Aíto-Comas en versión andaluza

  • Los técnicos del Unicaja y el Cajasol, que coincidieron en el banquillo del Cotonificio a finales de los setenta, disputan mañana su primer derbi lejos de tierras catalanas

Hablar de Aíto García Reneses y de Manel Comas es hacerlo de la historia del baloncesto español. Ambos superan los 60 años pero se agarran a los banquillos movidos por el amor profundo que sienten por el baloncesto. Aún tienen ganas de sentirse protagonistas a pie de pista, de levantarse con la obligación de dirigir los designios de un equipo. Llevan más de 30 años haciéndolo y son los técnicos que más partidos han dirigido en la historia de la ACB (Aíto lleva 840 y Comas 736).

El jueves, en Sevilla, revivirán un duelo histórico, un enfrentamiento que ya se ha producido en 42 ocasiones, 19 de ellas en forma de derbi barcelonés, pero que en esta ocasión acontece, por primera vez, en clave andaluza. Aíto y Comas formaron dupla en el banquillo del Cotonificio badalonés en la campaña 1977/78 y, desde entonces, les une una gran amistad alimentada por innumerables recuerdos. Habla Manel Comas: "Tomé la decisión de ser segundo con Aíto pese a tener ofertas de Granollers y Hospitalet en Primera. Me pareció más oportuno. Yo era un autodidacta. Veía que el Cotonificio hacía un gran trabajo con pocos recursos y que Aíto era un auténtico innovador. Fue un año muy positivo del que extraje magníficas conclusiones que me han ayudado mucho en mi carrera".

"Decían que era imposible que trabajáramos juntos por la diferencia de caracteres, pero fue una relación muy buena", rememora el técnico del Cajasol. "Supongo que aprendió lo que no tiene que hacer un entrenador cuando se enfada. Recuerdo con cariño el dineral que me gasté en hebillas de cinturón. Él se sentaba y cuando yo me levantaba para indicar o protestar algo me tiraba de la hebilla para que tranquilizara", añade el catalán.

Aíto ha visto cómo el que fuera su pupilo se ha convertido en uno de los entrenadores históricos del baloncesto español. Le conoce bien y le bastan 15 segundos para describir su modo de trabajo. "Es especialista en hacer muy buenos sistemas de ataque y tiene una preferencia desde hace tiempo, que es jugar con un equipo alto. Mientras muchos entrenadores prefieren jugar con un tres que es un dos y con un cuatro que es un tres, él prefiere jugar con jugadores altos, y si puede también con un base alto", explica el técnico cajista, que asegura que pese a lo bien que se conocen siempre queda un margen para la sorpresa: "Siempre se puede sorprender un poquito y muchas veces esas pequeñas cosas son las que dan la victoria a un equipo o a otro".

Los precedentes en los duelos entre ambos son claros. Aíto gana por 33-9 (17-2 en los derbis). Y aunque el madrileño le resta importancia ("esas nunca son victorias de Manel o mías sino victorias de nuestros respectivos equipos"), seguro que no le importará volver a imponerse.

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