Saviano: "Quien meta el narcotráfico en el ejército chino controlará el mundo"

  • El periodista italiano presenta en España su nuevo libro, 'Vente conmigo'.

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El periodista italiano Roberto Saviano, que espera tener pronto un programa en la televisión española de corte similar al que ha tenido en la RAI, considera que "quien meta el narcotráfico en el ejército chino controlará el mundo". Saviano afirma que "es difícil investigar en China, porque la policía no informa", pero el auténtico riesgo de que las organizaciones mafiosas se introduzcan en el gigante asiático llegará cuando se abra el régimen comunista. "El ejército popular chino es uno de los grandes predestinados a hacerse con el narcotráfico", señala el periodista italiano, que ha presentado en Barcelona su último libro, Vente conmigo (Anagrama/Empúries), que recoge su experiencia en el programa homónimo que se emitió en RAI-3.

Admite Saviano que se siente un "intruso" en el mundo televisivo, como también le pasó en el teatro, pero con el éxito del programa pudo constatar que "la auténtica democracia llega cuando los usuarios de la televisión se convierten en ciudadanos, en partícipes". El periodista espera poder tener pronto un programa también en España para "contar historias", después de los contactos que ha mantenido con productores españoles y el interés que han mostrado. Este futuro programa cubriría un hueco, pues "la historia criminal española se conoce poco, y tengo la sensación de que España, como también Italia, me puede dar una mirada distinta de América Latina". Saviano recuerda que un político español le advirtió en una ocasión del "miedo que había sobre la llegada de México a España, entendida como la llegada de los carteles de la droga".

El autor de Gomorra no elude en la entrevista la supuesta relación entre el terrorismo de ETA y el narcotráfico, que Saviano ha podido detectar en una investigación de la Fiscalía de Calabria sobre la mafia local, la 'Ndrangheta: "Hay dos capos -dice- que están implicados en la conexión con etarras". Frente a una visión tradicional "moralista" del terrorismo vasco, Saviano sostiene que "en la última década hay etarras narcotraficantes", algo de lo que ha tenido ocasión de hablar con el ex ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, quien siempre le ha negado esa conexión. "Si el Estado considera ETA un tema político, se puede tratar, pero si es una cuestión de narcotráfico, no puede", apunta antes de asegurar que "todas las organizaciones islamistas hacen narcotráfico, Hamas, Hezbolah, los talibanes -cada bala de los talibanes afganos se compra con heroína- y también las FARC. Es lo que los nigerianos llaman el petróleo blanco".

Preguntado por la actual crisis financiera, opina el autor italiano que tiene relación con el narcotráfico, "en España, muy ligado a la especulación inmobiliaria, un instrumento de blanqueo de dinero ignorado por la política". En este punto, Saviano se pregunta "cómo es que la mafia no invirtió en bonos basura ni en Madoff" y responde que "todo tiene que ver con la inmensa capacidad de liquidez que tienen las mafias italianas, que facturan al año 1.600 millones de euros y tienen una liquidez constante de 60.000 millones".

Saviano describe una España en la que las organizaciones narcotraficantes se han dividido el territorio: búlgaros, rusos, serbios, georgianos, calabreses, napolitanos, marroquíes, turcos o libaneses distribuyen la cocaína para que eslavos y nigerianos la repartan. El dinero de la droga se blanquea, según Saviano, a través de estaciones de servicio, de la gasolina e incluso en los bingos. Argumenta que la opinión pública española no tiene conciencia de las actuaciones de las mafias porque "aquí no se cometen delitos de sangre, no matan a policías ni a jueces".

En Vente conmigo, que vendió 500.000 ejemplares en Italia en un mes, Saviano hace un retrato colectivo de la situación que vive su país, con episodios como la expansión del crimen organizado en el Norte, el eterno problema de los residuos en Nápoles, que, acumulados, formarían "un Everest" de 15 kilómetros de altura, y se completa con casos esperanzadores y con una entrevista con el "arrepentido" de la Camorra Maurizio Prestieri.

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