El hacha y el bisturí

  • La Agencia Europea del Medicamento ha dado luz verde a tres vacunas contra la gripe A · Todas han sido autorizadas bajo circunstancias de excepcionalidad

Para resolver un problema quirúrgico con precisión hace falta un bisturí. Para talar un árbol, un hacha. Una herramienta adecuada, pensada para cada situación. El problema surge cuando se pierde de vista la proporcionalidad. Cuando no se sabe si lo que hay que hacer es extirpar una verruga o arrasar la selva amazónica. Algo parecido viene ocurriendo con la gestión de la crisis de la gripe A. Casi nada de lo relacionado con la denominada pandemia del H1N1 es normal. No iba a ser menos el contexto en el que se ha producido la investigación, autorización y comercialización de las vacunas que empezarán a ofrecerse en España a la población partir del 16 de noviembre.

el ambiente

Aunque la flamante Premio Príncipe de Asturias y directoranora general de la OMS, Margaret Chan, diga ahora que su organización quizá se pasó un pelín en la descripción del cuadro al comienzo de la crisis, lo cierto es que la medición de los tiempos mediáticos parece inspirada directamente por la Poética de Aristótes, desde la identificación el pasado 24 de febrero del caso cero hasta la dramática declaración de la fase seis de pandemia el 11 de junio. En lugares al margen del gran juego, como España -o, más aún, cualquiera de sus comunidades autónomas, vale decir Andalucía-, la situación quedó definida como una crisis de salud pública en ciernes sobre la que se desconocía casi todo, en la que el protagonismo estelar se lo han llevado las emociones, no los datos científicos. Se aplicó, actualizado, el esquema que se tenía guardado en el cajón desde la gripe aviar. En ese esquema sobresalían dos herramientas tecnológicas muy caras: los antivirales y las vacunas. Herramientas en las que ya se había invertido mucho dinero; de los gobiernos y de la industria farmacéutica. Había que utilizarlas: por necesidad y por virtud.

los antivirales

Ahora vuelven a las farmacias los antivirales Tamiflu(Roche)y Relenza (GSK). Cuando se retiraron del canal de las oficinas de farmacia se adujeron razones preventivas: evitar la acaparación de existencias en una evantual situación de pánico social. Como el león no es tan fiero, vuelven (bajo receta) al mercado, hecho al que probablemente no es ajeno el entendimiento por arriba en este asunto entre Ana Pastor, la cabeza visible en temas sanitarios de PP, y el Ministerio de Sanidad. Ahora bien; el Estado no va a financiar los antivirales que se vendan en las farmacias. Entre otras razones, porque hay que dar salida -a través de la dispensación en hospitales y centros de salud- a las partidas de principio activo ya adquiridas, a no ser que se quieran preservar para ilustración de las generaciones futuras a modo de ejemplo de cómo pagar dos veces por el mismo producto: una vez con los impuestos y otra, over the counter.

las vacunas

La Comisión Europea ha autorizado la comercialización de tres vacunas aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento. Las "circunstancias excepcionales" ligadas al fenómeno poliédrico de la actual pandemia imponían celeridad en la investigación y en la autorización. No es que las vacunas contra la gripe A tengan menos papeles que una liebre, pero en las respectivas fichas técnicas se indica que la experiencia en humanos con estas vacunas es muy limitada. Este obstáculo -realmente sería un escándalo de notables proporciones que marcaría la agenda político-mediática en otras circunstancias- se salva aludiendo a que el diseño de estas vacunas se basa, como en un modelo o una maqueta, en otras anteriores, diseñadas para la gripe aviar. Con estas vacunas modelo hay más experiencia. No precisamente exhaustiva, pero sí hay más. Sobre el virus de la gripe aviar, no el de la nueva pandemia. Las vacunas para la gripe A aprobadas por la Agencia Europea son Focetria, Pandemrix y Celvapan, de Novartis, GSK y Baxter, respectivamente. Muy probablemente serán las dos primeras las que predominen en la campaña de vacunación española. La Agencia Europea del Medicamento incorpora, prácticamente día a día, nuevos datos clínicos sobre las vacunas remitidos por sus fabricantes. En EEUU, el Gobierno ha encargado sus vacunas a AstraZeneca, Sanofi-Pasteur MSD, Novartis, GSK y CSL. Además, hay otras vacunas en proceso de investigación preclínica contra el virus A.

los vigilANTEs

Las vacunas son medicamentos. Y los medicamentos curan, pero tienen efectos adversos. Esos problemas forman parte del balance riesgo-beneficio asociado a cualquier tratamiento, aunque no se hable de ello con tanta claridad en otras ocasiones. Por ejemplo, con motivo de la gripe estacional. Ante la gripe A, la Agencia Española del Medicamento ha puesto en marcha el Plan de Farmacovigilancia de las Vacunas Pandémicas. En esta iniciativa del Gobierno central y las comunidades autónomas se incluyen capítulos de atención especial a las reacciones adversas a los antivirales y a las vacunas. En este último aspecto, preocupa especialmente la vigilancia del síndrome de Guillian-Barré, un grave trastorno neurológico que puede aparecer asociado a la vacunación. No sólo en esta campaña; en general. En este dispositivo especial de vigilancia participan 11 hospitales de ocho comunidades autónomas. En Andalucía, el centro autonómico del Plan está en el Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios