menos 'privilegios' Entra en vigor el recorte de la flota de coches a disposición de los concejales

Adiós a los coches oficiales

La mayoría de ediles dice que lo sustituirá por su vehículo propio y algunos, por la moto · Julio Andrade usó ayer el coche de reparto de Participación y Elías Bendodo, la furgoneta del Palacio de los Deportes

S. Sánchez / Málaga | Actualizado 16.03.2010 - 11:02
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Imagen de archivo de coches oficiales aparcados en doble fila en la puerta del Ayuntamiento de Málaga.

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103.000

La práctica totalidad de concejales del equipo de gobierno del PP se levantaron en la mañana de ayer con una doble pregunta en la cabeza: qué me pongo y cómo voy al Ayuntamiento. Al ya habitual primer interrogante se sumó como gran novedad el segundo después de que desde ayer mismo fuese efectiva la drástica reducción del número de vehículos oficiales a disposición de los ediles de la Casona del Parque, que pasa de 23 a ocho.

Tan señalado y simbólico acontecimiento, que trae consigo la reducción del gasto de arrendamiento de este parque móvil de 103.000 euros, coincidió con la presencia de Sus Majestades los Reyes en la inauguración de la nueva terminal del aeropuerto de Málaga, acto al que se desplazaron en un autobús fletado por el Ayuntamiento. El choque con la nueva realidad es mayor en el caso de los integrantes del gobierno local, acostumbrados a lo largo de los años a disponer para sí solos de un vehículo institucional con el que manejarse por toda la ciudad. Aunque es conocido que algunos, como Juan Ramón Casero, responsable de Movilidad, presume de desplazarse, tarjeta en mano, en los autobuses la flota de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT).

Pero esta situación de privilegio llega a su fin. El nuevo reparto de la flota de vehículos a disposición de los concejales queda menguada. Y una muestra de ello es que 16 de los 18 miembros del equipo de gobierno (exceptuando al alcalde, Francisco de la Torre, y al concejal de Seguridad, Antonio Cordero, cada uno de los cuales mantiene su estatus anterior) van a disponer de sólo cinco coches a utilizar de forma rotatoria y en función de las necesidades. La diferencia es abismal respecto al momento anterior, cuando cada concejal tenía uno a su servicio.

Tampoco pierde su privilegio el portavoz de IU, Pedro Moreno Brenes, quien ha rehusado prescindir del automóvil que le corresponde a su grupo alegando la necesidad de disponer del mismo para atender las numerosas reuniones a las que está obligado por su cargo. Al tiempo, el PSOE, con 12 ediles, mantendrá uno de los dos vehículos que tenía hasta hace unos días.

Los primeros cambios pudieron constatarse ayer, cuando a muchos no les quedó más remedio que usar su coche propio o el transporte público para acudir a las dependencias municipales. Fue el caso de Teresa Porras, concejala de Parques y Jardines y Servicios Operativos e impulsora del recorte de la flota de vehículos institucionales. "Me manejo con mi coche", comentó a este periódico, al tiempo que recordó que el plan puesto en marcha no excluye que los ediles "puedan usar los vehículos de sus áreas o solicitar los que haya disponibles".

Esto último es justamente lo que hizo Julio Andrade, responsable de Participación Ciudadana, quien admitió que para acudir a la Casona del Parque utilizó el coche de reparto de este área. "Tengo que hacer una combinación de elementos, con el coche del área, el vehículo particular y el autobús; todavía no tengo claro exactamente cómo voy a hacerlo, la verdad", expuso. A Elías Bendodo, concejal de Turismo y Deportes, se pudo ver al volante de la furgoneta del Palacio de los Deportes, según él mismo informó, acudiendo a la Casona.

El portavoz socialista, Rafael Fuentes, dijo que en su caso ya solía manejarse con su coche antes incluso de que se pusiese en práctica la medida, medio al que también acudirá el concejal de Campanillas, José Hazañas.

Otro ejemplo bien visible es el de Mario Cortés, concejal de Juventud, al que apenas ha dado tiempo a acostumbrarse a eso de tener un vehículo que lo recogiese en la puerta de su casa y lo llevase a su trabajo. El edil, en la tarea desde hace apenas unos meses, tiene intención de moverse por la ciudad en su moto, mecanismo que, además, le permitirá minimizar el gran problema que él ve al prescindirse de los vehículos oficiales: el aparcamiento.

"Donde más he notado el problema es el aparcamiento, porque vamos muy justos a los actos y es cierto que el privilegio de llegar en un coche, entrar y que te espere en la puerta no lo vamos a tener ahora", comentó. ¿La solución? "Irse un poco antes a los sitios y reorganizar la agenda", dijo. Las dos ruedas las cambiará por su coche propio cuando el evento al que acuda obligue a llevar traje, explicó.
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