Allenby-Kim, un pique que viaja de costa a costa

A las 8:15 están citados para abrir las semifinales con sus 18 primeros hoyos; luego vendrán otros tantos. Tendrán tiempo para solventar sus diferencias el australiano Allenby y el estadounidense Kim. Amante de la tranquila pesca y sufridor de un tremendo accidente en coche antes de un Volvo Masters en Valderrama en 1996, el aussie no suele arrastrar problemas con ningún compañero del circuito. Si acaso, con su oponente de hoy.

Hace menos de tres semanas, el 11 de octubre, concluía en San Francisco la Copa Presidente, competición bianual que enfrenta a un equipo estadounidense con uno del resto del mundo, salvo los europeos. Ganaron los anfitirones y Kim le dio un repaso de juego a Allenby, quien no se pudo reprimir en la sala de prensa, después de caer claramente en este torneo bajo formato Match Play. "Habría que aplicar la teoría de Kim: acuéstate a las 4 de la mañana, sal después al campo y haz seis bajo par. Tengo amigos que lo vieron llegar de lado a lado a esa hora al hotel la noche anterior".

No llegó la sangre al río y a los dos días aclaró el estadounidense que el australiano había hablado con él para disculparse. Curiosamente, a las pocas semanas se reencuentran ambos viajando de la costa americana del Pacífico a la Costa del Sol. Si todo está saldado, hoy se sabrá.

En el duelo paralelo por entrar en la final, dos estilos semejantes: los pegadores Cabrera y Fisher. El inglés negó firmar autógrafos ayer a los niños al enfadarse mucho por el mal último hoyo que jugó.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios