El juego de las diputaciones

  • El PSOE intentará mantener el gobierno de todas las provincias andaluzas, aunque el PP ya da por seguro el de Almería, donde en 2004 no pudo colocar a su presidente por el pacto de los socialistas con el PAL de Juan Enciso · Granada y Málaga van a ser las más disputadas, aunque también habrá batalla en Cádiz

El 22 de mayo no sólo se juega el destino político de los 771 municipios de Andalucía, también el de sus ocho diputaciones. Si los primeros -los ayuntamientos- son las administraciones más cercanas a los ciudadanos, las instituciones provinciales encierran un valor puramente político, y es que con el tiempo se han convertido en las plataformas de poder de los partidos gobernantes. De hecho, la elección de sus gobiernos y presidentes no es directa. En el año 2007, los socialistas consiguieron mantener todas las diputaciones, aunque en algunos casos necesitaron pactos. 2011 parece que será diferente. Los populares quieren conseguir tres diputaciones, lo que supondría un escenario nunca visto en la comunidad autonóma. En el mandato de 1995 a 1999, el PP consiguió gobernar en Málaga y Almería, pero esta vez también aspira a la corporación granadina, una institución que se jugará en el área metropolitana de la capital. Si Málaga y Granada van a ser las más disputadas -los socialistas no la dan por perdida-, Almería parece estar al alcance de la mano del PP, ya que los socialistas se mantienen allí gracias al apoyo de los independientes de Juan Enciso, el alcalde procesado de El Ejido. El PP gobernó en Almería desde 1995 a 2003. Cádiz será otra de las corporaciones donde las elecciones pueden aportar novedades, debido a la irrupción de Pedro Pacheco en las elecciones de Jerez.

A diferencia de las municipales, los partidos no nombran candidatos para gobernar estas corporaciones, sino que se suelen esperar a comprobar cuál es el reparto de diputados provinciales para designar al presidente. En el caso del PP no se designa a ningún candidato, y en el PSOE, según acuerdo de su comité federal, tampoco, a excepción de si ya hay un presidente y, así, lo decide la ejecutiva regional. Sólo en Cádiz, donde hay una batalla abierta entre las direcciones provincial y regional, se quiere proclamar al actual secretario general y presidente de la Diputación, Francisco González Cabaña, antes del 22 de mayo. No obstante, y a pesar de esta indefinición, los partidos mayoritarios sí tiene señalados cuáles serán sus propuestas. A continuación se explican cuál es el panorama en las diputaciones y quiénes son los nombres que pueden definir su futuro. En el caso de la Diputación de Jaén (no incluida en los apartados), parece que el PSOE la podrá mantener sin mayores problemas, y que su secretario general, Francisco Reyes, será el presidente.

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