El lado humano de las empresas

Contratos indefinidos, políticas de igualdad y conciliación, obras sociales, patrocinios y hasta una casa para niños enfermos son parte de la actividad de 40 firmas que forman un foro en Málaga

Ángel Recio málaga | Actualizado 15.02.2016 - 01:00
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El equipo de la empresa malagueña Ecoemprende, liderada por Silvia Montoya y José Arribas, ambos junto al cartel.

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El acuerdo entre Fundación Sando y Fundación Adecco.

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Hay empresas cuyo único objetivo es ganar dinero y otras que, además de esa máxima básica para poder operar, también se marcan como reto ayudar, en la medida de sus posibilidades, a la sociedad, con una política activa y solidaria de recursos humanos, con medidas medioambientales, tecnológicas, sociales, etcétera. Es lo que se denomina Responsabilidad Social Empresarial (RSE), un concepto que ha sido históricamente aplicado por miles de compañías sin que le dieran más importancia (a través de contratos justos y legales a sus empleados, patrocinios culturales o deportivos, actos solidarios...) pero que ahora se busca poner en valor para potenciarlo y, por qué no, como un elemento de marketing. La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) y la Diputación constituyeron en junio de 2013 el Foro Provincial de Empresas Socialmente Responsables, que "concentra sus esfuerzos en demostrar que la rentabilidad empresarial y la responsabilidad social empresarial no solo son compatibles sino que en momentos como los actuales resulta básico contar con una estrategia definida en este ámbito para seguir siendo competitivos y diferenciarse en el mercado", apuntan desde este foro, añadiendo que se busca "favorecer la proliferación de un tejido productivo responsable, transparente y comprometido con el entorno contando con el foro como elemento facilitador, de tal modo que la consolidación de esta iniciativa se traduzca en un aumento de empresas comprometidas con la sostenibilidad en sus tres dimensiones: social, económica y medioambiental".

En estos momentos, hay unas 40 empresas malagueñas inscritas y varias en proceso de certificación. Desde el foro reconocen que aún son pocas teniendo en cuenta que en Málaga hay decenas de miles de compañías, pero indican que estas firmas, en su conjunto, tienen a 5.700 empleados, facturan unos 180 millones de euros, el 97% de ellas posee su propio código ético y el 76% desarrolla un informe de sostenibilidad. Varias de estas empresas, además, son firmantes del Pacto Mundial de Naciones Unidas a través del cual se comprometen a cumplir diez principios relacionados con derechos humanos, laborales, medio ambientales o en la lucha contra la corrupción.

Arrancaron 12 empresas malagueñas, consideradas los "apóstoles, porque su misión era evangelizar la RSE en el empresariado de toda la provincia".

Este foro está dirigido, principalmente, a pymes y micropymes, aunque toda colaboración es bienvenida. De hecho, están dos gigantes como Financiera y Minera o Sando. "Desde el convencimiento de que el desarrollo sostenible se ha de apoyar en tres pilares básicos: crecimiento económico, protección medioambiental y contribución social, Financiera y Minera ha elegido el camino de la producción responsable y el desarrollo sostenible como vías más adecuadas para la continuidad de sus actividades", afirma Elena Moreno, representante de esta multinacional en el foro, quien subraya que "la optimización en el uso de recursos naturales, la minimización del impacto en el entorno, la reducción de las emisiones atmosféricas y la eficiencia energética son objetivos prioritarios". En esta compañía, propietaria de la fábrica de cemento de La Araña, entre otras instalaciones, explican que realizan muchas iniciativas como jornadas de puertas abiertas, visitas de colectivos a los centros de trabajo o la organización de actos especiales con motivo de los días mundiales del agua, el medio ambiente o la seguridad en el trabajo.

La constructora Sando, a través de su fundación, tiene un amplio abanico de acciones que, de una forma u otra, benefician a la sociedad. Fuentes de esta compañía destacan, por ejemplo, la firma de un acuerdo con las universidades de Málaga y Sevilla para becar a seis estudiantes durante seis meses en el extranjero; un proyecto con la Fundación Adecco para impulsar la integración laboral de personas con discapacidad; la organización periódica de un encuentro nacional de seguridad y salud en la construcción; un convenio con la Fundación Félix Revello de Toro para fomentar la cultura y el patrimonio de artistas malagueños; su participación en el II Máster Nacional de Pádel en silla celebrado a finales del año pasado en Sevilla; o colaboraciones con Red Madre Málaga, cabalgatas de reyes o bancos de alimentos, entre otros. "La Fundación Sando actúa para la sociedad en general y también para el conjunto de personas que conforman la plantilla de Sando, con el objetivo de proporcionar mejores condiciones en su ámbito de trabajo y en su vida personal", exponen.

En López Cano Restauración también se toman la RSE en serio. Esta empresa es propietaria de varios McDonald´s en la provincia y su directora, Carolina López, explica que "a pesar del difícil contexto mantenemos un firme compromiso con la sociedad en la que desarrollamos nuestra actividad comercial sin olvidar ninguno de los pilares que crean riqueza para la comunidad: el empleo, la innovación, la preocupación por el medio ambiente y la colaboración social con los sectores menos favorecidos". En este sentido, relata que su estrategia en recursos humanos se centra en la "calidad del empleo", de forma que "todos nuestros empleados, contratados de forma indefinida, inician su formación desde el primer día completando programas específicos para su cualificación profesional y personal". Tienen medidas para favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar, con "horarios flexibles y diseñados en función de las necesidades de cada uno" y todos los trabajadores poseen el mismo derecho a participar en la promoción interna. Esta empresaria también hace hincapié, como medidas de RSE, en que los restaurantes cuentan con una central de control de consumo eléctrico en climatización e iluminación para minimizarlo, un programa de gestión de residuos y reciclaje, han adquirido dos coches eléctricos, dentro del proyecto Zem2all, para reducir la huella de carbono, o han colaborado en la construcción de la casa Ronald McDonald en Málaga en el año 2012, en la que se aloja junto al Materno de forma gratuita a niños enfermos y familiares que vivan fuera de la capital para que estas familias solo se centren en la recuperación del menor, sin tener que preocuparse por buscar una vivienda y su alquiler cuando son tratamientos largos.

En el foro hay todo tipo de empresas como puede apreciarse. Una de ellas es Ingenia, una firma tecnológica que fue de las primeras en instalarse en el PTA. Les invitaron a unirse a este foro en 2014 tras realizar una donación de ordenadores a Madre Coraje y, según explican, "colaboramos con diferentes ONG y asociaciones realizando desayunos y semanas solidarias". Conciencian y dan medios a sus empleados para reciclar o para no derrochar energía y tienen un plan de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres o un protocolo para la prevención del acoso moral y sexual. Un comité se encarga de que se cumplan los objetivos en RSE.

En el caso de Ecoemprende, la responsabilidad social va en su propio ADN y ya en su nombre se puede observar. Es una plataforma colaborativa de formación on line especializada en sostenibilidad, innovación social y gestión de negocios y, según comenta su fundadora, Silvia Montoya, "nuestra responsabilidad social impregna toda nuestra actividad, funcionamiento interno y relaciones con todos nuestros grupos de interés". "Ecoemprende es empresa del bien común en fase de obtener la segunda semilla que nos permite publicar nuestro balance del bien común y somos, además, una empresa social que aspira a certificarse como benefit corporation para la medición de nuestro impacto y la mejora continua de nuestros procesos", comenta.


La idea del foro no es que vaya cada uno por su lado, sino que haya colaboración entre las empresas y que esas mismas atraigan a otras. Generan debates a través de las redes sociales, como Linkedin o Twitter, dan conferencias en centros educativos -tienen incluso lista de espera-, organizan talleres y jornadas específicas, cuentan con una guía de práctica de compras a empresas responsables a la hora de firmar acuerdos con distribuidores y proveedores, han creado una bolsa de tiempo para ayudar a empresas que quieran implicarse en la responsabilidad social o una campaña en redes, con el hastag #Soy RSE, para provocar un sentimiento de orgullo en las compañías que apuestan por ser responsables.
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