Un fallo eléctrico originó el fuego del geriátrico de Sevilla

  • La Policía baraja un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado como posible causa del incendio en el que murieron seis ancianos y catorce personas sufrieron heridas

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Un fallo eléctrico fue el origen del incendio de la residencia de ancianos Aurora, donde la madrugada de ayer murieron seis personas y otras catorce sufrieron heridas de diversa consideración. La Policía Científica ha descartado ya que el fuego fuera provocado y trabaja ahora en la detección exacta del foco de las llamas. Todo apunta en principio a que el incendio se declaró por un cortocircuito ocurrido en un cable del aparato de climatización de una habitación de la segunda planta del asilo, situado en una antigua casa señorial que ocupa el número 98 de la calle Marqués del Nervión.

En esa habitación dormía Lucía Miranda, de 65 años, impedida y prima de la directora de la residencia. Su cadáver fue encontrado completamente carbonizado en el interior de esta estancia. El fuego se expandió con rapidez por la habitación y generó una gran cantidad de humo, que cubrió en apenas unos segundos toda la segunda planta del geriátrico. Francisca Ruiz, de 91 años; José Béjar Ruiz, de 94; Filomena Zapata, de 97; Cayetano Aleta, de 76; y Josefa Gómez, de 76, murieron asfixiados por el monóxido de carbono. Uno de ellos llegó con vida al Hospital Virgen del Rocío, donde falleció minutos después de ingresar.

Los Bomberos tardaron cuatro minutos y medio en llegar a la residencia y formaron una cadena humana para poder rescatar a los ancianos, mientras otros agentes trataban de sofocar las llamas y extraer el intenso humo. La llamada de alerta fue recibida por el servicio de emergencias 112 a las 23:56 del lunes. Los ancianos que podían valerse por sí mismos pudieron ganar las escaleras y ahí eran sacados por los Bomberos y la Policía. Menos problemas tuvieron los que dormían en la primera planta, a los que dio tiempo a salir y apenas resultaron heridos leves por inhalación de humo.

Policías y bomberos formaron una cadena humana en las escaleras de la residencia para desalojar a los ancianos, que fueron sacados del asilo literalmente en volandas y pasando de los brazos de un policía a otro. Algunos de los mayores fueron desalojados en sillas de plástico, otros en parihuela y, los que estaban más graves, en las camillas de los servicios de emergencias sanitarias. Seis ambulancias del 061 permanecían aparcadas en la esquina de una plaza próxima a la residencia atendiendo a los heridos, ya que en la entrada de la misma estaba aparcado el camión de Bomberos encargado de extraer el humo con un ventilador. En total diez ancianos, dos monitores y dos policías resultaron heridos de distinta consideración. En el geriátrico se encontraban en el momento del incendio 21 personas, de las que 19 eran residentes y las otros dos trabajadoras.

Los heridos fueron repartidos por los distintos hospitales y algunos de ellos, como las trabajadoras y los policías, fueron atendidos solamente en el lugar de los hechos. Ayer permanecían ingresadas cinco personas. Una de ellas fue trasladada desde la UCI del Hospital Macarena a la Unidad de Quemados del Virgen del Rocío. En este complejo sanitario continúan tres de los afectados por el incendio, uno en la Unidad de Quemados y dos en el Hospital General, uno en la UCI y otro en Observación. Estos tres pacientes están graves. También hay uno de los heridos en el Hospital de Valme, a la espera de ser trasladado al Macarena. Los restantes afectados por el incendio fueron dados de alta a lo largo de la jornada de ayer. Los ancianos que salieron ilesos o dados de alta fueron trasladados al geriátrico Virgen del Carmen, situado a apenas veinte metros del hogar incendiado y propiedad de un familiar de la dueña de éste.

Después de que tuvieran que abandonar su trabajo de madrugada por falta de luz y por las condiciones en las que estaba la habitación calcinada, la Policía Científica retomó por la mañana la inspección de la residencia. Un grupo de siete agentes de la Policía Científica "barrió centímetro a centímetro" -en palabras del comisario del distrito Nervión, José Martínez de Mandojana- la habitación en la que se originó el fuego.

Tras varias horas de trabajo, la Policía sostiene que el origen del incendio fue una incidencia de tipo eléctrico. Ahora tratan de averiguar si se debió a un fallo del aparato del aire acondicionado o de la conexión, ya que había más electrodomésticos conectados. Los responsables policiales corroboraron incluso que funcionaron todas las medidas de seguridad del asilo pero fue el humo y la reducida movilidad de los residentes lo que propició la tragedia. "Pero desgraciadamente es un incendio y el monóxido de carbono ha provocado la muerte de varias personas", explicó el jefe de Delitos Violentos de la Policía Nacional.

El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, abrió ayer una investigación de oficio por el suceso e hizo una reflexión sobre la actuación de la sociedad respecto a los mayores: "No tenerlos aparcados en las residencias, todos somos corresponsables". Conmocionados por el suceso, todos los grupos políticos transmitieron ayer sus condolencias a los familiares de las víctimas, a los que visitaron en el tanatorio. El presidente Griñán se desplazó hasta el Hospital Virgen del Rocío y el Ayuntamiento de Sevilla decretó tres días de luto.

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