Liberan a un polaco tras ocho días de secuestro y torturas en Manilva

La víctima había contraído una deuda de unos 20.000 euros con sus captores, miembros de una banda organizada · La operación policial se ha saldado con la detención de cuatro personas

E. Ruiz · J. M. M. / Málaga | Actualizado 30.07.2010 - 17:51
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Brutal y salvaje suceso en Manilva. Un ciudadano polaco de 39 años ha sido liberado por el Cuerpo Nacional de Policía tras permanecer ocho días secuestrado en un chalé de la localidad malagueña. La víctima fue brutalmente torturada. Tanto es así, que la Policía resalta que el hombre mostraba "graves lesiones en el cuerpo y estaba totalmente aturdido en el momento del rescate". El motivo del secuestro fue, según declaró la víctima, el pago de una importante cantidad de dinero que debía a los cuatros secuestradores, un ciudadano alemán y otros tres de origen polaco, quienes fueron detenidos en la operación.

La brutalidad que encontraron los agentes fue de película. El ciudadano fue hallado atado de pies y manos a la estructura de una cama, con la cara tapada, totalmente aturdido y con graves signos de violencia en el cuerpo. El responsable de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violencia de la Policía Nacional (UDEV), Serafín Castro, confirmó que el hombre, conocido como El Gordo, había contraído una deuda de unos 20.000 euros con sus captores, miembros de una banda del crimen organizado polaco, que ya estaba siendo investigada por la policía de aquel país.

Durante la operación, se registró la vivienda donde permaneció secuestrada la víctima y se intervinieron más de cuatro kilogramos de hachís, 6.900 euros en efectivo, tres ordenadores personales, teléfonos móviles, documentación falsa y material para atar y amordazar al secuestrado.

La investigación policial se inició gracias a la denuncia del agregado de Interior de España en la Embajada de Varsovia (Polonia) quien informó de que le había comunicado que una persona de nacionalidad polaca podría estar detenida ilegalmente y sufriendo graves agresiones. En la madrugada del 24 de julio, especialistas del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) de la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Occidental asaltaron la vivienda, ubicada en un chalet de Punta Chullera de Manilva. En la operación fueron detenidos cuatro individuos a los que se les imputan los delitos de secuestro, lesiones, falsificación documental y contra la salud pública.

Una vecina de la zona, Mari Carmen Ferreo, afirmó a este periódico que el pasado martes, mientras paseaba con su marido, vieron "dos coches sospechosos y a tres o cuatro personas con un aspecto raro. Entonces nos dimos la vuelta porque nos dio miedo y nos fuimos a casa. Por la tarde volvimos a pasear por el mismo sitio y vimos coches de policía y estaba precintado".

En los dos últimos años varios han sido los secuestros registrados en la provincia de Málaga. El 9 de julio de 2008, el Cuerpo Nacional de Policía liberó a un hombre de 42 años y de nacionalidad española que había permanecido secuestrado durante varias horas por dos jóvenes, uno de ellos menor de edad, en un domicilio de Torremolinos. El hombre fue localizado gracias a que pudo realizar una llamada a la Policía, comunicándole que estaba retenido en contra de su voluntad. El motivo del secuestro fue que los dos jóvenes pretendían hacerse con una motocicleta del secuestrado.

Meses después, en diciembre del mismo año, la esposa de un político de Tánger (Marruecos) y su nieto de 3 años fueron liberados tras permanecer 22 horas y 50 minutos secuestrados por dos individuos de 25 y 39 años de nacionalidad marroquí. La captura se produjo en la urbanización Terrazas del Sol de Estepona. Los secuestradores solicitaron a un familiar de las víctimas un rescate de 100.000 euros para la liberación de los mismos.

El 4 de junio de 2009 un ciudadano ruso fue secuestrado en Marbella. Su liberación se produjo días después, tras prometer a sus cuatro secuestradores, todos de nacionalidad rusa, que les daría los 12.000 euros que le exigían para su liberación. Durante su secuestro, los captores le habían propinado varias palizas y fue sometido a torturas con descargas eléctricas.

Poco les duró el intento de secuestro a cuatro individuos en agosto de 2009 en Estepona. La llamada de la hermana de la víctima al 092 alertó a la Policía de que habían obligado a su familiar a introducirse en un vehículo. Tras identificar la matrícula, una patrulla localizó el turismo y se procedió a la liberación de la víctima.

Otro de los casos confusos ocurrido fue la liberación de un empresario de Almería en un lugar de la provincia de Málaga. Ante el miedo a la posible localización de los secuestradores, estos optaron por liberar al empresario, quien cogió un autobús para regresar a Almería.
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