Se suicida tras apuñalar hasta la muerte a su ex mujer, con la que convivía

  • La víctima, que recibió más de 20 puñaladas, le pidió a su ex marido que dejara la vivienda que compartían en Málaga

Cuando aún hay carteles en la calle con los rostros de Estefanía y Aarón, la madre y el hijo que fueron presuntamente asesinados por la pareja y padre de las víctimas el pasado 23 de septiembre, Málaga ha vuelto a ser protagonista por otro trágico asesinato por violencia de género. En la medianoche de ayer, un hombre, José, de 68 años de edad y taxista de profesión, presuntamente mató con un cuchillo a su ex mujer, Rosario Gálvez, de 66 años, en el interior del piso en el que ambos convivían pese a que llevaban unos meses divorciados, ubicado en la calle Comendador Bobadilla, en la barriada malagueña de Ciudad Jardín. Posteriormente, el hombre se arrojó al vacío desde la terraza de la vivienda, situada en una quinta planta, y falleció por el impacto contra el suelo.

La autopsia, practicada en la mañana de ayer a ambos cadáveres en el Instituto de Medicina Legal, señaló que Rosario falleció a causa de varias puñaladas en diversas partes del cuerpo, entre ellas el cuello y el tórax. Fuentes próximas a la investigación precisaron que la víctima recibió varios puñetazos y más de veinte cuchilladas, de las cuales una decena eran de extrema gravedad, y el resto corresponden a las heridas en las manos al intentar defenderse de la agresión.

Se desconoce si el presunto homicida se suicidó justo después de cometer el crimen o si esperó algún tiempo. En cualquier caso, el cuerpo de la mujer fue hallado en el sillón del salón y la Policía no encontró ninguna carta o nota del supuesto atacante en la que pudiera explicar por qué lo hizo.

La Subdelegación del Gobierno señaló que, según las primeras pesquisas policiales, la víctima le había comunicado a su ex marido su intención de pedirle que abandonara la vivienda. Por otra parte, los vecinos daban todo tipo de versiones. Unos comentaron que José le pegaba, otros que había desavenencias por el piso y por la pensión, otros que el presunto agresor era celoso, otros que si él estaba enfermo y a ella le daba lástima dejarlo solo pese a estar divorciados... Lo único seguro es que, como subrayaron los responsables de varias instituciones públicas, entre ellos la Subdelegación del Gobierno, Rosario nunca denunció a su presunto agresor y éste tampoco tenía antecedentes. Nadie sabe qué le pasó por la cabeza a José para cometer supuestamente el crimen, pero la razón se la ha llevado con él.

María Ángeles y su marido, unos vecinos que viven dos pisos más abajo de los fallecidos, indicaron ayer que estaban viendo la televisión y que escucharon un fuerte golpe. "Pensábamos que alguien quería entrar por la ventana, nos asomamos y vimos el cuerpo de él en el suelo. Mi marido bajó, vio que no tenía pulso y llamamos al 061", afirmó María Ángeles, aún descompuesta por el mal rato y por haber pasado la noche en vela.

El juez encargado del caso ha decretado el secreto de las actuaciones a la espera del informe final de la Policía Judicial encargada de las investigaciones y de las conclusiones de las autopsias.

Con esta víctima, ya son nueve las mujeres muertas a manos de sus parejas en Andalucía en 2013.

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