El PSOE de Córdoba aprueba sus listas con un 40% de votos en blanco

  • La respuesta del cuerpo electoral del comité provincial es un hecho inédito en la historia reciente del socialismo cordobés · Críticas de los rubalcabistas "por no recogerse las aportaciones de la militancia"

"Si el PP gana por esto...". El semblante serio y la admonición del presidente de la mesa del comité provincial cordobés del PSOE -el alcalde de Puente Genil, Esteban Morales- retrata más que ninguna otra cosa lo que ayer ocurrió en el salón de actos de los colegios mayores de la Asunción, sede de la convocatoria. El máximo órgano entre congresos de los socialistas aprobó -sin tener por qué, debido a una ocurrencia de última hora de la dirección andaluza- la lista a las próximas elecciones autonómicas con un voto en blanco, de castigo, del 40,5%, un hecho inédito en la historia reciente de una formación política que afronta en el peor momento posible unas elecciones clave.

Hasta el día de ayer, Córdoba era la provincia andaluza donde la fractura socialista ha sido más evidente tras aprobar la ejecutiva provincial una candidatura sin críticos. La lista liderada por Araceli Carrillo -seguida de Manuel Gracia, Soledad Pérez, Jesús María Ruiz y Josefina Vioque- se transfiere al comité director del PSOE andaluz que, a su vez, las enviará a la comisión federal de listas. La aprobación, por tanto, es provisional porque todavía pueden producirse cambios y movimientos si es que los problemas territoriales se transfieren a los hermanos mayores del socialismo, que todavía tienen que sentarse en torno a una mesa para la aprobación final.

En condiciones normales, un 40,5% de voto en blanco a una candidatura sería un problema político de extrema gravedad, que abocaría a la Ejecutiva que realizó su propuesta a una salida por la puerta de atrás. Pero el PSOE no se encuentra en condiciones normales. Ayer, hubo entre los socialistas de la dirección quien respiraba aliviado. Podría haber sido mucho peor si un grupo de cargos institucionales -Rafaela Crespín, José Antonio Ruiz Almenara, Francisco Zurera- no hubiera decidido votar a favor para no comprometer todavía más la situación interna pese a expresar, en algunos casos, sus críticas al proceso seguido. Votaron en la urna 193 miembros del comité que dieron 115 síes. 78 cartulinas eran blancas. No hubo aplausos cuando se dio a conocer la votación. Poco había que celebrar.

"¡Ya está bien!", decía una y otra vez el secretario provincial de los socialistas cordobeses, Juan Pablo Durán, en su discurso para contestar las 14 intervenciones previas, muchas de las cuales fueron para darle cera hasta en el cielo de la boca. Las palabras exactas de Durán no pueden reproducirse porque el PSOE se reúne a cortina cerrada pero la filosofía es sencilla: si los críticos dedicaran tiempo y esfuerzo a meterse con el PP en vez de que con la dirección provincial, igual las cosas le iban mejor al partido.

Durán criticó al PP por la reforma laboral y por creerse ya vencedor y cargó contra IU, a quien acusó de no haber superado la teoría del sorpasso, la creencia de que puede adelantar a los socialistas por la izquierda, como ocurrió con Berlinguer en Italia. En clave interna, Durán nunca utilizó la palabra "integración". Sí dijo que la candidatura "suma".

Varias fueron las intervenciones en las que a Durán, como se ha dicho, le zurraron. Hablaron Joaquín Dobladez, Francisco Téllez o Antonio Sánchez Villaverde, entre otros. Se acusó a la dirección provincial de haber ignorado las indicaciones de las bases cambiando las reglas sobre la marcha y dejando fuera a concejales, delegados de la Junta y parlamentarios de largo recorrido. "A la próxima asamblea de la agrupación no va a venir ni Dios", tronaba Sánchez Villaverde, alcalde de Montoro, rubalcabista confeso (hubo también criptorubalcabistas en el congreso federal, como casi todo el mundo se imagina) porque no se han recogido las aportaciones de la militancia, a la que se le dejó escoger sin que hubiera advertencia alguna de que algunos de esos nombres ni siquiera contarían para la lista definitiva que se enviará a Sevilla y Madrid para su refrendo.

El PSOE aprobó también ayer sus listas en otras dos provincias, Huelva y Granada, en contextos de mayor tranquilidad, al menos en apariencia. En Huelva, el comité provincial aprobó por unanimidad la lista, que estará encabezada por el portavoz parlamentario socialista, Mario Jiménez. En Granada, la candidatura que encabeza la secretaria general granadina, Teresa Jiménez, fue aprobada con un 75,7% de los votos.

Hoy deben aprobar las candidaturas al Parlamento andaluz los comités provinciales socialistas de Cádiz y Sevilla.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios