Los cachorros de Griñán

  • El presidente perseguirá el cambio generacional en el congreso del PSOE del 12 y 13 de marzo, aunque también pesarán miembros del 'aparato' experimentados en las lides del PSOE

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Ni un cambio tranquilo de esos tan suaves que ni se aprecian ni una revolución cultural al estilo Mao que impida conjugar el tiempo pretérito. El PSOE se encamina sin grandes sobresaltos hacia el congreso extraordinario del 12 y 13 de marzo que marcará una "renovación generacional" en el partido, un cambio protagonizado por gente que "conecte con la sociedad" y que "estén a la última en nuevas tecnologías", según los términos que utilizó el que será su secretario general, José Antonio Griñán, hace tres semanas. Aunque el también presidente de la Junta ha excusado realizar declaraciones sobre este congreso, otras fuentes socialistas han explicado que el próximo secretario contará con gente joven en su ejecutiva, pero también se apoyará en el aparato, es decir en cargos con experiencia en el partido que puedan afrontar con éxito los dos próximos años, cuando este nuevo PSOE se enfrentará a unas difíciles elecciones municipales y autonómicas, en 2011 y 2012.

Claro, que en el PSOE también hay jóvenes con experiencia en las lides partidarias y algunas medallas electorales sobre la pechera. Y es que esto de la juventud cada vez es más relativo, por cuanto de lo que hablamos son de personas cuya edad van de los 30 a los 40 años.

Uno de estos casos es el de la alcaldesa de Sanlúcar, Irene García, que con menos de 30 años, fue capaz de ganar las pasadas elecciones en Sanlúcar de Barrameda, un municipio sacudido por casos de corrupción en su propio partido y por una proliferación de pequeñas formaciones independientes que hacían muy difícil el gobierno. Irene García, que ya sorprendió a Rodríguez Zapatero en una de sus primeras estancias a Doñana, es el modelo que busca el PSOE. No significa que ella vaya a tener un cargo de especial relevancia en la nueva ejecutiva, pero todos los consultados aseguran que por ahí va la tendencia.

Las mismas fuentes opinan que José Antonio Griñán ya debe tener una idea bien clara de cuáles serán sus principales colaboradores en la ejecutiva. Lo normal es que la presidencia del partido, la secretaría de Organización o la decisión de si habrá o no una vicesecretaría general serán suyas, pero Griñán también deberá hablar con los secretarios provinciales a partir del 6 de marzo, fecha en el que se celebrarán los cónclaves territoriales de donde saldrán los delegados al congreso.

A diferencia de las designación de los consejeros que es una potestad exclusivamente suya, la ejecutiva saldrá del conjunto del congreso, donde Griñán tendrá el liderazgo, pero también deberá contar con la opinión de los secretarios provinciales. "Aunque ya esté hablando con ellos, lo normal es que se entreviste con cada uno por separado después del 6 de marzo y que, incluso, haya una reunión en común", confirma un veterano del PSOE andaluz.

Sin un organigrama todavía claro, sí hay nombres que despiertan el consenso sobre sus posibilidades en casi todos los consultados. Son los casos de Rafael Velasco, Susana Díaz, Pilar Navarro, Fernando López o Mario Jiménez, al que muchos ven ya como el futuro portavoz del Parlamento en sustitución de Manuel Gracia. Griñán ha citado a su grupo parlamentario para después del congreso, y se entiende que será entonces cuando dé a conocer la composición de la nueva dirección socialista en la Cámara.

Junto a Mario Jiménez, secretario provincial de Huelva, también estará en el organigrama Rafael Velasco, actual secretario de Organización. Es posible que en este cargo, aunque todavía no se puede dar por cerrado. A ellos dos le ha encargado Griñán la organización del congreso.

Otra de las personas a tener muy en cuenta es la sevillana Susana Díaz. Como los citados anteriormente, es joven, aunque con experiencia en las labores de aparato de partido. El caso de Susana Díaz es el más llamativo, debido a que se ha fajado, y siempre con éxito, en las disputas internas del PSOE de Sevilla, donde hay una clara división entre la capital y su Ayuntamiento y el resto de la provincia. Díaz se crió políticamente al lado de José Caballos, uno de los dirigentes políticos más destacados del PSOE, que cayó en desgracia tras echarle un pulso a los hombres de Manuel Chaves.

En Sevilla, el PSOE ya ha conseguido algo que Griñán ha pedido a todos los secretarios generales: que haya una única lista al congreso, para lo que ha sido preciso integrar a críticos y oficialistas en el mismo elenco. Así, la agrupación de Triana, que es de José Antonio Viera (el secretario general) y de Susana Díaz, ha colocado al alcalde hispalense, Alfredo Sánchez Monteseirín, de número dos en la lista que envía al congreso provincial. Lo que pueda parecer normal o, incluso, descortés (el alcalde, de segundo) es toda una novedad, y es que Monteseirín siempre quedaba relegado tras echarle el pulso a Viera. En un bando contrario al de Susana Díaz, está Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, hombre del alcalde, pero también muy cercano a José Antonio Griñán.

Jerez, que era otra de las agrupaciones más problemáticas, también ha resuelto sus divisiones: la alcaldesa Pilar Sánchez va en una única lista, seguida de su competidora, la diputada Mamen Sánchez, y del consejero Antonio Fernández. De la provincia de Cádiz también es otro de los nombres emergentes del PSOE andaluz: Fernando López, que ganó las pasadas elecciones municipales en San Fernando, aunque no pudo gobernar por un pacto entre el PP y el PA. Tanto López, como Irene García, o el alcalde de Barbate, Rafael Quirós, fueron fichajes del secretario provincial, González Cabaña.

Todas las provincias llegarán a sus cónclaves del día 6 con acuerdos previos. El único lugar donde todavía hay problemas es en la provincia de Málaga, donde su secretario general, Miguel Ángel Heredia, y el consejero de Turismo, Luciano Alonso, no han cerrado acuerdos en las agrupaciones con el presidente de la Diputación, Salvador Pendón.

La almeriense Pilar Navarro es otra de las jóvenes que seguirán en la ejecutiva y, posiblemente, Luis Nieto, una apuesta personal de Griñán. Fue el único miembro de su anterior grupo de la Consejería de Economía que no siguió en el Gobierno, sino que fue enviado al partido.

Un destacado dirigente del socialismo andaluz explicó a este medio que muchos de estos jóvenes, que ahora están en boca de todos, salieron de la escuela de Luis Pizarro de la sede socialista de San Vicente.

Pizarro fue el primero en declarar que dará el paso atrás y se da por hecho que no seguirá siendo vicesecretario general, aunque muchos de sus seguidores mantienen que de, algún modo u otro, habrá un espacio para él. Y es que el aparato no es para tirar.

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