El acusado de la muerte de un escolta dice que fue un "instinto por salvar la vida"

  • Juan José Asensio, para el que la fiscal pide 12 años, ha narrado que, el día de los hechos caminaba por la avenida Federico García Lorca cuando empezaron a insultarle desde un todoterreno.

Juan José Asensio, hijo del empresario Juan Asensio, asesinado en febrero de 2004, ha justificado hoy el homicidio de un escolta de su padre, por el que le piden 15 años, en el "instinto por salvar la vida" del que se ve "morir a tiros en la calle", como su madre, tras ser golpeado "como un saco de boxeo".

"Sentí miedo, el miedo dentro del cuerpo del que sabe que le van a matar", con esta frase ha explicado ante la Audiencia Provincial el motivo por el que, el 14 de junio de 2004, efectuó tres disparos a diez centímetros de distancia contra A.B.C., quien momentos antes le había increpado desde un vehículo en el que circulaba junto a R.L.R., "testaferro" de Asensio padre, conocido empresario que fue encontrado meses antes muerto a balazos en el ascensor de su casa.

El acusado, para el que la fiscal pide 12 años, tres menos que la acusación particular, ha narrado que, el día de los hechos caminaba por la avenida Federico García Lorca cuando empezaron a insultarle desde un todoterreno ocupado por el ahora fallecido y por R.L.R., también acusado en este proceso.

Tras reconocer a los ocupantes, Asensio se aproximó al vehículo, donde prosiguió la disputa verbal hasta que un varón trató de mediar en ella, momento en el que se giró a mirarle y recibió un fuerte golpe en la cabeza que le dejó prácticamente inconsciente.

A partir de entonces, siempre según el relato del acusado, fue "arrastrado" por los dos ocupantes del turismo que, aprovechando que se había quedado "bloqueado" tras el impacto y sin opciones de huir, comenzaron a golpearle "como a un saco de boxeo" .

Fue al escuchar a los otros dos implicados en la pelea decir "sácala, sácala" cuando Asensio, que pensó que se referían a una pistola, logró zafarse de un brazo y agarrar el arma que él mismo portaba para disparar acto seguido en tres ocasiones a A.B.C., tras lo que salió corriendo arma en mano tras su compañero en una persecución que cesó al percatarse de la presencia de viandantes.

"Jamás me hubiera podido perdonar que alguien hubiera salido perjudicado. Por eso, al ver a la gente frené en seco", ha dicho el hombre de 54 años, quien ha justificado la acción homicida en su "instinto" por salvar la vida, puesto que "me vi morir como a mi madre, a tiros en la calle" cuando "no di ni un golpe esa mañana".

Interrogado por la fiscal por las razones por las que portaba un arma, ha desvelado que incluso dormía con ella bajo la almohada puesto que, desde que su padre fue asesinado, había recibido llamadas en las que le señalaban como el próximo en morir.

"La llevaba para defenderme. ¿Usted sabe lo que es perder a una madre de siete tiros en el pecho?", ha interrogado a la fiscal antes de recordar que también perecieron de forma violenta su abuelo y su padre, la persona que "más daño me ha hecho en la vida" y la que le "tenía perseguido porque no compartía su enfoque, porque he luchado durante años por llevar una vida muy diferente a la suya".

Tras afirmar que eran precisamente las personas del círculo de su padre las que le "perseguían", ha confesado que, aquel 14 de junio, habría podido llegar a matar al escolta que resultó ileso por una "bajeza que no le consiento", la de culparle del asesinato de su padre cuando todavía empuñaba un arma y segundos antes de ser detenido por la Policía.

"Efectivamente, no le maté porque soy Juan el tonto", ha afirmado antes de ceder la palabra al segundo acusado, R.L.R., quien ha dicho que nunca se produjo la pelea narrada por Asensio, sino más bien un "forcejeo" en el que ni insultaron ni golpearon al presunto homicida, pese a lo que no ha podido explicar las razones por las que éste presentaba numerosas lesiones.

La vista oral por esta causa, que ha sido aplazada hasta en tres ocasiones previas, proseguirá mañana en la sala segunda de la Audiencia Provincial con la prueba testifical.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios