- Málaga Hoy, Noticias de Málaga y su Provincia
- Opinión
- Pactos para salir del pozo
Pactos para salir del pozo
editorial
Pactos para salir del pozo
| Actualizado 17.05.2012 - 01:00LA sesión de control del Gobierno celebrada ayer en el Congreso de los Diputados sirvió para constatar, incluso en los rostros de los líderes parlamentarios, la gravedad de la situación nacional. Poco más: los dirigentes de los grandes partidos nacionales, Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, escenificaron una vez más su desencuentro. En el peor momento, cuando la prima de riesgo ha escalado hasta niveles insospechados, situándose más cerca de los países que han tenido que ser rescatados. Rajoy dijo expresamente que España debe salir del pozo en el que se encuentra y que a ello responden las medidas adoptadas por su Gobierno, tanto las reformas laboral y financiera como los planes de austeridad del Estado y de las comunidades autónomas, pero también apeló a nuestros socios de la Unión Europea y al BCE, que deben comprometerse con las naciones endeudadas que están haciendo lo necesario para ofrecer garantías de que afrontarán esas deudas que lastran su estabilidad y desarrollo. Pérez Rubalcaba, por su parte, volvió a presentar al jefe del Gobierno su oferta de pactos de Estado a nivel político, institucional y social (con participación, pues, de partidos, agentes sociales y económicos e instituciones territoriales), encaminados a establecer los consensos mínimos precisos que el país requiere para mostrar fortaleza y compromiso ante los organismos europeos y los mercados financieros en estado de turbulencia e incertidumbre. Rajoy reprochó al PSOE que no hubiera respaldado las iniciativas gubernamentales, ni siquiera la ley de estabilidad presupuestaria que derivaba del acuerdo de reforma constitucional sobre el déficit. Un días más, por tanto, de diálogo de sordos y empestillamiento de los dos partidos más representativos de la voluntad popular. El tiempo se agota, la situación amenaza con pudrirse y sigue echándose de menos el sentido de Estado que esta emergencia nacional exige. Así no podemos seguir. Aún es posible el reencuentro, pero se necesita que ambos cambien radicalmente de actitud.

