El Paraíso del cinéfilo

  • El festival Il Cinema Ritrovato de Bologna celebró el pasado fin de semana, en su 29ª edicion, la Historia del cine y su legado con la proyección de las mejores copias restauradas.

Mientras la mayoría de festivales se afanan en acumular unos mismos títulos del último cine joven que señalan, previa sanción de Cannes, Venecia o Berlín, las tantas veces efímeras tendencias de temporada, hay otros, los más interesantes y realmente modernos, que conciben el legado cinematográfico desde una perspectiva rigurosa y filológica como argumento para una verdadera labor pedagógica sobre su historia, su devenir y su apreciación como arte de nuestro tiempo no exenta de carácter festivo.

No hay más que echar un vistazo a las fotos de la espectacular Piazza Maggiore de Bolonia abarrotada de gente de todas las edades para certificar cómo el festival Il Cinema Ritrovato, que cerró su vigesimonovena edición el pasado fin de semana, se ha convertido ya en uno de los mejores lugares del mundo para disfrutar del cine y su pasado en actitud de pasión y vanguardia, dialogando con éste no desde la vieja concepción del museo y la filmoteca polvorienta, sino sacándolo a la calle para airear y exhibir su vigencia y vitalidad a la luz del proyector y la gran pantalla a cielo abierto.

Auspiciado por esa sacrosanta institución que es la Cineteca de Bolonia, epicentro y referencia de la mejor labor de archivo, investigación y restauración cinematográfica, el Ritrovato confirma año a año que la verdadera cinefilia no se abraza al viejo cine como a un cadáver embalsamado, sino que interactúa con él en presente, recuperando su brillo, su textura y su energía a través de nuevas copias y nuevos descubrimientos antes ocultos bajo el deterioro de sus materiales, dotándolo de una nueva y flamante vida que lo reivindica en su modernidad en unas condiciones y calidades excepcionales.

Más de 420 títulos se han proyectado este año entre las distintas secciones y emplazamientos del festival. Ya el nombre de algunas de ellas es toda una invitación al placer. En El paraíso de los cinéfilos se han podido ver ciclos dedicados a los 120 años de la casa francesa Gaumont, con la proyección de títulos como Ascensor para el cadalso, de Malle, Don Giovanni, de Losey, o la totalidad de los episodios del serial Los vampiros, de Feuillade.

Armoniosa richezza prestaba atención al cine japonés en color, con nuevas copias de títulos imprescindibles como La puerta del infierno, de Kinugasa, o Carmen vuelve a casa, de Kinoshita, el primer gran éxito en Fujicolor de la casa Shochiku. Otro procedimiento mucho más estandarizado internacionalmente, el Technicolor, también ha sido objeto de una selección en la que se han podido ver copias vintage, procedentes del BFI, la Cinematèque o la Fox, de La delgada línea roja, 2001: Una odisea del espacio, On the town o El Mago de Oz, en una nueva remasterización para 3D.

Ritrovati e restaurati ofrece cada año los mejores títulos recuperados y/o restaurados del cine de todo el mundo, entre los que esta edición se cuentan la memorable Trilogía de Apu de Satyajit Ray, Jeanne Dielman..., de Akerman o Al azar, Baltasar, de Bresson.

Los homenajes a Ingrid Bergman y al recientemente fallecido Peter Von Bagh se han saldado con la proyección de Europa 51, que prosigue la labor de restauración del legado Rossellini (junto a Chaplin y Keaton, uno de los principales objetos de recuperación de Bologna), Casablanca, de la que no dejan de aparecer nuevas y mejoradas versiones, y una amplia muestra de los ensayos documentales del cineasta y conservador finlandés, entre ellos el último, lúcido y oportunísimo Sosialismi.

El gran Leo McCarey sigue siendo objeto de justa revisión, y aquí se han podido ver nuevas y flamantes copias de su vasta filmografía, desde las comedias mudas de Laurel y Hardy hasta éxitos como Las campanas de Santa María.

El cine italiano tiene siempre su lugar de honor en la programación: Renato Castellani, uno de los artífices del neorrealismo rosa, ha sido objeto de un ciclo, como también lo han sido algunas rarezas de posguerra como L'Amore poveri, de Raffaelle Andreassi.

La sección La máquina del tiempo nos lleva al cine de los orígenes y primeros años (con 1915 como protagonista) de la mano de las feéries de Gaston Velle para la Pathés y la Cines, Albert Samama Chikly (1872-1934), pionero del cine tunecino, la actriz Valentina Frascarioli o los primeros documentales armenios, algunos de los cuales dan cuenta del exterminio a manos del ejército turco.

La máquina del espacio incluye títulos del Proyecto World Cinema que dirige Martin Scorsese, entre ellos títulos de Sembene (La noire de...) o del filipino Lino Brocka (Insiang), documentales históricos y retratos de cineastas como Godard, Welles o el crítico Serge Daney; y una revisión del cine soviético del Deshielo inmediatamente posterior a la muerte de Stalin o de la nueva ola iraní.

También cada año el Ritrovato entrega sus premios a las mejores ediciones en DVD/Bluray de cine histórico restaurado. En el apartado de Mejor Redescubrimiento de un filme olvidado, Les hautes solitudes, de Garrel (Re:Voir), y Bláznova kronika / A Jester's tale, de Karel Zeman (Second Run), se han alzado con sendos premios. El premio a la edición de la mejor caja ha ido a parar a la dedicada a Walerian Borowczyk (Arrow), con menciones especiales para las de los pioneros Mack Sennett (Flicker Alley) y Marcel Perez (Undercranck).

Las restauraciones de algunos filmes de Shirley Clarke, entre ellos su retrato de Ornette Coleman: Made in America (Milestones), se llevan el premio a la mejor edición en Bluray, mientras que la edición de La maison du mystère (1923), el serial de Alexander Volkoff para la casa Albatros, editado por Blackhawk, ha conseguido el codiciado premio al mejor DVD de 2014-2015.

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