La muerte de un hombre en Málaga lleva al mayor alijo de droga 'caníbal' en Europa

  • La Policía relacionó el fallecimiento de un turista con el hallazgo de un paquete en su habitación

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La Policía Nacional ha decomisado en el municipio malagueño de Fuengirola uno de los mayores alijos en Europa de pirovalerona, una droga psicoactiva de síntesis que provoca efectos estimulantes. Esta droga provoca paranoia, agresividad y delirios en el consumidor. Se denomina canibal por el descubrimiento en mayo de 2012 en Estados Unidos por parte de la Policía de un individuo que bajo los efectos de esta droga se comía la cara de otro. En la operación, en la que ha participado también la Policía Central Criminal de Finlandia (KRP), se han incautado 1.024 gramos de dicha droga y los agentes han arrestado a cinco personas.

La investigación policial se inició el pasado 14 de julio de 2013, con el fallecimiento en Málaga de un hombre de 48 años, natural de Finlandia, por parada cardiorrespiratoria. Los agentes relacionaron entonces la muerte con el hallazgo de un paquete de 450 gramos de pirovalerona en la habitación donde se hospedaba el finado.

Tras las primeras indagaciones, que concretamente tuvieron lugar en octubre de 2014, se formó un equipo conjunto de investigación entre la Policía Nacional y la policía finlandesa, en el ámbito Eurojust y con la participación de Europol.

Las investigaciones conjuntas propiciaron la detención de un finlandés, de 39 años, que fue interceptado tras recoger, utilizando la documentación de otra persona, un paquete postal que contenía 1.024 gramos de pirovalerona.

Después del arresto se desarrolló un operativo en Fuengirola en el que se detuvo al jefe de la organización, un individuo de 48 años y a su lugarteniente de 43, según informó ayer la Policía Nacional. También se procedió al arresto de otras dos personas que trabajaban como correos para los anteriores. Igualmente, se llevaron a cabo cuatro registros domiciliarios, tres de ellos en Fuengirola y uno en Benalmádena, en los que se intervino material informático, bolígrafos de gas pimienta y documentación que está siendo analizada.

La organización captaba a compradores mediante el envío, desde Málaga a Finlandia, de muestras de pirovalerona y derivados. Cuando el cliente se interesaba por la adquisición de la sustancia estupefaciente, ingresaba la mitad del precio en una cuenta bancaria a nombre de alguno de los miembros de la red.

Una vez ingresado el dinero, el comprador se trasladaba a la provincia de Málaga desde Finlandia, entregaba el resto del dinero y recibía la sustancia pactada, volviendo al país nórdico portando la droga.

La droga era comprada y remitida desde Asia a Málaga capital y a la localidad de Fuengirola. Después se vendía a clientes finlandeses por un precio muy superior, de modo que los detenidos obtenían importantes beneficios económicos, incluso mayores que con el tráfico de otro tipo de estupefacientes.

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