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Y dos huevos duros
Y dos huevos duros
Sumar al lunes la categoría de festivo puede causar estragos tratándose de la Feria; ya por la tarde, a la hora del café, las ambulancias entraban por la calle Larios en procesión para atender desmadres etílicos
Pablo Bujalance | Actualizado 17.08.2010 - 13:39Ayer fue lunes y fue festivo, una combinación que en un trance como el que corresponde puede resultar explosiva. Hubo gente a rabiar durante el día en el centro, pero también en el Real del Cortijo de Torres, que estuvo especialmente animado con un ambiente bien distinto, más familiar. Algunos niños intrépidos hacían lo imposible por meterse debajo de los caballos, y otros padres despistados preguntaban cuándo iban a encender los carricoches. En cualquier caso, uno prefería prestar atención a quienes se lo pasaban en grande con las degustaciones de paella o callos en las casetas mientras intentaban mantener una conversación sobre el atronador volumen de la música que hacerlo a quienes se empeñan en convertir estos días un botellón portátil. Y tanto en el centro como en el Real había que reparar en la cantidad de gente que trabaja estos días para que la Feria funcione. Será porque a uno también le toca darle al teclado, pero la proximidad hacia quienes sirven bebidas y comidas a destajo en bares y peñas, los agentes de seguridad, los operarios de limpieza, los profesionales de urgencias y otros mil y un empleados es más que filial, casi maternal, ánimo hijos míos, ya falta menos para que esto acabe. En la misma calle Sancha de Lara, una camarera se liaba a cantar por alegrías mientras se jaleaba ella solita, tirititrán, y a poco más de diez metros otras dos discutían a voz en grito sobre cierta comanda mal servida o mal apuntada, vaya por Dios. Los clientes, de cualquier forma, parecen tener menos paciencia en Feria, y se quejan de que todo está más caro. En la calle Nosquera, a eso de las 14:00, un matrimonio discutía por el elevado precio de algunas raciones recién degustadas. "Así salvarán la economía", se quejaba el marido, no si cierta sorna. Tal vez. Pero es mucha gente la que está partiéndose la cara estos días, y seguramente muchas familias que dependen de los ingresos de la Feria para el resto del año. Quizá la fiesta se haya convertido en un artículo de lujo, pero la alternativa del botellón no resulta muy estimulante. Y sí, todavía es posible encontrar en el centro lugares donde se puede tomar una copa como lo hacen las personas; mientras no terminen de irse al traste, igual vale la pena.
De cualquier forma, borrachas o sobrias, ayer se juntaron en Málaga más almas que en el purgatorio. Como insinuó otro ilustre neoyorquino, Groucho Marx, dos huevos duros habrían entrado justitos. Quizá era el espíritu de Dylan Thomas el que se desplomaba ayer como una cuba en la calle Álamos mientras insultaba duramente a un compañero inexistente. Tampoco hay que matarse, hombre.
Una pequeña ferianta parece pedir un paréntesis en brazos de su madre, ayer, en el centro.
Hasta el año que viene
La Feria de 2010 se despidió anoche con ocho días en lugar de nueve, pero con los mismos visitantes
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La Feria de Málaga 2010, la fiesta de la crisis y de un día menos, agota sus últimas horas con frenesí y ganas de pasarlo bien.
La Feria apura sus última horas
La penúltima jornada estuvo marcada por el ambiente familiar y por el sonido de los diferentes grupos musicales
Un jueves festivo
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El ecuador del miércoles
El segundo hemisferio de la fiesta entró como otro ciclón en el que nadie quiso quedarse en casa
Un martes de incertidumbre
A pesar de que la alerta naranja estaba amenazando, el ambiente de fiesta no cayó en el martes de Feria
Un lunes de resaca
Grandes, medianos y pequeños llenaron todos los rincones de la ciudad en busca de diversión
Un domingo improvisado
Los grupos de amigos y familiares personalizaron ayer la Feria a su gusto con música espontánea
Málaga ultima los preparativos
Los operarios y feriantes finalizan los últimos detalles en el Cortijo de Torres tras dos meses de incesante trabajo








CUANDO LLEGUE EL COPAGO SANITARIO, QUE LLEGARA, VAMOS A VER COMO SE TERMINAN ESAS TONTERIAS DE MOVILIZAR A UNA AMBULANCIA CON MEDICO, ENFERMERO Y TECNICO POR UNA SIMPLE BORRACHERA.
Que manía tenemos de llamar al medico por las borracheras que no tienen tratamiento salvo la cama hasta el día siguiente.
Que pena me da esta ESPAÑA, que la diversion de una mayoria de jovenes y no, tan jovenes, sea salir a beber hasta emborracharse y mientras antes mejor.