Apoño tuvo que salir del palco

  • El jugador tuvo un enfrentamiento dialéctico con unos aficionados que le recriminaron algo y acabó saliendo del lugar donde se sientan los futbolistas tras mediar Helder y varios miembros de seguridad

El esperado regreso de Apoño a La Rosaleda, aunque sólo fuera para presenciar el encuentro desde las gradas, se vio salpicado por un pequeño incidente con unos aficionados a lo largo de la segunda mitad que acabó con el jugador cedido en el Zaragoza teniendo que abandonar el palco donde presencian los partidos los futbolistas y sus familiares.

En los momentos en que el Málaga le había dado la vuelta al marcador, la alegría se había instalado en los graderíos. Según testigos presenciales, entonces un espectador se dirigió al centrocampista haciéndole gestos con la mano. Una acción que encontró la respuesta dialéctica de Apoño y a la que se sumaron otros espectadores, que con los dedos de la mano le señalaban los tantos que llevaban los blanquiazules.

Antes de que la situación pasara a mayores, intervinieron varios miembros de seguridad del estadio, quienes intentaron calmar al de La Palmilla, que seguía con se enfrentamiento dialéctico con los espectadores (incluso intercambió gestos amenazadores con alguno de ellos). Como no podían calmarle, tuvo que intervenir un compañero suyo, Helder, para aplacar los ánimos del medio centro. El central luso fue finalmente el que le convenció para que abandonara la zona del palco donde se ubican los jugadores en la grada de Preferencia antes de la conclusión del choque. Sin duda, el regreso del palmillero y de Aranda no fue el más idílico.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios