La Policía busca a Ruth y José por segunda vez en el río

  • El fiscal jefe afirma que "se han ampliado los indicios" para que el imputado permanezca en prisión preventiva hasta que se celebre el juicio · El abogado confía en que las palabras de Martín-Caro "sean verdad".

Comentarios 11

La investigación para esclarecer el paradero de Ruth y José, los dos hermanos de 6 y 2 años desaparecidos el pasado 8 de octubre, empieza a dar sus frutos, hasta el punto de que el Juzgado de Instrucción número 4 cuenta con nuevos indicios que apuntan a la responsabilidad del padre de los pequeños, José Bretón, en su pérdida. El fiscal jefe, José Antonio Marín-Caro, fue ayer muy claro al asegurar que estos nuevos indicios valdrían para mantener al imputado en prisión preventiva, una postura que el Ministerio Público mantendrá hasta que Bretón se siente en el banquillo de los acusados.

"Además de los indicios que en su momento sirvieron de base para pedir la prisión, que el juez consideró suficientes y adecuados, hay otros más", dijo el fiscal jefe. Por tanto, si el magistrado José Luis Rodríguez Laín decide levantar el secreto de sumario y el abogado defensor pide la libertad de Bretón, "la postura del fiscal va a ser contraria", anunció Martín-Caro. "Nuestro punto de vista es mantener la prisión preventiva hasta el momento del juicio", avanzó.

Aunque Martín-Caro no detalló cuáles serían los nuevos indicios contra el progenitor, apuntarían a la supuesta comisión de un delito de detención ilegal o secuestro, con la aplicación de un artículo concreto que contempla una "pena más grave" para el caso de que el individuo no diera razón de la persona secuestrada, como hasta el momento es este caso. El fiscal jefe aclaró que nunca se ha hablado de homicidio o asesinato, "porque nunca hemos tenido indicios en ese sentido". En cuanto a la simulación de delito que también se le imputa a Bretón, se castiga con una "pena mínima" que por sí sola no justificaría mantener al sospechoso en prisión preventiva. La legislación contempla un periodo máximo de dos años para esta medida, prorrogables por otros dos. Martín-Caro, no obstante, confió en que "no se agoten estos plazos".

Las palabras del fiscal jefe coincidieron con una nueva búsqueda de los niños en el entorno de la finca de la familia de José Bretón en Las Quemadillas, una zona que los agentes consideran una pieza esencial del puzzle para reconstruir lo ocurrido el 8 de octubre. La Unidad de Delincuencia Especializada de Violencia (UDEV) del Cuerpo Nacional de Policía, con agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), realizaron un nuevo rastreo con ayuda de una zodiac en el Guadalquivir, el segundo desde que los niños desaparecieron. Casi todas las búsquedas de los pequeños se han realizado en tierra con la ayuda de la unidad canina y del georradar.

La anterior inspección con la zodiac tuvo lugar tres días después de la desaparición de los pequeños, el 11 de octubre. El GEAS estuvo durante no más de dos horas buscando a los niños, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona. Fuentes próximas a la investigación detallaron que las lluvias de los últimos días después de tres meses muy secos podrían haber removido la tierra, lo que los investigadores habrían considerado idóneo para buscar nuevas pistas. Los agentes acotaron una zona del cauce situada a apenas un kilómetro de la finca de los padres de Bretón. El rastreo terminó por la tarde sin éxito.

En las últimas semanas, la búsqueda de pistas se ha realizado en días alternos y siempre en áreas aledañas a la parcela familiar de Las Quemadillas, donde el imputado asegura que estuvo con sus dos hijos en la tarde de la desaparición, antes de llevarlos supuestamente al Parque Cruz Conde.

Los agentes se han esforzado desde el principio en inspeccionar la zona, aunque no ha trascendido que hayan encontrado pistas que aclaren el paradero de los pequeños. De hecho, el fiscal jefe, José Antonio Martín-Caro, se ha referido en sus dos intervenciones públicas sobre el caso a "indicios". Nunca a pistas. La Policía ha realizado numerosos rastreos en colectores y alcantarillas de la zona y dentro de la propia finca, tanto en el naranjal que la circunda como en la casa.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios