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Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña
José Manuel Cabra Apalategui | Actualizado 25.01.2012 - 05:00
Trío Arriaga. Fecha: 23 de enero de 2012. Lugar: Auditorio del Museo Picasso Málaga. Repertorio: Diario de sueños y Caprichos nº 9, para violín de Leonardo Balada; A Xavier Montsalvatge, en el centenario de su nacimiento, de Montasalvatge; A Mompou en el 25 aniversario de su muerte, de Luis de Pablo; Trío homenaje a Mompou, de Antón García Abril; y Canción callada de Cristóbal Halffter. Aforo: Unas 40 personas.
El Trío Arriaga ofreció el pasado lunes, dentro del XVIII Ciclo de Música Contemporánea, uno de los mejores y más gozosos conciertos que se hayan podido escuchar en esta ciudad en los últimos años, con una perfecta comunión entre repertorio e interpretación. Como en un juego de espejos y con un programa muy bien trazado, esta prestigiosa formación planteó un inteligente homenaje a tres compositores catalanes: Leonardo Balada (a quien está dedicada la presente edición del ciclo), Xavier Montsalvatge y Frederic Mompou.
Tanto en las obras de Balada (Diario de sueños) y Montsalvatge, como en las que dedican Luis de Pablo (Caligrafías), García Abril (Trío) y Cristóbal Halffter (Canción Callada) a Mompou, se percibe la fuerza inspiradora de la luminosidad mediterránea; los ecos de una sabiduría ancestral, civilizatoria y sin rastro de visceralidad; el seny que se impone a la rauxa. Una música delicadamente hermosa, elegante y de gran lirismo, pero intensa y vibrante a la vez; que sin renunciar a un lenguaje melódico, asume el paso del tiempo; una forma de vivir, en fin, que necesita de las raíces y se torna universal a fuer de particular.
Con la naturalidad de quien ha captado el sentido profundo las cosas; así desgranó el Trío Arriaga el conjunto de piezas del programa. Más que de virtuosismo (que no les falta), tensiones bien resueltas o equilibrios en la interpretación, hay que hablar de fluidez, musicalidad y mucha cordura.Con una sonoridad camerística impecable, contención y sensibilidad, estos músicos extraordinarios consiguieron hacer de la escucha de estas composiciones un verdadero disfrute.
Un concierto memorable y, como viene siendo habitual, en familia: apenas unas cuarenta personas en el auditorio del Museo Picasso. Una lástima, sobre todo para aquellos que no estuvieron allí.
El Trío Arriaga ofreció el pasado lunes, dentro del XVIII Ciclo de Música Contemporánea, uno de los mejores y más gozosos conciertos que se hayan podido escuchar en esta ciudad en los últimos años, con una perfecta comunión entre repertorio e interpretación. Como en un juego de espejos y con un programa muy bien trazado, esta prestigiosa formación planteó un inteligente homenaje a tres compositores catalanes: Leonardo Balada (a quien está dedicada la presente edición del ciclo), Xavier Montsalvatge y Frederic Mompou.
Tanto en las obras de Balada (Diario de sueños) y Montsalvatge, como en las que dedican Luis de Pablo (Caligrafías), García Abril (Trío) y Cristóbal Halffter (Canción Callada) a Mompou, se percibe la fuerza inspiradora de la luminosidad mediterránea; los ecos de una sabiduría ancestral, civilizatoria y sin rastro de visceralidad; el seny que se impone a la rauxa. Una música delicadamente hermosa, elegante y de gran lirismo, pero intensa y vibrante a la vez; que sin renunciar a un lenguaje melódico, asume el paso del tiempo; una forma de vivir, en fin, que necesita de las raíces y se torna universal a fuer de particular.
Con la naturalidad de quien ha captado el sentido profundo las cosas; así desgranó el Trío Arriaga el conjunto de piezas del programa. Más que de virtuosismo (que no les falta), tensiones bien resueltas o equilibrios en la interpretación, hay que hablar de fluidez, musicalidad y mucha cordura.Con una sonoridad camerística impecable, contención y sensibilidad, estos músicos extraordinarios consiguieron hacer de la escucha de estas composiciones un verdadero disfrute.
Un concierto memorable y, como viene siendo habitual, en familia: apenas unas cuarenta personas en el auditorio del Museo Picasso. Una lástima, sobre todo para aquellos que no estuvieron allí.
















