La pareja vecina del niño muerto en Granada queda en libertad con cargos

  • La hija del matrimonio, con la que el menor subió a jugar, confiesa su "coautoría" · La familia del menor pide la cárcel

La pareja detenida el miércoles pasado por su supuesta implicación en la muerte en Granada de un niño de seis años cuyo cadáver apareció en la parte trasera del bloque donde vivía tras caer del tercer piso, donde reside la pareja, fue puesta ayer en libertad con el cargo de homicidio. A pesar de la imputación, la juez no ha adoptado ninguna medida cautelar debido a que ninguna de las partes que pudieron asistir a la declaración -la Fiscalía y la defensa- lo solicitaron. Sin embargo, Ángel Linares, el abogado de la familia que ejercerá la acusación particular, anunció que una vez que el próximo martes pueda tener acceso al auto judicial, recurrirá la puesta en libertad, dado el componente de "peligrosidad" del matrimonio.

La pareja está formada por Joaquín Maya Martos, un hombre de 54 años que cuenta con antecedentes penales por robo y por tentativa de homicidio y por M. A. G., de 36 y con problemas de adicción con las drogas. Joaquín pertenece a una familia marcada por la violencia: su hermano, conocido como el Marce, mató en 1985 a dos guardias civiles en la cárcel antigua de Granada. Además, protagonizó un episodio escabroso en el centro de servicios sociales de la Zona Norte al amenazar con una pistola a las trabajadoras sociales el pasado mes de febrero, según fuentes de la Policía Local.

El abogado explicó que la hija de ambos, una niña de doce años con la que supuestamente Alejandro subió a jugar antes de los hechos, confesó en la Fiscalía de Menores su "coautoría", aunque considera que la menor puede ofrecer aún "mucha más información que sus padres" y aún habría que aclarar su supuesta implicación en el trágico suceso. Y es que, aunque en su explicación ante la Fiscalía de Menores la niña pudiera admitir su implicación en la muerte del niño, la Policía no descarta que haya reconocido su participación para exculpar a sus padres.

Éstos, sin embargo, en su declaración ante la Policía, mantuvieron que no estaban en su domicilio cuando ocurrieron los hechos y que, en cualquier caso, sería su hija de 12 años, la que en cualquier caso, tendría alguna implicación con la supuesta caída que causó la muerte al menor desde la vivienda donde residen.

Ángel Linares explicó también que espera tener acceso a las diligencias policiales y a la información de la autopsia del cuerpo de Alejandro, ya que la familia planea pedir una segunda autopsia.

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