El juez da 'carpetazo' a la nueva causa abierta contra Carcaño

  • Considera que no se puede afirmar que el asesino esté "mintiendo" porque no se sabe ni se puede saber si dijo la verdad porque "nunca precisó un lugar concreto" donde estaría el cuerpo.

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El juez de Instrucción número 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, ha dado carpetazo a la nueva causa abierta contra Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo, después de que la Audiencia de Sevilla ordenase que se investigara su "crueldad", maltrato y burlas a la familia por aumentar su sufrimiento con sus nuevos cambios de versión. En el auto de archivo, el magistrado subraya que no se puede afirmar que el asesino esté "mintiendo" porque no se sabe si dijo la verdad y añade que con tan "escurridizas bases" no se puede sostener la imputación por un nuevo delito contra la integridad moral.

El archivo se produce después de que Miguel Carcaño declarara al juez que no conocía y no podía señalar, ni de manera aproximada, el paradero del cuerpo, limitándose a decir que lo sepultaron en terrenos situados en el margen izquierdo en la zona la Majaloba.

De la misma forma, el juez entiende que "no se puede afirmar que Miguel esté mintiendo pues no sabemos ni podemos saber, por el momento, si dice o no la verdad porque nunca precisó un lugar concreto y no podemos saber si el cuerpo está o no en terrenos que separan la ciudad de Sevilla de la población de La Rinconada, de manera que es rechazable sostener una imputación con tan escurridizas bases que quedaría desacreditada si en algún momento apareciera el cuerpo en tan extensos parajes".

El magistrado concluye que "no se aprecia que Miguel Carcaño, con su nueva declaración, haya infligido a los familiares directos de la víctima, o haya procurado hacerlo, un trato degradante tal y como lo define la doctrina para integrar el injusto típico, esto es, aquél que, con independencia del medio utilizado, conlleva padecimientos físicos o psíquicos y produce en todo caso un sentimiento de humillación o sensación de envilecimiento ante los demás o ante sí mismo", por lo que no concurrirían los elementos objetivos ni subjetivos del tipo del artículo 173 del Código Penal.

Dice el auto que cuando el Tribunal Supremo condenó a Miguel Carcaño por ese delito, lo hizo porque a lo largo de la fase de instrucción "cambió reiterada y deliberadamente de versión sobre el destino del cuerpo en un escenario absolutamente distinto al que hoy nos trae. Fue la conjunta valoración de todas las versiones la que permitió alcanzar una conclusión certera en el ámbito de la antijuridicidad y de la culpablidad", por lo que ahora sólo se podía valorar "como comportamiento aislado, si la nueva declaración prestada integra, por sí sola, nuevo delito".

Por último, el juez señala que si acontecimientos nuevos lo justificaran, esta causa podría ser abierta de nuevo para volver a determinar si hay delito, por lo que ha rechazado igualmente la práctica de las diligencias solicitadas por la acusación particular que ejerce la familia de Marta, "ninguna de las cuales, fuera cual fuese su resultado, tendría la virtualidad de afectar a los anteriores razonamientos", razona el magistrado.

El juez había abierto las nuevas diligencias contra Carcaño tras la decisión de la Audiencia de que se investigara un nuevo delito contra la integridad moral, un proceso que está relacionado con su penúltima versión de los hechos, en la que atribuyó el crimen a su hermano Javier Delgado y sostuvo que enterraron el cuerpo en la finca Majaloba de La Rinconada, un lugar que la Policía descartó finalmente tras la prueba del test de la verdad al que se sometió voluntariamente y que hizo que los investigadores trasladaran la búsqueda a la escombrera de Camas, un lugar de paso que usaba Carcaño para ir al domicilio de su entonces novia.

En julio de 2014, el asesino confeso prestó declaración en esta nueva causa a través de una videoconferencia desde la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) donde cumple su condena de 21 años y tres meses por el asesinato de la joven y precisamente por un delito contra la integridad moral por el que también le condenó el Tribunal Supremo, por aumentar el sufrimiento de la familia.

En ese interrogatorio, Carcaño le dijo al juez que "no sabe" si su hermano Javier Delgado pudo desplazarse a la finca Majaloba en otras ocasiones con posterioridad a que supuestamente enterraran el cadáver de la joven en esta zona. El joven ratificó en esa comparecencia su séptima versión de los hechos –la penúltima que ha dado hasta ahora- y dejó abierta la posibilidad a que el cuerpo hubiese podido ser retirado de la finca antes de que comenzara al búsqueda realizada el año pasado durante varios meses.

A preguntas de su abogada defensora, Paloma Pérez Sendino, el único condenado por el crimen se expresó entonces de la siguiente forma: "No sé si mi hermano Francisco Javier, después de haber enterrado el cuerpo conmigo, se desplazó allí otras veces sin mi compañía".

El joven también aseguró en esa comparecencia que ha colaborado con la Policía para tratar de recuperar el cuerpo, de ahí que se sometiera voluntariamente a la prueba del Potencial Evocado Cognitivo (PEC), P-300 o test de la verdad, y precisó que incluso acompañó en varias ocasiones a la Policía a la finca Majaloba para tratar de ofrecer la ubicación exacta donde habrían depositado el cadáver. Según Carcaño, al estar cumpliendo su condena de 21 años y tres meses no tendría por qué colaborar con los investigadores, como reiteró que sigue haciendo. "Aunque nadie me crea continúo ayudando en la medida de mis posibilidades para que todos podamos descansar", puso de manifestó el asesino confeso.

Carcaño insistió en que Marta está en la finca Majaloba y aseguró que nunca le dijo a la Policía que el cuerpo estaba en la escombrera de Camas, a pesar de que así lo reconoció verbalmente a los investigadores en uno de los traslados a la zona, si bien no hay ninguna constancia documental de esa manifestación verbal.

El joven también ratifico en su declaración ante el juez Francisco de Asís Molina –quien en un auto tildó de fantasiosa esta versión- que antes de acudir a la Policía le hizo llegar a su hermano una carta pidiéndole que colaborara para encontrar el cuerpo de Marta y que para ello debía indicarle a su abogada el lugar exacto donde habrían enterrado el cuerpo.

La Fiscalía de Sevilla se opuso en octubre pasado a la petición realizada por la familia de Marta para que seis agentes de la Policía prestasen declaración dentro de la nueva causa abierta contra Carcaño, ya que no le ve "utilidad" a esta diligencia.

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