Abrines, levántate y juega

  • La apendicitis resultó ser una adenitis mesentérica, una inflamación abdominal, recibió el alta y pudo jugar 19 minutos

La aparición por la pista de Álex Abrines resultó una simulación de aquel pasaje bíblico del "Lázaro, levántate y anda". El escolta mallorquín pasó casi 24 horas ingresado en el hospital porque tras el entrenamiento del sábado había mostrado dolores en la zona abdominal que parecían adivinar una apendicitis. Tras frenar la primera intención de operarle (tenía una vía abierta y un quirófano reservado para las 21:00 horas) para aguardar a un tratamiento conservador, se reveló que la decisión médica fue la adecuada. Resultó ser una adenitis mesentérica, cuyos síntomas son muy similares a la de la apendicitis, pero es menos seria. Después de practicársele las pruebas pertinentes en la mañana de ayer, se le dio de alta y directamente se fue del hospital a a la concentración del equipo. De hecho, acabó jugando 19 minutos, más aún que en Madrid el pasado jueves.

"Parecía que iba directo al quirófano, pero se pudo evita. Le hicieron más pruebas y parece que era una falsa alarma de apendicitis", explicaba tras el partido Chus Mateo, que razonaba por qué utiliza a Abrines cada vez con mayor asiduidad: "Cada día demuestra que es un jugador de muy buen nivel. Ya que tenemos un producto propio que vamos a necesitar y va a rendir en el futuro, si ya aporta es hora de darle minutos. De cara al aro no está siendo todo lo descarado que puede ser, pero ha capturado cinco rebotes y no ha hecho una mala defensa, no ha habido una jugada en la que tomara una decisión equivocada atrás. Es capaz de rectificar errores, es muy inteligente".

El futuro pasa por Abrines y las carencias del equipo en el perímetro propician que Chus Mateo le otorgue más protagonismo. Los momentos no se eligen y ha llegado ahora. Horas después de salir del hospital jugaba un partido de la Liga Endesa.

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