operación karlos Escuchas telefónicas

"Lo hice como favor a Casto"

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Los abogados defensores de los procesados de la operación Karlos han pedido al tribunal que anule las escuchas telefónicas y también todo el procedimiento porque consideran que el resto de las pruebas obtenidas por los investigadores tienen origen en los pinchazos. Si la Audiencia Provincial de Cádiz se inclina por esa opción, eliminará también una prueba testifical que situó al inspector médico Francisco Casto Pérez Lara participando activamente en uno de los episodios clave del relato de hechos que hace el escrito de acusación del fiscal: la suplantación de la madre de María José Campanario en el hospital Puerta del Mar para realizar una prueba médica.

El testimonio que incriminó a Casto es de una funcionaria de la Unidad Médica de Valoración que falleció cuando estaba imputada. La mujer declaró ante el juez instructor y reconoció que acompañó a Elisa Calvente y a su madre en el hospital, que hizo de mediadora con el personal sanitario que intervino en la prueba para que no hubiese problemas. La madre de Elisa Calvente, novia de Carlos Carretero, es la persona que se hizo pasar por Remedios Torres, madre de Campanario.

La funcionaria le explicó al juez que Casto la llamó y le dijo que le iba a llegar una señora que debía hacerse una prueba haciéndose pasar por otra persona. Ella le respondió a Casto que eso no lo veía correcto pero accedió a acompañar a la señora. ¿Por qué aceptó participar?, le preguntó el juez. "Lo hice como favor a Casto", contestó la mujer.

La madre de Elisa Calvente se sometió a la prueba. La presencia como acompañante de la paciente de la funcionaria de la Unidad Médica de Valoración generó la suficiente confianza en el personal como para evitar comprobaciones de identidad y otros filtros. Todo transcurrió como estaba previsto. La funcionaria le dijo al juez que después telefoneó a Casto para comunicarle que todo había salido bien.

La prueba médica tenía como objetivo demostrar que Remedios Torres era merecedora de una pensión de incapacidad laboral. El fiscal explica en su escrito que finalmente, tras ser descubierto lo sucedido, le fue denegada cualquier incapacidad.

Lo sucedido incluye episodios anteriores que comienzan cuando, según el fiscal, María José Campanario le pagó 18.000 euros a Carretero para que le consiguiese a su madre una pensión por incapacidad laboral. Carretero dio de alta a Remedios, el 2 de febrero y el 23 de mayo de 2005, en dos empresas controladas por él: en Grupo Financiero Inmobiliario Jerezano Comunidad de Bienes y en Área Inmobiliaria Jerezana. Ella dio su consentimiento y no desempeñó trabajo alguno, asegura el fiscal.

Más adelante, el 3 de noviembre de 2005, el acusado Luis Carretero Cala, médico del hospital Santa María del Puerto, confeccionó, sin reconocer a Remedios (quien nunca estuvo en hospitales de la provincia de Cádiz, asegura el fiscal) un informe simulando que la había atendido por una torcedura de tobillo, relata el escrito de acusación. Posteriormente, otros por esguince cervical en los que consignó como médico que la atendía, sin ser cierto, el nombre de otro doctor.

Todo eso propició que el médico acusado Harold Escalante extendiese un parte de baja laboral y varios de confirmación, sin verla, para Remedios. Para el que caso pudiese pasar a Casto, en el expediente de Remedios le fijaron como domicilio una vivienda ubicada en Cádiz perteneciente al padre de Carretero.

Luego vinieron las pruebas médicas que debían conducir a la pensión de incapacidad.

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