Todo listo para exhumar a Lorca

  • Garzón se pronunciará en las próximas horas sobre su competencia para investigar los crímenes · Memoria Histórica confía en abrir la tumba en noviembre, mes "idóneo" para trabajar, según la Universidad

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El auto que en cuestión de horas hará público el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón –en el que se prevé que se declare competente para investigar los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo– irá seguido de otro paso no menos crucial: la licencia de apertura de la fosa común en la que supuestamente descansan los restos de Federico García Lorca.

La luz verde, según advierte el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Granada, Francisco González, puede llegar “en cuestión de una semana”, por lo que “inmediatamente” se abordará con la Junta las cuestiones relativas a la financiación.

Cuando esto ocurra, la demanda que desde hace diez años promueve Nieves Galindo, nieta del maestro republicano Dióscoro Galindo –fusilado y enterrado junto al poeta el 18 de agosto de 1936–, se verá colmada.

Tanto Memoria Histórica como la Universidad granadina esperan iniciar la exhumación de la fosa “en noviembre”, mes óptimo para desarrollar los trabajos de arqueología antropológica por las suaves y secas condiciones metereológicas previstas. “Ahora empiezan unos días malos, pero en noviembre Granada entra en una etapa de suavidad climática hasta el mes de diciembre que sería la más idónea para acometer la exhumación”, afirma el científico Miguel Botella.

Un equipo coordinado por el antropólogo desarrollará los trabajos en Alfacar, donde el hispanista Ian Gibson sostiene que permanecen los restos de Federico, así como en el paraje cercano de El Caracolar, localización alternativa contemplada por la Asociación.

Según señala Botella, todo está “preparado” y “rodado”, aunque antes de exhumar en Alfacar se hará lo propio “en otra zona de enterramientos”, aún por determinar, a efectos de contemplar los pros y contras: “Hay otros tres puntos en Granada que ofrecen condiciones óptimas para ver cómo se desarrollan los trabajos antes de hacer lo propio en Alfacar”. La exhumación, en sus palabras, “no será un espectáculo”, si bien “tampoco se ocultará nada y se atenderá a todos los interesados por igual”, de modo que “no habrá exclusivas”. La privacidad, en todo caso, será “una condición sinecuanum”.

A la espera de que llegue el momento, Nieves Galindo se siente “nerviosa” y “esperanzada”. La nieta del maestro republicano asegura que sería “maravilloso” que Garzón se hiciera cargo de toda la investigación. Sin embargo, fiel a su escepticismo habitual, apunta la posibilidad de que la competencia pase al juzgado territorial pertinente, lo que implicaría “nuevos papeleos” y, por lo tanto, unos meses más de demora.

“Han sido tantos intentos, tantas esperanzas sin llegar a conseguir nada... Diez años de esfuerzos y todo el apoyo de la Universidad ya dieron al traste hace dos años. Así que hasta que no vea el auto no me lo creeré. Pero, sinceramente, tengo confianza. Estoy nerviosa y si es oficial que el juez es competente yo podré descansar”, asegura.

Sin embargo, el vicepresidente de la ARMH e historiador, Rafael Gil Bracero, considera que el informe emitido por la Fiscalía –que sostiene que los delitos de asesinato deben ser juzgados en el ámbito territorial en que se cometieron– es “sólo una parte”, mientras que quien impulsa la instrucción es el juez. Claro está que un fallo condenatorio con el fiscal en contra es arduo complicado, si bien, como acusación particular, las asociaciones harán su labor.

Además, Gil Bracero afirma que frente a la Ley de Amnistía, que determina que los delitos prescribieron en 1977, Garzón “ya está hablando de crímenes de lesa humanidad”, de posibles delitos de Estado que competen a la Audiencia, basándose en el Convenio contra el genocidio de 1948 y la resolución de las Naciones Unidas de 1992.

En todo caso, es la primera vez que una autoridad judicial “quiere que se le haga justicia a las víctimas del franquismo”, valora Francisco González. Algunas de ellas llevan 72 años esperando, en sus palabras, “que se les reconozcan como personas”. La paciencia con la que la asociación ha desarrollado su trabajo “ha merecido la pena”, si bien ahora “lo esencial es que se hagan las cosas con sensibilidad y rigor, sin dejarnos llevar por las prisas o vehemencias”. “Se nos puede acusar de muchas cosas, pero no de imprudentes. Siempre hemos actuado con rigor, con moderación”, concluye.

Por su parte, aunque casi sin palabras, el hispanista Ian Gibson asegura que “cuando se investigue todo, este país podrá salir adelante tranquilo”. Así, si Garzón se declara competente se dará “un paso gigantesco hacia adelante en todo el proceso de reconciliación y de conocimiento de la verdad para poder seguir con la cabeza alta y poder hacer país”.

Sin embargo, el biógrafo de Lorca asegura que no presenciará la exhumación. “Soy como Lorca con Ignacio Sánchez Mejías: no quiero ver la sangre en la arena”. Lo que el hispanista irlandés quiere es que los científicos hagan su trabajo y aseguren dónde está enterrado Federico.

“Estoy harto de los bulos y quiero que se sepa para que todos estemos tranquilos. Y me parece fenomenal que la familia deje a Lorca allí. Yo, entonces, ya podré dormir tranquilo”, sentencia.

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