La dimisión de Viera despedaza al PSOE en las puertas del 25-M

  • El acuerdo acerca de una lista integradora por Sevilla, que encabeza Griñán, se rompe a última hora y deja al partido sin dirección · La fractura interna, que debió cerrarse tras el Congreso Federal, debilita al líder andaluz.

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El PSOE de Andalucía camina directo a la autodestrucción. Ya lo habían advertido en los últimos meses algunos veteranos socialistas y este domingo se prendió la última mecha que ha hecho saltar por los aires al partido en las puertas de las elecciones autonómicas. La dimisión de José Antonio Viera como secretario general del PSOEde Sevilla provoca una grave fractura en una circunscripción cuyo cabeza de lista es el propio candidato a la Presidencia de la Junta, José Antonio Griñán. La crisis, por tanto, no se reduce a la provincia, sino que se expande como la pólvora al resto de la comunidad. Además, pone en cuestión el liderazgo del propio Griñán y también evidencia la falta de respuesta de la nueva Ejecutiva federal, cuyo mensaje de unidad ha sido desoído en Andalucía, donde ha sido imposible la reconciliación entre rubalcabistas y chaconistas.

Tras la brecha abierta en el partido antes del Congreso Federal que eligió a Alfredo Pérez Rubalcaba como líder nacional, los socialistas andaluces han reabierto las heridas. Si en Cádiz los rubalcabistas han hecho imposible la integración, en Sevilla sólo se estuvo cerca, según la composición de la lista que este domingo manejó la Ejecutiva provincial y que reflejaba paritariamente a los dos sentimientos enfrentados. Así, entre los ocho primeros puestos figuran tres apuestas de Viera, como son José Caballos, María Jesús Montero y Carmen Tovar, y tres de la dirección regional, como son José Muñoz, Carmelo Gómez y Verónica Pérez. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que fue interventor del propio Rubalcaba en el Congreso Federal y, por tanto, un empeño especial de Viera, quedaría relegado al puesto número 9, que ya no se considera un puesto de salida. Pero las presiones de última hora, sobre todo por parte de la secretaria de Organización del PSOE andaluz, Susana Díaz, facilitaron que Viera, tal y como había amagado, rechazara el acuerdo y arrojase la toalla.

La dimisión estaba presentada desde las diez de la mañana, 90 minutos antes de la hora fijada para la reunión de la Ejecutiva provincial encargada de dar el visto bueno a la propuesta de la lista para el Parlamento andaluz, encabezada por Griñán. La negociación entre los afines a la dirección regional y el entorno del secretario general no llegaron a buen término. A la una de la tarde Viera hizo acto de presencia en el complejo Blanco White ante los integrantes del comité provincial para anunciar su decisión, que minutos antes había sido apuntada por el secretario de Organización del PSOE de Sevilla, Enrique Cousinou, causando sorpresa.

Viera fue muy claro en su intervención: habló de vetos, injerencias e insistió en que se había vulnerado su autonomía como secretario general del PSOE de Sevilla y, por tanto, dirigente encargado de proponer la lista para el 25-M. "Tras la victoria de Rubalcaba no he ido pasando la bandeja o la factura a nadie", apuntó, recordando las agrias tensiones en el PSOE de Sevilla para elegir a los 55 delegados para tal cónclave. No es la primera vez que Viera habla de vetos, pero ayer fue más explícito y reveló que sufrió uno de ellos -por parte de Griñán- para apartar de la delegación sevillana al histórico Alfonso Guerra.

"Dije que no admitiría vetos y ahora no se puede romper un acuerdo. ¿En qué estamos pensando? ¿En el día 25 o el día 26?", apuntó Viera en relación a la fecha de las elecciones andaluzas. Esta reflexión la comparten muchos militantes, sobre todo los más veteranos, que temen que el PSOE sea derrotado por primera vez en Andalucía y que observan cómo algunos dentro del partido parecen empeñados en perder. Viera lanzó al aire otra reflexión: "¿Vamos a seguir pidiendo a la gente el pedigree de su grado de lealtad según hayan cambiado las condiciones personales o económicas de alguno?".

Tras su intervención abandonó la reunión arropado por muchos de sus afines que, como si de un duelo se tratase, se despidieron de Viera. Entre ellos, José Caballos -quien ha dirigido el pulso de Viera-, Francisco Toscano, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, Demetrio Pérez, Carmen Tovar y Javier Fernández, alcalde de La Rinconada y su mano derecha en la negociación.

Y llegaron momentos de gran confusión y la obligación, según apuntó una militante, de echar una "pensada" -quizás era ya demasiado tarde- antes de actuar. Hubo quien habló incluso de sacar algún comunicado de apoyo a Viera y quien se echó las manos a la cabeza cuando María José Fernández, alcaldesa de Lebrija y vocal en la Ejecutiva federal del PSOE, se erigió en "portavoz" del comité provincial para anunciar y someter a votación la propuesta de lista que ahora tendrá que aprobarse a nivel regional y luego federal.

Carmen Hermosín, que es presidenta de la comisión federal de Garantías, tomó la palabra para advertir que a efectos estatutarios el comité provincial no podía celebrarse al haberse disuelto la Ejecutiva, porque sus decisiones no tendrían valor alguno y aconsejó "no enredar" más las cosas. Pero el sector afín a Susana Díaz insistió en seguir adelante con el proceso de aprobación de la lista, que fue "refrendada" por la mitad de los asistentes y que un sector anunció que impugnará.

Ahora el PSOE de Sevilla quedará en manos de una gestora que tendrá que proponer el comité regional y que tomará las riendas hasta después de las elecciones de mayo, cuando tendrá que convocarse un congreso extraordinario para renovar la dirección provincial y recomponer un partido despedazado.

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