"No todo asunto tiene por qué acabar en los juzgados"

  • El ministro apuesta por la mediación y el arbitraje para reducir la carga de los tribunales · Caamaño destaca la "conexión" entre el sistema judicial y el económico

El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, destacó ayer en el Foro de Almería la conexión entre el sistema judicial y el económico. En tiempos de crisis, el servicio público tiene que ser "más ágil" para mejorar la "competitividad" de la economía y las empresas. El ministro recordó que "solamente en la Sala Tercera [la tributaria] del Tribunal Supremo hay 6.200 millones de euros congelados, pendientes de que se decida cuál es su futuro, y deberían estar en el circuito económico". Caamaño aseguró que la gran mayoría de los supuestos se resuelven a favor de las administraciones públicas, por lo que acabarán recibiendo gran parte de ese dinero. "Ganar en eficacia garantiza que el poder judicial es neutral porque cuando camina demasiado lenta se están favoreciendo las expectativas de unos sobre otros y el deudor sale favorecido en las largas esperas".

En este sentido, el titular del de Justicia explicó que cada vez que el sistema judicial se retrasa en la tramitación de un despido una parte del salario la cubre el empresario durante un tiempo, pero lo que se le continúa pagando después procede de los impuestos de los ciudadanos. "El año pasado se pagaron en todo el país nueve millones de euros en salarios de tramitación, un dinero que se podría haber destinado a mejorar otros servicios públicos si contáramos con una jurisdicción social más ágil y rápida", añadió. Es más, Caamaño precisó que si ofrecemos un sistema de justicia "viable y seguro" se dará mayor confianza a los empresarios.

Caamaño entiende que "no todo asunto tiene que acabar necesariamente en los juzgados" y destacó el impulso que se quiere dar al arbitraje en los ámbitos mercantiles y civiles. "Llegan demasiados asuntos al circuito judicial y esta excesiva carga de trabajo provoca dilación y demora en las sentencias". La apuesta del Gobierno pasa por la fórmula de arbitraje y mediación que tan buenos resultados tiene en otros países como los Estados Unidos, Francia o Italia. El titular del Ministerio de Justicia planteó que cuanto más se implante en la sociedad la cultura del arbitraje más se descargarán los juzgados de todo el país.

Otro de los asuntos que abordó Caamaño en su intervención del Foro de Almería fue la plataforma de abogados y jueces que exigen la despolitización de la justicia partiendo del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según el ministro, "hemos ensayado a lo largo de la democracia distintos modelos y posibilidades para su composición y probablemente no hayamos acertado todavía con la fórmula más adecuada". Ahora bien, Francisco Caamaño precisó que "la independencia del CGPJ, como la de los jueces, lo es en el sentido de sus funciones y nunca en función de su composición". Es más, "no creo que el CGPJ tenga que ser la expresión corporativa de los jueces", concluyó.

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