La Policía rastrea un descampado en busca de los hermanos Bretón

  • Los agentes registran sin éxito pozos y colectores ubicados en el entorno de la parcela de la familia del padre, que centra la investigación desde el principio

A punto de que se cumplan tres meses de la desaparición de Ruth y José, el Cuerpo Nacional de Policía realizó ayer una nueva búsqueda en la zona de Las Quemadillas que se saldó, otra vez, sin pistas que puedan conducir al paradero de los pequeños. Desde primera hora de la mañana, agentes de la Unidad Canina rastrearon la zona comprendida entre las últimas viviendas construidas en la parcelación y el cauce del Guadalquivir. Los policías se centraron en pozos y colectores que habían quedado sin revisar en días anteriores. Y, como en intentos anteriores, el trabajo fue infructuoso.

La nueva actuación se lleva a cabo con el caso bajo secreto de sumario. Tal y como ocurrió en ocasiones anteriores, la búsqueda se centró en el entorno de la finca familiar del padre de los niños, situada junto al polígono industrial de Las Quemadas, que aglutina las pesquisas policiales desde el primer día de la desaparición de los pequeños.

Pese a que fue Bretón quien denunció la desaparición de sus hijos y a que desde el principio asegura que se extraviaron mientras jugaban en el Parque Cruz Conde, los agentes han desconfiado de su versión y han buscado pistas en su entorno y en los lugares donde estuvieron el día de la desaparición. Para los agentes, la parcela familiar de Las Quemadillas es la pieza clave del rompecabezas.

Muestra de ello es que, tras presentar la denuncia el 8 de octubre, el primer movimiento de los agentes fue acudir a la citada finca. En las horas posteriores, los policías inspeccionaron los restos de una hoguera junto a la casa familiar, donde Bretón había quemado recuerdos de la madre de los pequeños, Ruth Ortiz, de quien se encuentra en proceso de separación.

Dos semanas después, tras ser detenido Bretón y enviado a prisión de manera preventiva, la Unidad de Delincuencia Especializada de Violencia (UDEV) del Cuerpo Nacional de Policía obtuvo permiso para registrar en profundidad el naranjal que bordea la vivienda con ayuda de un georradar y, más tarde, los inmuebles. Fuentes próximas al caso detallaron en su momento que los policías introdujeron microcámaras en los falsos techos y en la chimenea y levantaron varias losas en una zona donde el georradar había detectado un movimiento reciente de tierra.

En semanas posteriores, la Policía regresó con guías caninos a la zona para buscar pistas sobre el paradero de los menores en varios descampados y graveras, también con resultados negativos. A estas pruebas se unen el rastreo en el río y la inmersión en varios pozos y en alcantarillas.

El domingo se cumplirán tres meses de la desaparición de los pequeños, una fecha que se recordará con una nueva concentración silenciosa en Córdoba capital, a la que está previsto que acudan varios familiares de Ruth Ortiz.

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