"No soy partidario de que desaparezca la frontera entre España y Gibraltar"

  • El nuevo ministro principal del Peñón apuesta por un buen funcionamiento de la misma en lugar de su eliminación · Asegura que su Gobierno sólo acepta hablar con España bajo la actual estructura del Foro

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El socialista Fabian Picardo, abogado de 39 años, es el ministro principal de Gibraltar desde el pasado 8 de diciembre, cuando desbancó al socialdemócrata Peter Caruana por dos puntos de ventaja, poniendo así fin a 15 de gobierno del GSD. Su Ejecutivo lo forman siete socialistas y tres liberales.

-Llegó al número 6 de Convent Place en los mismos días en que se producía el cambio político en España. La alternancia a los dos lados de la Verja crea un nuevo escenario. ¿Cómo interpreta ese nuevo escenario y qué papel quiere jugar el Gobierno de Gibraltar?

-Yo no me considero con derecho a comentar lo que elige el pueblo español. Yo soy del Partido Socialista y si fuera español sé lo que hubiera votado, pero eso no es relevante. Siempre estaré dispuesto a trabajar con el Gobierno español en amistad y cooperación y en todo lo que sea positivo para ambos lados de la frontera.

-¿Cree que el nuevo Gobierno español aplicará finalmente un cambio en la estructura del Foro de Diálogo que forma junto al Reino Unido y Gibraltar o lo eliminará?

-Bueno, supongo que puede intentarlo pero, como es un proceso a tres bandas, yo no estaría de acuerdo en cambiarlo. Es importante comprender por qué ha sido posible que mi partido acepte el Foro como una vía de diálogo. Tenemos que seguir con los mismos fundamentos. Nosotros no vamos a cambiar nuestra posición por estar en el Gobierno, no nos van a persuadir.

-¿Se negaría a que el Foro de Diálogo continuase a condición de que tuviese dos banderas y cuatro voces, incluyendo la de la comarca del Campo de Gibraltar?

-Nosotros estamos dispuestos a seguir con la estructura actual para el diálogo, que es un tripartito. Ésa es la posición.

-El PP abogó en campaña por impugnar algunos aspectos de los acuerdos de Córdoba, que se cerraron en 2006, y recuperar el Proceso de Bruselas. ¿Cuál es su posición sobre ambas cuestiones?

-Los de Córdoba son acuerdos internacionales a tres bandas. Caruana nos decía a nosotros en el Parlamento cuando era ministro principal que no era posible cumplir unos aspectos y otros no. Supongo que en España será lo mismo. En cuanto a la arquitectura, nuestra posición es clara y tajante. Estamos dispuestos a hablar en el Foro pero las negociaciones bilaterales sobre la soberanía se acabaron y nunca se retomarán. El Reino Unido ha dicho claramente que sólo reabrirá esas negociaciones si el pueblo de Gibraltar así se lo solicita El pueblo de Gibraltar es unánime al decir que nunca habrá relaciones bilaterales sobre el tema de Gibraltar. Ahí estamos y ahí nos quedaremos.

-Sin embargo, hay voces cualificadas en el Reino Unido que apuestan por impulsar un nuevo acuerdo con España sobre Gibraltar que varíe el statu quo...

-No estoy de acuerdo. Ha habido una voz, la del señor Denis MacShane -ex ministro laborista-, que creo que después de un partido de fútbol dijo algo que no tiene nada que ver con las políticas de las tres formaciones principales en la Cámara de los Comunes. La posición de todos los partidos es la que es, igual que en Gibraltar, así que no creo que haya una sola posibilidad al respecto. Nunca habrá relaciones bilaterales sobre la soberanía de Gibraltar.

-¿Le ha informado el señor Caruana del punto en que se encuentran las negociaciones del Foro?

-Hemos tenido reuniones pero no voy a entrar en su contenido. Sí le puedo decir que los funcionarios de Gibraltar me prestan un servicio maravilloso y que sé exactamente dónde han quedado los temas bajo la anterior Administración. La posición está clara.

-¿Qué planes tiene su Gobierno para afianzar que Gibraltar ya no es un paraíso fiscal? ¿Cómo está funcionando el nuevo régimen fiscal que entró en vigor hace un año y que grava a todas las empresas, ya sean offshore u onshore?

-El nuevo régimen está funcionando muy bien. Gibraltar es un centro financiero muy bien regulado, de los mejor regulados en el mundo y en Europa. Es más fácil blanquear en un sitio que no sea Gibraltar, que es el punto de mira de tanta crítica innecesaria. En cuanto a su primera pregunta, hemos firmado acuerdos bilaterales de intercambio de información fiscal con los estados importantes que han querido rubricarlos, entre ellos Estados Unidos, Alemania y Francia. En ese sentido, seguiremos buscando más acuerdos internacionales, aunque también cabe la posibilidad de cerrar acuerdos de doble imposición.

-¿Aceptaría una propuesta de España de eliminar cualquier filtro o aduana aún manteniendo una fiscalidad distinta, como ya existe en otros sitios de Europa como Mónaco?

-La frontera es un escollo, un problema para el que intenta ir de un lado a otro todos los días porque vive allí y trabaja aquí y viceversa. Siempre se ha dicho que la frontera es el mejor barómetro de las relaciones entre Madrid, Gibraltar y Londres y desafortunadamente hay veces que la temperatura sube. Yo creo que sería positivo que esa frontera trabajara como debe hacerlo una frontera internacional, con sus canales verdes y rojos. En mi opinión, eso es lo que le gustaría ver a los ciudadanos de ambos lados. Yo no soy partidario de que no exista frontera, debe existir. Hay muchas posibilidades entre que esa frontera sea una línea en el suelo o un lugar de confrontación diaria. Nosotros seguimos estando fuera de la zona del IVA, de la zona Schengen. Para España sería un tema a pensar muy seriamente y también por nuestra parte, que tenemos control de inmigración en esa frontera. Mientras las cosas se hagan bien y según las normas internacionales y no se utilice como punto de inflexión política...

-Existe cierta preocupación en el Campo de Gibraltar por la pérdida de puestos de trabajo ocupados por españoles tras la llegada de su Gobierno a Convent Place. ¿Qué tiene que decir a eso? ¿Hay motivos para esa preocupación?

-No hay motivos. Lo que está haciendo el nuevo Gobierno es lo que dijo que iba a hacer, es decir analizar los proyectos en curso y hacer un cambio de marcha para iniciar los suyos propios. En Gibraltar hay entre 7.000 y 8.000 trabajadores transfronterizos. Nuestra obligación es buscar trabajo en primer lugar a la gente de Gibraltar, pero si el número de parados en el Peñón está entre los 500 y los 1.000 y los transfronterizos son más de 7.000, está claro que seguirá habiendo trabajo para ellos porque nosotros no tenemos suficiente mano de obra. Tengo que decir que también hay gibraltareños afectados por este cambio de marcha en los proyectos. El objetivo de este nuevo Gobierno es alcanzar el pleno empleo de los residentes de Gibraltar. El señor Mariano Rajoy no habla de emplear a rumanos e ingleses, sino a españoles porque es su obligación, igual que es la mía respecto a los gibraltareños.

-También ha habido cambio político en La Línea, con cuyos anteriores gobernantes hubo una mala relación institucional. ¿Qué tipo de relación se plantea con la alcaldesa Gemma Araujo?

-Por supuesto que me gustaría tener una relación positiva y de cooperación y amistad con mi compañera Gemma Araujo y con cualquier persona que esté en ese cargo. No estoy de acuerdo con eso de que estamos condenados a entendernos. Yo pienso que tenemos una gran oportunidad de trabajar juntos. Lo de la condena me suena a negativo. Somos ciudades vecinas y debemos llevarnos bien en beneficio de nuestros ciudadanos. Las fronteras internacionales ofrecen muchas posibilidades en todo el mundo.

-¿Está dispuesto el Gobierno gibraltareño a colaborar con el Ayuntamiento linense en proyectos que puedan resultar beneficiosos para ambos lados?

-Creo que ya tengo ese marco de cooperación y espero que lo podamos llevar más allá.

-Ha expresado su deseo de afianzar las relaciones bilaterales con el Reino de Marruecos. ¿Se plantea su Ejecutivo otorgar la residencia a los marroquíes que viven en Gibraltar desde hace décadas?

-Yo ya he hablado con el colectivo marroquí. Los que han estado aquí ayudándonos durante años, especialmente cuando la frontera estaba cerrada, tienen unas aspiraciones que son legítimas, pero ése es un tema no sólo de Gibraltar sino también del Reino Unido, porque aquí damos forma a la legislación británica sobre la nacionalidad. Tenemos que hablar con el Reino Unido y con Marruecos en ese sentido. Sería muy raro que el Gobierno de una nación como Gibraltar no hablara con Marruecos en términos positivos. Queremos mantener con Marruecos las mismas buenas relaciones que con nuestros vecinos del norte. Así debe ser.

-Una última cuestión al respecto. El anterior Gobierno aseveraba que no era económicamente viable para Gibraltar asumir la residencia de los marroquíes...

-El anterior Gobierno dio muchos pasaportes justo antes de las últimas elecciones generales.

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