomó los datos -Antonio T.T., 36 años, con 29 detenciones anteriores y toxicómano- y partió hacia la vivienda. Cuando los agentes llegaron a la misma, situada tan sólo unas pocas calles paralelas a la Comisaría, se encontraron efectivamente con el cuerpo de Juan T.T. -también con detenciones anteriores, aunque menos, once, e igualmente toxicómano- sin conciencia en el suelo y un fuerte traumatismo en la parte frontal de la cabeza. El charco de sangre que abrigaba el piso era ya considerable.

De modo inmediato se le identificó y se avisó a los servicios médicos de urgencia. En estado crítico, la rápida intervención de unos y otros logró al menos que éste fuera estabilizado in situ y trasladado al hospital Puerta del Mar en Cádiz. A.T.T., entre tanto, fue detenido acusado de un delito de maltrato en el ámbito familiar con el resultado de lesiones. Durante varios días se estuvo intentando recuperar en el hospital a J.T.T, pero éste empeoró irremediablemente. Mientras, su hermano, el presunto agresor, se alojaba en casa de un familiar, probablemente una hermana común, y se presentaba diariamente ante los Juzgados, tal como había sido decretado.

Pero el suceso, triste de por sí, iba a tener al final un desenlace trágico. Así, a la una de la madrugada del sábado se confirmaba la muerte de uno, siendo detenido el otro inmediatamente y pasando a continuación a disposición judicial, ya no por un delito de lesiones, sino por el de homicidio. El caso lo instruye el Juzgado de Instrucción número 2 de San Fernando.

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