Actitud ejemplar sin premio

  • A pesar de que el club redujo las invitaciones, 19.765 espectadores poblaron la grada y nunca dejaron de animar pese al empate · Hasta al menos 12 ex malaguistas estuvieron presentes, así como Lucas Alcaraz

El sufrimiento volvió a eternizarse justo otro día en el que la afición tuvo un comportamiento ejemplar. Si ya en Sevilla los desplazados dieron buena respuesta, ayer, en el templo blanquiazul, los parroquianos demostraron que lo sucedido en las gradas ante el Hércules fue accidental. Otra entrada espectacular, 19.765 espectadores, esta vez sin entradas gratis, asumió con muchísima entereza la frustración y sin caer en la desesperación a la que invitaba el devenir del choque.

cónclave de los ex

Era un día definitivo para la competición y ello se pudo pulsar también en cuestiones como la alta presencia de ex jugadores del Málaga en la grada. Muy emocionante fue ver a Pablo Adrián Guede, hombre ascenso, ataviado con la blanquiazul junto a su hijo. Los por poco tiempo más levantinistas Manolo y Juanma, poco habituales porque los partidos en Primera se lo impedían, volvieron a Martiricos mucho tiempo después. Igualmente fue raro volver a ver sentado en las gradas a Koke, que días atrás amplió su estado de felicidad en el Aris con una jugosa renovación y ya ha iniciado sus vacaciones cerca de los suyos.

Juan Rodríguez, siempre inseparable de su hermano, el filial Carlos, y de su familia, es un asiduo siempre que se lo permite la agenda. Ayer apuró al máximo el encuentro porque de madrugada se fue al Caribe para iniciar sus días de desconexión del fútbol tras alcanzar la Intertoto con el Deportivo. "Estoy convencido de que vamos a subir", dejó como regalo.

También suele venir el defensa del Almería Juanito, siempre al tanto de la actualidad, como Alexis, otro de los que sigue muy enchufado a su pasado reciente, y ayer con el base del Unicaja Carlos Cabezas. Edgar, que ya ha presenciado varios encuentros en Málaga e incluso se desplazó a Vigo aprovechando la cercanía con Portugal, quiso rememorar el ascenso del que fue tan partícipe hace nueve temporadas. "El corazón se me iba a salir. Ha sido un sufrimiento muy grande, pero creo que la semana que viene ascendemos", explicó el angoleño, que estuvo con otro de los que vivió ese logro en persona, Ariel Zárate.

Paco Esteban, con su pequeño (ya no tanto), era otro de los que se podía esperar y por la grada de Tribuna se le vio. La semana que viene el sufrimiento será doble. "Ojalá que ganemos nosotros, que la Real y el Sporting pierdan y que el Málaga le gane al Tenerife y tenga la fiesta del ascenso", deseó el delantero del Granada 74, que recibió el alta hace dos semanas tres seis meses lesionado.

No sorprendió que estuviera, porque lleva varios días recuperándose de su lesión de rodilla en La Rosaleda, Josemi, e igual tampoco sorprendería que la próxima campaña jugase en el Málaga como cedido si se logra el ascenso. El de Torremolinos dejó un guiño para soñar: "¿Si me gustaría estar aquí? Sólo tienes que mirarme la cara para saber la respuesta. Hoy [por ayer] habría pagado por estar jugando aquí abajo. Se te pasan muchas cosas por la cabeza. Son tantos años los que ha estado uno aquí se echa de menos".

El centrocampista del Murcia Abel, el central del Levante Armando o Raúl Iznata, que en dos semanas tiene la opción de subir a Segunda B con el Antequera tras solventar el sábado la eliminatoria con el Narón, también se dejaron ver. Un equipo entero de ex blanquiazules sentados en la grada de La Rosaleda. También, por cierto, estuvo un técnico que anda en paro y busca equipo en la élite la próxima: Lucas Alcaraz. Anecdótico. O no...

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