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El lugar de la 'bellavista' de Málaga
El lugar de la 'bellavista' de Málaga
La zona este de la ciudad alberga un sitio privilegiado desde donde se puede admirar una perfecta postal que le da nombre al barrio
Raquel Garrido / Málaga | Actualizado 18.09.2011 - 12:57Cuando se inició el desarrollo urbanístico de este sector de la ciudad, a partir de la década de 1880, adquirió la finca el conocido político Eduardo Palanca - que estuvo a punto de convertirse en el quinto presidente de la I República en enero de 1874, justo cuando el general Pavía disolvió las Cortes republicanas- para parcelarla y construir fincas de recreo. Pero con el paso de los años, de la antigua finca de Bellavista el historiador Víctor Heredia contó que únicamente ha permanecido su monumental ficus microcarpa, centenario ejemplar cuya copa cubre la avenida del Pintor Sorolla y constituye uno de los más espectaculares árboles de la ciudad y que hace no muchos años un proyecto municipal para abrir una calle en esta zona levantó la alarma de que el ficus pudiera verse afectado.
En aquella época, no había playa en la zona sólo unas rocas en las que rompían las olas y que fueron ocupadas después por el paseo marítimo, cuyas obras de construcción arrancaron en 1928, aunque tardaron varios decenios en quedar finalizadas. El futuro paseo marítimo -todavía todo sin urbanizar en la foto- ocuparía una zona donde la proximidad entre el monte y el mar apenas deja sitio para la carretera.
En primer plano, aparece el sinuoso trazado del Camino de la Desviación, convertido después en una calle que subía al monte, cruzaba el Cerrado de Calderón y bajaba hasta Pedregalejo por el tramo denominado calle Juan Valera. Según el experto, debe su denominación a que fue construido a finales del siglo XIX para desviar la carretera de Almería o camino del Palo mientras se explotaban las canteras de la Torre de San Telmo, que obligaban a realizar peligrosas voladuras a la altura de los actuales Baños del Carmen.
En la Bellavista de principios de siglo, apenas ocupada por algunos hoteles pequeños o casas de recreo que se extendían a lo largo de la carretera como continuación del Limonar, pasaron algunas cosas relevantes en esos tiempos. La prensa de la época informaba de que en agosto de 1912 tuvo lugar un horrible crimen pasional en uno de esos establecimientos hoteleros de la zona. Una mujer fue asesinada por su marido de cuatro disparos delante de sus hijos pequeños. El agresor era miembro de una conocida familia de industriales de la ciudad. Tras el suceso acudieron los distinguidos vecinos de la zona, que condujeron a la víctima al Hospital Noble, donde sólo pudieron certificar su muerte. El asesino se entregó a la policía después de consultar el caso con el famoso abogado que llevaba el divorcio, el señor Ramos Marín.
Además, en el número 8 de Bellavista residió durante un tiempo la familia del Premio Nobel Severo Ochoa, y en esa casa falleció su hermano Antonio Ochoa en mayo de 1922 a causa de una enfermedad infecciosa que había contraído en la guerra de Marruecos.
Hoy en día Bellavista es una de las áreas residenciales más privilegiadas de la ciudad, frente al mar y en el eje de comunicación de los barrios del este de Málaga.
l un paseo ideado en los años 20. El paseo marítimo por el litoral oriental, entre La Malagueta y los Baños del Carmen, era un viejo proyecto de los años 20. Este punto de Málaga tenía el problema de su coincidencia con el trazado del ferrocarril suburbano hacia Vélez-Málaga, aunque finalmente se ejecutó en la segunda mitad del siglo XX. Ya se habían levantado los raíles del tren, y sobre su trazado se había asfaltado la llamada vulgarmente carreterita, todavía de un solo carril por sentido, y que en los años 90 se desdobló coincidiendo con la recuperación de las playas y la construcción de una amplia arteria que absorbió la mayor parte del tráfico urbano hacia el este.
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