El niño ingresado con quemaduras pretendía fabricar un explosivo

La investigación desvela que las heridas no se correspondían con las de un ataque

Redacción / Málaga | Actualizado 16.03.2010 - 11:06
Share
El niño de 11 años que ingresó el pasado jueves en el Hospital Materno Infantil de Málaga tras sufrir diversas quemaduras de segundo grado en cara, manos y brazos, ha reconocido que las heridas no se deben al ataque de unos jóvenes en la Plaza Prudencio Jiménez de la capital, como en un principio apuntó, sino que fue un accidente que se produjo cuando él y otros tres menores, de entre 9 y 12 años, pretendían fabricar un artefacto explosivo casero utilizando una botella de plástico, aguarrás y un mechero.

La investigación ha sido realizada por el Gemac (Grupo de Escoltas, Menores y Atención Ciudadana) de la Policía Local, que ha desestimado que las graves quemaduras sufridas por el menor se hubieran debido a ningún tipo de ataque por parte de otros jóvenes. El informe concluye que todos los indicios apuntaban desde el principio a la hipótesis de accidente mientras fabricaban un explosivo casero, ya que la ropa que llevaba puesta el menor herido estaba mojada de aguarrás y la localización de las quemaduras no se correspondía con el ataque que los menores decían haber sufrido, un hecho que fue confirmado más tarde por el personal médico del hospital que atendió al niño.

Además, los policías locales que inspeccionaron la zona tras el suceso localizaron una botella de plástico de 2 litros, otra botella de aguarrás parcialmente quemada y un mechero, así como restos de bolitas de papel de aluminio.

Por ello, el niño herido ha terminado por reconocer ante los agentes que los menores acordaron decir que habían sido atacados por unos jóvenes para evitar ser castigados por sus respectivos padres si estos se enteraban de que estaban manipulando material peligroso e inflamable.

Según los testigos que se encontraban en el parque tras los hechos, el niño llegó a tener la mitad superior del cuerpo envuelta en llamas, logrando sofocarse las mismas con el agua de una fuente de la plaza, en la que metió la cabeza.

Asimismo, la Policía Local ha localizado el comercio en el que uno de los menores adquirió la botella de aguarrás, por lo que ha tomado declaración al propietario y ha realizado una inspección del establecimiento, siendo denunciado por vender artículos de droguería sin tener autorización.

Los hechos se produjeron el pasado jueves sobre las 20:15 en una plaza de la capital y el menor sufrió quemaduras de segundo grado en la cara, brazos y manos, por lo que tuvo que ser trasladado al Materno por una dotación del Cuerpo Bomberos. El niño continúa ingresado en la unidad de quemados del citado hospital donde se encuentra estable, recuperándose de sus heridas, explicaron ayer desde el centro hospitalario.
7 comentarios
Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario