Testigo que ayudó en el rescate de ancianos dice que se encontró "un auténtico infierno"

  • Asegura que escuchaba "gemidos" procedentes de los ancianos que se estaban "quemando" en la segunda planta, todos ellos impedidos.

Comentarios 1

Juan Salvador, que fue la primera persona en acudir a la residencia de mayores 'Aurora' de la capital hispalense tras observar el humo procedente de la misma, aseguró que lo que se encontró cuando entró en las instalaciones "fue un auténtico infierno". 

En este sentido, Juan Salvador señaló que, cuando se encontraba junto a su madre esperando un taxi, observó cómo una gran cantidad de humo salía de esta residencia ubicada en el número 98 de la calle Marqués de Nervión, por lo que cruzó la calle y llamó al timbre del geriátrico, abriéndole la puerta una enfermera que se encontraba en un estado evidente de nerviosismo. 

Tras ello, relató que esta enfermera -que se encontraba en la residencia junto a una compañera- le dijo que el incendio se había originado en la segunda planta del edificio, a continuación le ofreció un trapo mojado y ambos subieron a esta segunda planta al objeto de ver lo que estaba sucediendo. "El humo lo había inundado todo y no se veía nada, ni las puertas", apostilló. 

De este modo, indicó que, en ese momento, comenzó a toser y los pulmones se le llenaron de humo, por lo que procedió a bajar otra vez ya que no podía aguantar la situación, no sin antes instar a la enfermera a hacer ruido para que los ancianos se despertaran y pudieran salir de sus habitaciones, aunque la enfermera le comunicó que estas personas no podían moverse al estar impedidas. 

"Gran sobrecogimiento"

Una vez abajo, y según dijo Juan Salvador, comenzó a escuchar "los gemidos de los ancianos que se estaban quemando" en la segunda planta, lo que lo impulsó a subir una segunda vez, pero el humo y la tos le llevaron a desistir en su empeño, aunque se dirigió a la primera planta para intentar sacar a los ancianos que allí dormían antes de que el fuego se propagara. 

"Cogí a un anciano y lo arrastré hasta la escalera, y cuando intentaba bajarlo me encontré con la Policía", según prosiguió Juan Salvador, quien, entonces, preguntó a los agentes si podía ayudar, a lo que estos contestaron diciendo que mojara ropas y toallas y se las fuera dando, tras todo lo cual llegaron al lugar de los hechos los Bomberos, que comenzaron a extinguir el fuego. 

Según dijo, "sentí un sobrecogimiento muy grande al oír los gemidos de dolor de los ancianos que se estaban quemando y asfixiando y que no se podían mover de sus camas", añadiendo que en el momento del rescate sintió "una soledad terrible y una gran desolación".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios