Unas gafas para viajar en el tiempo

  • La empresa sevillana Alminar diseña un dispositivo capaz de recrear virtualmente y sobre el terreno cómo eran en otras épocas lugares o monumentos emblemáticos de cualquier parte del mundo

El 6 de septiembre de 1597 Miguel de Cervantes era detenido en plena Plaza de San Francisco y encerrado en la Cárcel Real ubicada entonces en la confluencia con la calle Sierpes. Fue ahí donde empezó a gestarse el Quijote y ésta la primera escena que recrea virtualmente la empresa sevillana Alminar dentro de su proyecto Past View, una mirada al futuro.

Un sofisticado sistema compuesto por un software, un móvil, unos auriculares y unas gafas y diseñado íntegramente por el equipo de Alminar hacen posible el milagro de recrear sobre el terreno cómo era, por ejemplo en el siglo XVI, cualquier lugar del mundo. Lo que diferencia a este sistema de otros, explica Jorge Robles, gerente de la empresa, es que "no sólo se recrea arquitectónicamente" sino que también las costumbres, la gastronomía y la sociedad de la época. Así, en esta primera recreación, un personaje ataviado con ropa del siglo XVI -interpretado por un actor de carne y hueso- hace de cicerone durante esta visita virtual en la que se reproduce incluso el sonido ambiente.

Con sólo ponerse las gafas, que llevan incorporadas unas pantallas que producen la sensación de estar a unos dos metros de un televisor de 80 pulgadas, el que las usa se ve envuelto en una Plaza de San Francisco donde dos cárceles sustituyen a la actual calle Entrecárceles y en vez del ruido de los motores se puede escuchar el impacto de los cascos de los caballos contra el suelo de piedra. La Giralda se erige imperturbable,pero por más que se mire no aparecen el edificio del Banco de España ni muchos de los negocios y bares que actualmente pueblan este simbólico enclave de la ciudad. Irreconocible el Ayuntamiento y la esquina de Sierpes con el edificio Laredo, donde los soportales de madera ocupan las actuales aceras hoy llenas de turistas y sevillanos que van de compras.

Más de dos años han hecho falta para que este proyecto, "que al principio creíamos casi de ciencia ficción", se convirtiera en una realidad. Para ello ha sido necesario "viajar mucho y documentarse más aún". En su puesta en marcha ha intervenido un equipo de profesionales entre los que hay historiadores, informáticos, arquitectos y especialistas en turismo, ya que la idea es introducir este sistema en museos, yacimientos arqueológicos y monumentos de Sevilla, Andalucía y de todo el mundo. De hecho, ya se han interesado por el proyecto instituciones como el Museo del Prado, varios patronatos de Turismo del país y hasta de Chile, donde parecen haber quedado impresionados por este invento que ha sido concebido íntegramente en Sevilla.

Esta especie de "máquina del tiempo" lleva incorporada una aplicación de localización mediante GPS que marca el itinerario a seguir y un servidor web envía a través de una red wifi información adicional sobre los monumentos, cuadros o enclaves sobre los que se trabaja siendo el propio usuario el que controla mediante el teléfono móvil qué quiere ver y cuándo. Esto permitirá diseñar visitas a medida adaptadas para todos los públicos ya que su funcionamiento "es fácil de manejar incluso para los niños". Durante la visita se podrá acceder también a las redes sociales en tiempo real para colgar fotos y vídeos.

Pero esto, asegura Jorge Robles, "es sólo el primer paso" y se abre ahora "un mundo de posibilidades". "Este sistema tiene cabida, por ejemplo, en la educación, ya que completaría muy positivamente una clase de historia" .

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