Carnaval de cádiz Tras la final, fiesta en la calle

El jurado y el público, de acuerdo

  • El coro de Pastrana, la comparsa de Bienvenido, la chirigota de Vera y el cuarteto de Morera son los ganadores y los más aplaudidos · Se oyeron gritos de "campeones" para casi todos los finalistas

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El coro Los tangueros, de Faly Pastrana; la comparsa Los santos, de Jesús Bienvenido; la chirigota Los que van por derecho, de Vera Luque, y el cuarteto Los vaqueros de Springfiel, de Morera, ganaron los primeros premios del Carnaval de Cádiz. Se puede decir que no hubo sorpresas, porque eran los favoritos, o al menos los que parecían tener más apoyo popular.

A las 04:35 de la madrugadasalió al escenario del Teatro Falla el jurado del Carnaval. Este año se había recuperado la costumbre de que el público estuviera en la sala en el momento de hacer público el veredicto, en vez de esperar fuera para evitar protestas. Las decisiones de los primeros premios fueron recibidas con aplausos. Se confirmó así lo que ya se suponía: el jurado se había dejado llevar por las hinchadas desde el primer día. Quizá por eso a lo largo de la final sonaron varias veces los gritos de "campeones, campeones".

En coros se esperaba el primer premio de Los tangueros, de Faly Pastrana, que en la final volvieron a lucirse con esa mezcla que hacen del tango argentino y el tanguillo gaditano. Cantaron un tango polémico, en el que elogiaron los babuchazos en la educación infantil, algo políticamente incorrecto hoy en día. Fuertecito también el segundo tango, contra los políticos. Pero está visto que esto funciona a la hora de puntuar. Las polémicas se esfumaron con su magnífico popurrí, en el que volvieron a demostrar que eran los mejores. El segundo premio a El batallón de la libertad, de Julio Pardo, entraba dentro de lo previsible.

En las comparsas ganaron Los santos, de Bienvenido, la favorita del público joven, la más jaleada, aunque probablemente no sea la mejor desde la ortodoxia del cincuentenario de la comparsa, que conmemora con su tipo Medio siglo, los portuenses de la peña Los Majara. En la final le arrebataron el segundo premio a Los caballeros de la piera reonda, de Antonio Martín, por un solo punto, decisión harto discutible. Los martinistas habían cantado dos pasodobles de categoría, uno a Paco Alba y otro a una mujer que echan del trabajo por estar embarazada. Y como la comparsa de Bienvenido improvisaron, en este caso un cuplé, sobre un incidente menor ocurrido en la noche de la final: el humo que salió de un ordenador en la mesa de la prensa. Un tema sin trascendencia al que se elevó a categoría de acontecimiento para demostrar el poder de improvisación.

La chirigota Los que van por derecho, de Vera Luque, derrotó en la misma final al Escuadrón de los jartibles, de El Sheriff, por un solo punto, pese a cantar dos pasodobles nada chirigoteros: un primero demagógico para que el Príncipe participe en el conflicto de Afganistán, y otro a la saharaui Haidar. A ésto le llaman riesgo y da puntos, pese a que se parece al Carnaval lo que un huevo a una castaña. Los mosquitos repitieron su mejor pasodoble y su mejor cuplé, pero el jurado estaba con los jueces, más aplaudidos, aunque iban peor puntuados hasta semifinales.

En los cuartetos los vaqueros de Morera se impusieron a la telenovela mexicana de Gago, muy conseguida y efectista, aunque más propia de un sainete humorístico que del Carnaval de Cádiz.

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